lunes, 15 de agosto de 2016

Libro el Ojo del Yo (David R. Hawkins) CAPÍTULO 9 (La Consciencia Superior) PRIMER ESCRITO


CAPITULO 9 (PRIMER ESCRITO)
La Consciencia Superior La Naturaleza Del Camino. 
La vía directa hacia una consciencia superior traspasa la forma, la dualidad y la percepción. 
El conflicto y el error surgen de la forma, que es también hogar de la fuerza. El poder reside en los “dominios” de la no-forma. 
Se podría decir que aquello que es sin forma emerge notablemente en el nivel de conciencia que se calibra en 500 y progresa hasta el 600, nivel en el cual la forma desaparece en la no-forma. Con el tiempo, se reconoce que la forma se constituye por la no-forma, y que ambas son uno y lo mismo, pero hasta que uno se percata de esto, la forma es una distracción y una demora que es mejor evitar. 
Evitar Las Distracciones De La Forma. 
Muchas enseñanzas “espirituales” que se expresan en el mundo de la forma suelen llevar a lo que podría calificarse mejor como de reinos “astrales” de la conciencia, que en si pueden ser seductores, extensos y placenteros, pero que no llevan a la iluminación. 
La forma refuerza la ilusión de que hay un buscador en una especie de sendero con peldaños y señales e incluso con “guías espirituales” estacionados a lo largo de el. 
En la ascensión espiritual al pico de la Iluminación, no hay ciertamente entidades con las que uno se pueda encontrar a lo largo del camino. 
Los “planos” astrales, al igual que las enseñanzas, pueden ser son calibrados. Existen planos inferiores (infiernos), planos intermedios (purgatorio o limbo) y planos astrales superiores (celestiales). Todos ellos son destinos posibles del alma o cuerpo espiritual, el foco de la conciencia. 
Cada uno de estos niveles tiene sus propias jerarquías, “Dioses” y folclore, que son “reales” para los habitantes de estos planos. Pueden ser gratificantes, incluso alegres y emocionantes, pero todo esto no es la iluminación. Aquello que es la Realidad está mas allá de toda forma y sin embargo es intrínseco a ella. 
Que la forma revele su propia naturaleza. 
No hay necesidad de buscarla. 
Por otra parte, hay que tener cuidado en no caer en los supuestos opuestos o alternativas de forma frente a la no-forma, a la Totalidad frente al vacuidad, o la plenitud frente a vacío. 
Esto no es mas que lingüística descriptiva, sin realidad intrínseca. Uno no tiene por que optar entre lo real y lo irreal dado que lo irreal no existe. La Dirección De La Exploración La búsqueda se va “interiorizando” progresivamente hasta descubrir el origen del conocimiento interior del sentido del “Yo”. 
La gente dice, “Me conozco a mi mismo” . Pero, ¿que significa eso? Hablando normalmente, significa ser consciente de la naturaleza del ego y por tanto implica ser consciente de la propia psicología de uno, el ego, y sus formas. 
La consciencia del Ser es una actualización que reemplaza al ego como sede del sentido del “mi” o “Yo”. 
En el proceso del descubrimiento espiritual, uno observa en lugar de descubrir que es eso que es consciente de y tiene autoridad para el sentido de, la existencia de “Yo-idad” o la cualidad de “Yo-idad”, mas que un especifico o circunscrito “mi” como el “Yo”. Observe que tanto Dios como todas las referencia a lo Divino se escriben con mayúscula, y que de todos los pronombres posibles, solo “Yo” se escribe con mayúscula 
[NT: en ingles “I”]. 
El “Yo” individual solo puede ser consciente de si mismo o de su existencia como consecuencia de una Consciencia mayor. 
Esta es la cualidad innata del “Yo” Divino que es su origen y el centro de la búsqueda espiritual. Como tal, es no verbal y fuente de la experiencia, presencia y observación. 
Por analogía, te das cuenta de que eres el agua y no el pez. 
El Proceso Básico Mirar en el interior es una actitud mas que una técnica o una practica espiritual. Esto significa renunciar a la fascinación por el contenido de la mente y el mundo que esta refleja. 
Este despego puede sentirse inicialmente como una posible perdida, como si uno se enfrentara a la muerte del mundo y de todas sus promesas. Esta muerte puede ser experimentada pasivamente como tal, pero no es mas que el pasar de una ilusión. La fuente del placer nunca estuvo fuera sino que siempre estuvo dentro. Nunca fue el mundo en absoluto el que concedió el placer sino el propio disfrute en el. 
