jueves, 17 de noviembre de 2016
Libro UNA NUEVA TIERRA (ECKHART TOLLE ) Capitulo-7 (Primer Escrito)
CAPÍTULO VII (Primer Escrito)
CÓMO DESCUBRIR NUESTRA VERDADERA ESENCIA
Gnothi Seauton – Conócete a ti mismo.
Estas eran las palabras que aparecían inscritas en la entrada del templo de Apolo en Delfos, sede del oráculo sagrado.
Los habitantes de la Antigua Grecia visitaban al oráculo con la esperanza de descubrir lo que les deparaba el destino o lo que debían hacer en una determinada situación.
Es probable que la mayoría de los visitantes leyeran esas palabras al ingresar al tempo sin darse cuenta que apuntaban a una verdad más profunda que cualquiera otra que el oráculo les pudiera indicar.
Quizás también hubiera pasado desapercibido para ellos el hecho de que, independientemente de la magnitud de la revelación o de la exactitud de la información recibida, en últimas, de nada les serviría ni los salvaría de la infelicidad y del sufrimiento provocado por ellos mismos si no encontraban la verdad oculta en ese imperativo de "Conócete a ti mismo".
Lo que esas palabras implican es lo siguiente: antes de hacer ninguna otra pregunta, primero debemos hacer la pregunta más fundamental en la vida: ¿Quién soy? Las personas que viven en la inconsciencia (y muchas permanecen en esa inconsciencia, atrapadas en el ego durante toda la vida), se apresuran a responder esa pregunta: hablan de su nombre, ocupación, historia personal, la forma o el estado de su cuerpo, y de cualquier otra cosa con la cual se identifican.
Otras parecerían más evolucionadas al decir que son espíritu o almas inmortales. ¿Pero realmente se conocen a sí mismas, o apenas han adoptado algunos conceptos de visos espirituales como parte del contenido de su mente?
Conocernos a nosotros mismos no es limitarnos a adoptar una serie de ideas o creencias. En el mejor de los casos, las ideas y las creencias espirituales son pautas importantes, pero rara vez encierran el poder para desalojar los conceptos medulares arraigados de lo que creemos ser, los cuales son parte del condicionamiento de la mente humana.
El conocimiento profundo de nuestro ser no tiene nada que ver con las ideas que flotan en nuestra mente. Conocernos a nosotros mismos implica estar anclados en el Ser, en lugar de estar perdidos en la mente.
SEGUNDO TRABAJO DE HÉRCULES, EL HÉROE SOLAR: LA HIDRA DE LERNA
Deviene ahora trascendental y trascendente el Segundo Trabajo de Hércules: la destrucción de la Hidra de Lerna, Monstruo Simbólico de origen inmortal, dotado de Nueve Cabezas amenazantes que se regeneran cada vez que son destruidas, amenazando los rebaños al igual que las cosechas.
Dura brega en la que el Héroe solar se hace acompañar por "YOLAO", su auriga e inspirador, cuyo notable papel es muy similar al de Sri Krishna en su relación con Arjuna. (Véase el BHAGAVAD‑GITA, el CANTO DEL SEÑOR).
Esa Hidra Polifacética es una imagen alegórica que personifica claramente a la Mente con todos sus defectos Psicológicos.
Con carbones encendidos, "YOLAO" quema las cabezas renacientes, en lugar de las que Hércules aplasta con su maza, después de lo cual, habiendo éste cortado la cabeza inmortal, símbolo extraordinario del amor auténtico, la esconde bajo una roca que obviamente ha de servir como "Piedra Filosofal" de su regenerada vida exquisitamente espiritual.
Ascender, al Cielo de Mercurio, el Devachán de los Indostanes, el Mundo Mental Superior, la Morada de los Arcángeles. Era indispensable bajar, descender, a los Infiernos de la Mente para destruir allí a la Hidra de Lerna.
Aquellos defectos psicológicos de polifacética estructura, que en los Infiernos Lunares había reducido a polvareda cósmica, continuaban existiendo como las abominables cabezas de la Hidra fatal, en los diversos repliegues de la mente.
Horripilantes criaturas animalescas, personificaban claramente a cada uno de nuestros propios defectos psicológicos.
Uno puede darse el lujo de comprender cualquier error psicológico, sin que el tal motivo hay capturado su honda significación...
Incuestionablemente necesitamos con urgencia máxima inaplazable, no sólo comprender sino también atrapar el hondo significado de aquello que queremos eliminar.
En nombre de la Verdad confieso francamente y sin ambages, que sin el auxilio inmediato de mi Divina MADRE ADORABLE, de ninguna manera habría podido eliminar radicalmente la Hidra de Lerna... (Mis defectos Psicológicos en el Subconsciente Intelectual).
"Antes que la llama de oro pueda arder con luz serena, la lámpara debe estar bien cuidada en lugar libre de todo viento. Los pensamientos terrenales deben caer muertos a las puertas del templo".
"La mente, que es esclava de los sentidos, hace al Alma tan inválida, como el bote que el viento extravía sobre las aguas". (Samael Aun Weor)
COMENTARIO
Querido lector es indispensable saber que dentro de los Misterios Arcaicos que conducen a la Auto-realización Intima del Ser, se encuentran una serie de duros trabajos que se tienen que realizar dentro de nuestro interior si es que en realidad de verdad queremos que nuestra conciencia despierte de ese letargo.
Y uno de ellos es el segundo trabajo de Hércules, el Héroe Solar.
El cual consiste en dar muerte a la Hidra de Lerna, viva personificación de nuestra mente con todos sus defectos de tipo Psicológico.
Para que este trabajo se lleve a cabo con éxito es indispensable apelar a las técnicas precisas en relación a la Sexualidad Superior.
Cuenta la mitología que Yolao quema las cabezas renacientes con carbones encendidos, viva alegorización de ese fuego flamígero que radica en el interior de nuestras aguas internas. Y con ayuda del poderosos Mantram IAO el cual sus iniciales simbolizan (I- Ignis (Fuego) A, Aqua, (agua); O, origo (Principio)); lo cual lo podemos interpretar como fuego más agua igual Conciencia.
Sabemos de antemano que se requiere de voluntad la cual hallamos representada en la maza de Hércules, que es con la que aplasta las cabezas de la Hidra de Lerna.
Habiendo cortado la cabeza inmortal esta es colocada debajo de una piedra, símbolo viviente de los Misterios del Sexo.
Recordemos que desde los Antiguos Tiempos la dura roca siempre ha alegorizado al poder regenerador capaz de lograr la transformación radical de todo ser humano y con la ayuda de nuestra Bendita Madre Divina se pueden desintegrar de forma radical todos y cada uno de nuestros defectos psicológicos, aunado a esto una voluntad férrea como el acero para no dejarnos vencer en la lucha que debemos entablar contra nosotros mismos.
Y así aflore la Belleza y el Amor Auténtico de nuestra Conciencia.
“Quetzalcoatl y su Doble, en las profundidades terrestres, en el Infierno del Dante, en la terrible morada de Plutón, deben morir radicalmente si es que quiere resucitar de entre los muertos. En medio de aquel antro un olmo enorme extiende sus ramas seculares; en ellas habitan los vanos sueños de la humanidad doliente, pegados como insectos a sus hojas. Por allí se pasean los centauros; Briareo, el gigante de los cien brazos; la Hidra de Lerna, a quien mató Hércules cortándole sus múltiples cabezas; la Quimera, monstruo con cuerpo de cabra; las Gorgonas, las Arpías y la Sombra de los tres cuerpos”.
Samael Aun Weor. Doctrina Secreta de Anáhuac
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PRIMER TRABAJO DE HÉRCULES, EL HÉROE SOLAR: EL LEÓN DE NEMEA
El ego o “mi mismo” es un conjunto de elementos inhumanos que personifican a nuestros errores, defectos, vicios, traumas, conceptos, complejos y todo tipo de males psíquicos, etc. Tiphon, la Hydra de Lerna, la Medusa son la representación del ego en sus múltiples aspectos psicológicos.
Aquel que ha llegado a convertirse en Maestro, se encuentra ante dos caminos, el de la derecha y el de la izquierda, representados en el arcano No. 6 (el Enamorado) y en la exquisita pintura de la Gioconda de Leonardo Da Vinci; el que se decide a disolver el ego toma el sendero de la derecha para convertirse en un ser inefable y perfecto, pero eso no es todo, debe beber en las aguas del Río Leteo para olvidarse de las maldades del ego, después sumergirse en las aguas de Eunoe para fortalecer las virtudes. “El agua que ves aquí sale de una fuente invariable y segura, que recibe de la voluntad de Dios cuanto derrama por dos partes, por esta desciende con una virtud que borra la memoria del pecado, por la otra renueva la de toda buena acción. Aquí se llama Leteo; en el otro lado Eunoe y no produce sus efectos sino se bebe primero aquí… “(Dante Alighieri) y hasta aquí se ha realizado el trabajo correspondiente al planeta tierra, el iniciado ha alcanzado la inocencia.
Los 9 primeros trabajos de Hércules señalan el peregrinaje que todo maestro debe recorrer en la Segunda Montaña, pasando por 9 etapas o grados sucesivos, enumerados en las 9 esferas planetarias de nuestro sistema solar. (Luna, Mercurio, Venus, Sol, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno), las tres tareas restantes son todavía más difíciles, la conciencia convertida en guerrero implacable debe luchar consigo misma y así debe continuar hasta culminar el” Magnus Opus” o la Gran Obra.
El ego está vestido con los cuerpos lunares y el adepto debe combatir hasta vencer a estos terribles demonios si es que anhela la perfección en la maestría. En los infiernos lunares deberá desintegrar a los tres traidores del Cristo, conocidos comúnmente como Judas el demonio del deseo, Pilatos de la mente y Caifas representa a la mala voluntad, así como a Mara, el dios de la tentación, de la muerte y de la destrucción, Mara significa literalmente “lo que mata” (mata al alma, a la espiritualidad. ) Es terriblemente maligno, gigantesco monstruo de 7 cabezas que personifican los siete pecados capitales. En la mitología griega son las gorgonas, las tres hijas de Mara: Esteno Euríale y la Medusa. El poeta Virgilio menciona también a las tres furias: Alecto: “implacable” Megera:” seductora” y Tísifone:” “vengadora” con poder para provocar guerras, discordias, iras, traiciones y atroces crímenes en los corazones humanos.
Existe una leyenda en la cual la Medusa era una joven de hermosa cabellera, hasta que un día fue seducida por Poseidón (rey de las aguas) en el tempo de Atenea: Por haber profanado con la pasión sexual incontrolable el templo sagrado de la Divina Madre, la diosa Atenea la transforma en un monstruo horripilante, con mirada penetrante que convertía en piedra a los que se encontraban con ella. Con este acontecimiento la conciencia se fragmenta y se embotella en los yoes del deseo y la pasión sexual.
El primero de los 12 trabajos de Hércules es la captura y muerte del León de Nemea que según la mitología griega en las montañas de Apesa (Astral inferior) moraba un feroz y monstruoso león de sobrenatural origen que hacía intransitable el camino entre Nemea y Micenas, ninguna arma hería al invencible animal, de manera que solamente con su fe y voluntad, se enfrentó a la bestia y después de vencerlo lo estranguló con sus propias manos, portando de ahí en adelante sobre sus hombros la piel del león como símbolo del dominio sobre sí mismo. El León de Nemea alegoriza a los instintos y pasiones incontroladas que todo lo devasta y devora, si bien el León en el aspecto superior representa a la Ley de la balanza, así como al fuego espiritual y divino, como corolario tenemos el aspecto negativo del fuego, representado en la fuerza del deseo y de las pasiones animales.
Todo defecto tiene su fundamento en el deseo, la mente y la mala voluntad, la ira es deseo frustrado, la codicia es deseo de acumular, la lujuria es deseo sexual. El deseo tiene enlace con los apegos y los apegos con el temor. El yo nació con el deseo en el amanecer de la vida y se complicó y robusteció con las experiencias de las innumerables existencias. El Apopi egipcio es el cuerpo de deseos y se desintegra en los infiernos del planeta luna .El Cristo Intimo, el Héroe Solar, debe trabajar intensamente eliminando todos los elementos subjetivos que constituyen el yo en los nueve planetas sumergidos del sistema Solar.
Nosotros como estudiantes de la gnosis debemos eliminar primero los defectos de la cara visible de la luna psicológica, cada defecto es multifacético y en las regiones subconscientes, se halla representado por múltiples entidades subjetivas o pequeños yoes que viven dentro de nuestros cuerpos lunares y se proyectan en las regiones o terrenos subconscientes de la mente. Solo mediante la comprensión de fondo y con el auxilio de la divina Madre Kundalini podemos eliminar esos yoes de los cuerpos lunares, se necesita no solamente eliminar el deseo, sino también la sombra del deseo y hasta el recuerdo de tal sombra, comprender que detrás de cualquier agregado psicológico, está el deseo, la mente y la mala voluntad, originados todos ellos por Mara el tentador, horripilante engendro del abismo dentro del cual está embotellada buena parte de nuestra conciencia, aquí y ahora los cargamos dentro.
Habiendo reducido a polvareda cósmica los defectos mencionados, el Maestro rescata los granos de conciencia que habían estado embotellados entre esos horripilantes monstruos del abismo lunar, obteniendo los grados esotéricos correspondientes y las virtudes necesarias para poder ingresar al primer cielo, (dimensiones superiores) la morada de los Ángeles Inefables.
Estas batallas que han vivido en carne propia los Grandes Maestros debemos hacerlas nuestras en cada instante, en cada momento de nuestra existencia, si es que en realidad queremos una transformación total de nosotros mismos y así alcanzar algún día el grado de hombre y más tarde el de súper-hombre.
Ma. Guadalupe Licea R.
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Libro LOS 12 TRABAJOS DE HÉRCULES SEGÚN LA GNOSIS.- INTRODUCCIÓN
Los 12 Trabajos de Hércules
APOLO Y DIANA, HOMBRE Y MUJER, deben trabajar en la Magna Obra, decapitando a la Medusa, venciendo a la Serpiente Tentadora, matando al León de Nemea, sacando de entre el Tártaro al Perro Infernal, al Cancerbero. Deben trabajar en la Gran Obra realizando los Doce Trabajos de Hércules.
Hércules (el Cristo Cósmico), hijo de Júpiter (Io Pither) y de Alcmena, realizó los 12 Trabajos:
1.- CAPTURA Y MUERTE DEL LEÓN DE NEMEA (la Fuerza de los Instintos y Pasiones incontroladas que todo lo desbasta y lo devora).
2.- DESTRUCCIÓN DE LA HIDRA DE LERNA (los Defectos Psicológicos en el Sub-Consciente).
3.- CAPTURA DE LA CIERVA CERINITA Y DEL JABALÍ DE ERIMATEA (las Bajas Pasiones Animales).
4.- LIMPIEZA DE LOS ESTABLOS DE AUGIAS (fondos Sub-Conscientes sumergidos).
5.- MATO A FLECHAZOS LOS PÁJAROS DEL LAGO ESTINFALIA (Agregados Psíquicos Brujescos de los Trasfondos Inconscientes).
6.- CAPTURA DEL TORO DE CRETA (Impulsos Sexuales, Pasionales, Irreflexivos, Elementos Infrahumanos).
7.- CAPTURA DE LAS YEGUAS DE DIOMEDES (Elementos Pasionarios Infrahumanos, profundamente sumergidos en nuestros propios Abismos Inconscientes).
8.- ELIMINO AL LADRÓN CACO (el Mal Ladrón que saquea el Centro Sexual para satisfacer sus animalescas pasiones).
9.- CONQUISTA DEL CINTO DE HIPÓLITA (Aspecto Psíquico Femenino de nuestra propia Naturaleza Interior).
10.- CONQUISTA DEL REBAÑO DE GERION (está relacionado con el Desprendimiento).
11.- ROBO DE LAS MANZANAS DEL JARDÍN DE LAS HESPÉRIDES. (El Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal).
12.- SACO DE SU DOMINIO PLUTONICO AL PERRO TRICÍPITE (el Perro Guía, el Instinto Sexual).
Hércules el Instructor del Mundo, cada vez que viene tiene que realizar lo mismo, un trabajo de pacificación completa, el CRISTO CÓSMICO PRACTICA LO QUE PREDICA, desde pequeño vienen las Serpientes Tenebrosas del Mal a atacarlo, la persecución de Herodes, etc.
El Cristo Cósmico no exige sino lo que él mismo practica, es el Maestro de todos los Maestros, realiza sus trabajos de Purificación y Disolución del Yo, del Ego.
Samael Aun Weor Tarot y Cábala.
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martes, 15 de noviembre de 2016
Libro UNA NUEVA TIERRA (ECKHART TOLLE ) Capitulo-6
CAPÍTULO 6
LA LIBERACIÓN
El comienzo de la libertad implica que para liberarnos del cuerpo del dolor debemos, ante todo, reconocer que lo tenemos. Después, y más importante todavía, es preciso mantenernos lo suficientemente presentes y alertas para notar el cuerpo del dolor cuando se activa en nosotros, como un flujo pesado de emoción negativa. Cuando lo reconocemos, ya no puede fingir que es nosotros, ya no puede hacerse pasar por nosotros, ni vivir ni renovarse a través de nosotros.
La identificación con el cuerpo del dolor se rompe con la Presencia consciente.
Cuando dejamos de identificarnos con él, el cuerpo del dolor pierde todo control sobre nuestra forma de pensar y, por tanto, no puede alimentarse de nuestros pensamientos para renovarse. En la mayoría de los casos, el cuerpo del dolor no se disuelve inmediatamente. Sin embargo, una vez roto su vínculo con nuestros pensamientos, comienza a perder energía.
La emoción ya no nubla nuestro pensamiento; el pasado ya no distorsiona nuestras percepciones del presente.
Entonces, la frecuencia en la cual vibra la energía atrapada anteriormente cambia y se transmuta en Presencia.
Es así como el cuerpo del dolor se convierte en combustible para la conciencia, y esta es la razón por la cual los hombres más sabios e iluminados de nuestro planeta tuvieron también alguna vez un cuerpo del dolor denso y pesado. Independientemente de lo que digamos o hagamos, o del rostro que le presentemos al mundo, no podemos ocultar nuestro estado mental y emocional.
De todos los seres humanos emana un campo de energía correspondiente a su estado interior, y la mayoría de las personas lo pueden percibir, aunque su emanación se perciba únicamente a nivel subliminal.
Esto quiere decir que los demás no saben por qué la perciben y, no obstante, esa energía determina en gran medida la forma como reaccionan frente a la persona.
Algunas personas, cuando conocen a otra, perciben claramente su energía, incluso antes de cruzar palabra con ella.
Sin embargo, con el tiempo las palabras pasan a dominar la relación, y con las palabras vienen los personajes y el drama. La atención pasa entonces al ámbito de la mente y se disminuye considerablemente la capacidad para percibir el campo de energía de la otra persona.
Aun así, se continúa percibiendo a nivel del inconsciente. Cuando reconocemos que los cuerpos del dolor buscan inconscientemente más dolor, es decir que desean que suceda algo malo, comprendemos que muchos accidentes de tránsito son causados por los conductores cuyos cuerpos del dolor están activos en ese momento.
Cuando dos conductores cuyos cuerpos del dolor están activos al mismo tiempo llegan a una intersección, la probabilidad de que ocurra un accidente es mucho mayor que en circunstancias normales. Los dos desean inconscientemente que se produzca el accidente. El papel de los cuerpos del dolor en los accidentes de tránsito se aprecia más claramente en el fenómeno de los conductores iracundos que se tornan físicamente violentos por nimiedades como por ejemplo la lentitud del vehículo que va adelante. Muchos actos de violencia son cometidos por personas "normales" que pierden la cabeza transitoriamente.
En los procesos judiciales del mundo entero se oye a los abogados de la defensa decir, "esto no corresponde para nada con el carácter de esta persona", y a los acusados decir, "no sé qué me pasó". Hasta donde yo sé, ningún abogado, con el propósito de argumentar un atenuante, ha dicho nunca que "el cuerpo del dolor de mi cliente estaba activado y no sabía lo que hacía. De hecho no fue él quien cometió el acto sino su cuerpo del dolor". ¿Significa esto que las personas no son responsables de sus actos cuando están bajo el control de su cuerpo del dolor? Yo respondo, ¿Cómo podrían serlo? ¿Cómo podemos ser responsables cuando estamos inconscientes, cuando no sabemos lo que hacemos? Sin embargo, en el gran esquema de las cosas, los seres humanos están destinados a evolucionar hasta convertirse en seres conscientes, y quienes no lo hagan sufrirán las consecuencias de su inconciencia.
Estarán en disonancia con el ímpetu evolutivo del universo. Pero incluso ésta es una verdad relativa. Desde un punto de vista superior, no es posible estar en disonancia con la evolución del universo, y hasta la inconciencia humana y el sufrimiento que de ella emana son parte de esa evolución.
Cuando ya no podemos soportar el ciclo permanente de sufrimiento, comenzamos a despertar.
Así, también el cuerpo del dolor ocupa un lugar necesario en el esquema general de las cosas.
PRESENCIA
lunes, 14 de noviembre de 2016
Libro UNA NUEVA TIERRA (ECKHART TOLLE ) Capitulo-5 (Segundo Escrito)
Capitulo 5- (Segundo Escrito)
EL CUERPO DEL DOLOR
EL CUERPO DEL DOLOR: INDIVIDUAL Y COLECTIVO
Ninguna emoción negativa que no enfrentemos y reconozcamos por lo que es puede realmente disolverse por completo.
Deja tras de sí un rastro de dolor. Para los niños en particular, las emociones negativas fuertes son demasiado abrumadoras, razón por la cual tienden a tratar de no sentirlas.
A falta de un adulto completamente consciente que los guíe con amor y compasión para que puedan enfrentar la emoción directamente, la única alternativa que le queda al niño es no sentirla. Desafortunadamente, ese mecanismo de defensa de la infancia suele permanecer hasta la edad adulta.
La emoción sigue viva y, al no ser reconocida, se manifiesta indirectamente en forma de ansiedad, ira, reacciones violentas, tristeza y hasta en forma de enfermedad física.
En algunos casos, interfiere con todas las relaciones íntimas y las sabotea.
La mayoría de los psicoterapeutas han tenido pacientes que comienzan afirmando que su infancia fue completamente feliz y más adelante terminan diciendo todo lo contrario.
Si bien esos son los casos más extremos, nadie pasa por la infancia sin sufrir dolor emocional.
Aunque los dos progenitores hayan sido personas iluminadas, el niño crece en medio de un mundo principalmente inconsciente. Todos los vestigios de dolor que dejan las emociones negativas fuertes y que no se enfrentan y aceptan para luego dejarse atrás, terminan uniéndose para formar un campo de energía residente en las células mismas del cuerpo.
Está constituido no solamente por el sufrimiento de la infancia, sino también por las emociones dolorosas que se añaden durante la adolescencia y durante la vida adulta, la mayoría de ellas creadas por la voz del ego.
El dolor emocional es nuestro compañero inevitable cuando la base de nuestra vida es un sentido falso del ser.
Este campo de energía hecho de emociones viejas pero que continúan muy vivas en la mayoría de las personas, es el cuerpo del dolor. Sin embargo, el cuerpo del dolor no es solamente individual. También participa del sufrimiento experimentado por un sinnúmero de seres humanos a lo largo de una historia de guerras tribales, esclavitud, rapacería, violaciones, torturas y otras formas de violencia.
Ese sufrimiento permanece vivo en la psique colectiva de la humanidad y se acrecienta día tras día como podemos comprobarlo viendo los noticiarios u observando el drama de las relaciones humanas. En el cuerpo colectivo del dolor seguramente está codificado el ADN de todos los seres humanos, aunque todavía no se haya podido demostrar.
Todos los seres que llegan al mundo traen consigo un cuerpo de dolor emocional. En algunos es más pesado y denso que en otros. Algunos bebés son bastante felices la mayoría de las veces. Otros parecen albergar una gran cantidad de tristeza.
Es cierto que algunos bebés lloran mucho porque no reciben suficiente atención y cariño, pero hay otros que lloran sin razón aparente, como si quisieran que todas las personas a su alrededor fueran tan infelices como ellos, lográndolo a veces. Han llegado al mundo con una carga pesada de sufrimiento humano.
Otros bebés lloran con frecuencia porque detectan las emanaciones de las emociones negativas de sus padres, lo cual agranda su cuerpo del dolor al absorber la energía de los cuerpos del dolor de sus padres. Independientemente de la razón, a medida que crece el cuerpo físico, crece también el cuerpo del dolor. El bebé que nace con un cuerpo del dolor liviano no será necesariamente un adulto más "avanzado espiritualmente" que el que nace con un cuerpo más denso.
De hecho, muchas veces sucede lo contrario.
Las personas cuyo cuerpo del dolor es más pesado generalmente tienen mayores oportunidades de despertar espiritualmente que quienes llegan con un cuerpo relativamente liviano.
Mientras algunas permanecen atrapadas en sus cuerpos densos, muchas otras llegan a un punto en que ya no toleran su infelicidad, de manera que se acentúa su motivación para despertar.
¿Por qué es tan significativa en la conciencia colectiva de la humanidad la imagen del Cristo agonizando con su rostro distorsionado por el sufrimiento y su cuerpo manchado con la sangre de sus heridas?
Los millones de personas, especialmente durante la Edad Media, no se habrían identificado tan profundamente con esa imagen si ésta no hubiera encontrado eco con algo dentro de ellas o si no la hubieran reconocido inconscientemente como una representación de su propia realidad interna, de su cuerpo del dolor. Todavía no estaban lo suficientemente conscientes para reconocerla directamente en su interior, pero fue el primer paso para hacerlo. Cristo puede considerarse como el arquetipo humano en quien se albergan tanto el dolor como la posibilidad de trascendencia.
DE CÓMO SE RENUEVA EL CUERPO DEL DOLOR
El cuerpo del dolor es una forma semiautónoma de energía, hecha de emociones, que vive en el interior de la mayoría de los seres humanos. Tiene su propia inteligencia primitiva, muy parecida a la de un animal astuto, y el principal objetivo de esa inteligencia es la supervivencia.
Al igual que todas las formas de vida, necesita alimentarse periódicamente (absorber nueva energía) y su alimento es la energía compatible con la suya propia, es decir, la energía que vibra en una frecuencia semejante.
Toda energía emocionalmente dolorosa puede convertirse en alimento para el cuerpo del dolor. Es por eso que tanto le agradan al cuerpo del dolor los pensamientos negativos y el drama de las relaciones humanas.
El cuerpo del dolor es una adicción a la infelicidad.
Es probable que usted se sienta sorprendido al saber por primera vez que hay algo en su interior que busca periódicamente la negatividad emocional y la infelicidad.
Es preciso estar más conscientes para verlo en nosotros mismos que para verlo en los demás.
Una vez que la infelicidad se apodera de nosotros, no solamente no deseamos ponerle fin sino que tratamos de que los otros se sientan tan infelices como nosotros a fin de alimentarnos de sus reacciones emocionales negativas.
En la mayoría de los casos, el cuerpo del dolor tiene una fase activa y otra latente. Cuando está latente olvidamos fácilmente que llevamos una nube negra o un volcán dormido en nuestro interior, dependiendo del campo de energía de nuestro cuerpo del dolor en particular.
El período que permanece latente varía de una persona a otra: unas cuantas semanas es lo más común, pero puede también ser unos cuantos días o unos meses.
En algunos casos infrecuentes, el cuerpo del dolor puede permanecer en estado de hibernación durante años hasta que algún suceso lo despierta.
DE CÓMO SE ALIMENTA DE LOS PENSAMIENTOS EL CUERPO DEL DOLOR.
Libro UNA NUEVA TIERRA (ECKHART TOLLE ) Capitulo-5 (Primer Escrito)
CAPÍTULO 5 (Primer Escrito)
EL CUERPO DEL DOLOR
En su mayor parte, nuestro proceso de pensamiento es involuntario, automático y repetitivo.
No es más que una especie de estática mental que no cumple ningún propósito real. Estrictamente hablando, no pensamos: el pensamiento es algo que nos sucede. Cuando decimos "yo pienso" está implícita la voluntad.
Implica que tenemos voz en el asunto, que podemos escoger.
Sin embargo, en la mayoría de los casos no sucede así.
La afirmación "yo pienso" es tan falsa como la de "yo digiero" o "yo circulo mi sangre". La digestión sucede, la circulación sucede, el pensamiento sucede. La voz de la mente tiene vida propia. La mayoría de las personas están a merced de esa voz, lo cual quiere decir que están poseídas por el pensamiento, por la mente. Y puesto que la mente está condicionada por el pasado, empuja a la persona a revivir el pasado una y otra vez. En Oriente utilizan la palabra karma para describir ese fenómeno.
Claro está que no podemos saber eso cuando estamos identificados con esa voz.
Si lo supiéramos, dejaríamos de estar poseídos porque la posesión ocurre cuando confundimos a la entidad poseedora con nosotros mismos, es decir, cuando nos convertimos en ella. Durante miles de años, la humanidad se ha dejado poseer cada vez más de la mente, sin poder reconocer que esa entidad poseedora no es nuestro Ser.
Fue a través de la identificación completa con la mente que surgió un falso sentido del ser: el ego.
La densidad del ego depende de nuestro grado (el de nuestra conciencia) de identificación con la mente y el pensamiento.
El pensamiento es apenas un aspecto minúsculo de la totalidad de la conciencia, la totalidad de lo que somos.
El grado de identificación con la mente varía de persona a persona. Algunas personas disfrutan de períodos de libertad, por cortos que sean, y la paz, la alegría y el gusto por la vida que experimentan en esos momentos hacen que valga la pena vivir. Son también los momentos en los cuales afloran la creatividad, el amor y la compasión.
Otras personas permanecen atrapadas en el estado egotista. Viven separadas de sí mismas, de los demás, y del mundo que las rodea. Reflejan la tensión en su rostro, en su ceño fruncido, o en la expresión ausente o fija de su mirada. El pensamiento absorbe la mayor parte de su atención, de tal manera que no ven ni oyen realmente a los demás.
No están presentes en ninguna situación porque su atención está en el pasado o en el futuro, los cuales obviamente existen sólo en la mente como formas de pensamiento.
O se relacionan con los demás a través de algún tipo de personaje al cual representan, de manera que no son ellas mismas. La mayoría de las personas viven ajenas a su esencia, algunas hasta tal punto que casi todo el mundo reconoce la "falsedad" de sus comportamientos y sus interacciones, salvo quienes son igualmente falsos y los que están alienados de lo que realmente son. Estar alienado significa no estar a gusto en ninguna situación o con ninguna persona, ni siquiera con uno mismo.
Buscamos constantemente llegar a "casa" pero nunca nos sentimos en casa.
Algunos de Ios más grandes escritores del siglo veinte como Franz Kafka, Albert Camus, T.S. Eliot, y James Joyce, reconocieron en la enajenación el dilema universal de la existencia humana, el cual probablemente sintieron profundamente, de tal manera que pudieron expresarlo magistralmente a través de sus obras.
No ofrecen una solución, pero nos muestran un reflejo del predicamento del ser humano para que podamos verlo más claramente. Reconocer ese predicamento es el primer paso para trascender.
EL NACIMIENTO DE LA EMOCIÓN
Además del movimiento del pensamiento, y no tan separada de él, está otra dimensión del ego: la emoción.
Claro está que no todo pensamiento ni toda emoción le pertenecen al ego. Se convierten en ego solamente cuando nos identificamos con ellos al punto de permitir que nos suplanten por completo; es decir cuando se convierten en el "Yo".
El organismo físico, nuestro cuerpo, tiene su propia inteligencia, y lo mismo sucede con todas las demás formas de vida. Esa inteligencia reacciona a lo que dice la mente, a nuestros pensamientos. Claro está que la inteligencia del cuerpo es una parte inseparable de la inteligencia universal, una de sus incontables manifestaciones.
Proporciona cohesión temporal a los átomos y las moléculas que componen el organismo.
Es el principio organizador de todo el funcionamiento de los órganos del cuerpo, de la conversión del oxígeno y los alimentos en energía, de los latidos del corazón y la circulación de la sangre, del funcionamiento del sistema inmune encargado de proteger al cuerpo de los invasores, de la traducción de la información sensorial en impulsos nerviosos que llegan hasta el cerebro donde son descodificados y ensamblados nuevamente para crear un panorama coherente de la realidad externa.
Esta inteligencia coordina perfectamente todas esas funciones, además de otras miles que ocurren simultáneamente.
No somos nosotros quienes manejamos nuestro cuerpo.
Lo hace la inteligencia, la cual está también a cargo de las reacciones de nuestro organismo frente a su entorno.
Eso es así para todas las formas de vida.
Es la misma inteligencia que dio su forma física a la planta y que se manifiesta en la flor que abre sus pétalos para recibir los rayos del sol de la mañana y luego los cierra durante la noche. Es la misma inteligencia que se manifiesta como Gaia, ese ser viviente complejo que es nuestro planeta Tierra.
Esta inteligencia da lugar a reacciones instintivas cuando el organismo se ve amenazado o desafiado.
En los animales produce reacciones semejantes a las emociones humanas: ira, temor, placer. Podría decirse que estas reacciones instintivas son emociones primordiales.
En algunas situaciones, los seres humanos experimentan las reacciones instintivas de la misma manera que los animales. Ante el peligro, cuando está amenazada la supervivencia del organismo, los latidos del corazón se aceleran, los músculos se contraen y la respiración se hace más rápida, en preparación para luchar o huir. Es el miedo primordial.
Cuando el cuerpo se siente acorralado, se produce una intensificación súbita de la energía que le da una fuerza que antes no tenía. Es la ira primordial.
Aunque estas reacciones instintivas parecen semejantes a las emociones, no lo son en el sentido verdadero de la palabra.
La diferencia fundamental entre una reacción instintiva y una emoción está en que la primera es una reacción directa del cuerpo frente a una situación externa, mientras que la emoción es la respuesta del cuerpo a un pensamiento.
Indirectamente, una emoción también puede ser una reacción a una situación o a un hecho real, pero vista a través del filtro de la interpretación mental, el filtro del pensamiento, es decir, a través de los conceptos mentales de bueno y malo, gusto y disgusto, yo y lo mío.
Por ejemplo, es probable que no sintamos emoción alguna cuando nos enteramos de que le han robado el automóvil a alguien, mientras que si es nuestro automóvil, nos sentiremos muy alterados. Es sorprendente cuánta emoción puede generar un concepto mental tan nimio como es el de "mío".
Si bien el cuerpo es muy inteligente, no está en capacidad de distinguir entre una situación real y un pensamiento.
Reacciona a todos los pensamiento como si fueran la realidad. No sabe que es apenas un pensamiento. Para el cuerpo, un pensamiento preocupante o amenazador significa,
"Estoy en peligro", llevándolo a reaccionar de conformidad, aunque la persona esté descansando en su cama en la noche.
El corazón se acelera, los músculos se contraen, la respiración se hace más rápida y se acumula la energía.
Pero como el peligro es solamente una ficción de la mente, esa energía no tiene por dónde desfogar. Parte de ella retorna a la mente y genera más pensamientos angustiosos.
El resto de la energía se vuelve tóxica e interfiere con el funcionamiento armonioso del cuerpo.
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