En realidad, lo que se teme no es perder el mundo en si; sino el aburrimiento. El aburrimiento desaparece cuando se le reconoce simplemente como la consecuencia de aferrarse a un anhelo por el pasado o el futuro, y es solo el ego el que se puede aburrir. 
El ego medra con la novedad y es completamente dependiente de lo que vaya a suceder “a continuación”. 
Por tanto, el ego medra y vive en la anticipación de la satisfacción futura en vez de experimentar la totalidad absoluta que solo esta disponible en el Ahora. Junto con el miedo al aburrimiento esta la ilusión subyacente de que el aburrimiento esta constituido por la nada. La ilusión de un posible vació se presenta y se nos antoja una amenaza. 
De ahí que, el camino, consista en dejar ir la ilusión del reino de la totalidad de la mente/mundo, a través de la ilusión del vació/nada, hasta llegar a la meta de que la consciencia del Todo reemplace a los estados ilusorios previos. 
Resulta tranquilizador recordar que todos los estados son ilusiones y son posibles de atravesar mediante la voluntad espiritual y la consciencia progresiva. ¿Quien Es El Que Busca? La ilusión del ego se disuelve cuando el prefijo “Yo” se quita de toda acción. Lo que el ego reivindica como acciones propias no son mas que características autoexistentes cuyas funciones son automáticas, determinadas por las condiciones locales, y sin un “Yo” imaginario que las active. 
Uno no piensa, ni siente, ni siquiera existe debido a la acción o la decisión de algún “Yo” interior, invisible. 
El pensamiento y el sentimiento tienen lugar sin ser pedidos. 
El que esta buscando la verdad superior no es un “yo” personal sino un aspecto de la misma conciencia que se expresa como inspiración, devoción, dedicación, y perseverancia, todos los cuales son aspectos de la voluntad espiritual. 
Por tanto, el origen de la búsqueda del Ser es el mismo Ser, que actualiza los procesos necesarios gracias a sus propias cualidades, que se facilitan mediante la Gracia.
En otro ejemplo, la curiosidad es una cualidad que existe sin un yo personal o decisión que la active. 
Podríamos decir que la curiosidad es una cualidad independiente e impersonal de la conciencia, y que es universal, pues se halla también en el reino animal. No hace falta un “Yo” para ser curioso. No hay un “Yo” personal independiente o interno, que tome decisiones; prefijar con el pronombre “Yo” todo pensamiento, acción y sentimiento es solo algo conveniente a la hora de hablar. 
Podemos referirnos al yo personal interno como un “ello”. 
Hay estadios a lo largo de la evolución espiritual en los que tanto la mente como el cuerpo parecen ser “ellos” durante ciertos periodos de tiempo. El cuerpo realiza sus actividades como si las tuviera ensayadas, y la mente habla con los demás en la conversación sin un yo personal interno que la dirija. 
No hay por tanto un “pensador” interior tras los pensamientos, ni “hacedor” tras las acciones, ni “buscador” de la iluminación. 
La búsqueda tiene lugar por si misma cuando llega el momento adecuado, y emerge como centro de la atención. 
Todos los aspectos y cualidades de la conciencia actúan por si mismos y se potencian unos a otros bajo la dirección general de la Voluntad. 
La Voluntad Como Herramienta 
La naturaleza caprichosa y carnavalesca de las actividades de la mente impide a esta convertirse en un foco fructífero de evolución espiritual. Uno puede ordenar a la mente que haga esto o aquello, pero esta se negara. 
Intentar controlar la mente es como un gato que intenta morderse el rabo. Intentar controlar la mente ya deriva en la dualidad del “controlador” y lo “controlado”, así como los contenidos de lo que ha de ser controlado y el “como” controlar. 
El único espacio desde el cual dirigir la mente es desde esa cualidad llamada Voluntad. Uno puede localizar esta área sin grandes dificultades. 
Mientras que la mente se ve constantemente atravesada por pensamientos, sentimientos e imágenes, la voluntad esta relativamente inmóvil y fijada. 
Tiende a mantenerse mas estable y por tanto es mas fácil aproximarse a ella. La voluntad puede de hecho ser fijada intencionadamente a un punto, comprometida, e inamovible, a diferencia de la mente que revolotea de aquí para allá como una mariposa nerviosa. 
Por tanto, el punto de vista mas provechoso desde el cual aproximarse a la mente lo brinda el enfocar el sentido del Ser como emanación de la voluntad. La voluntad es maleable, pero solo lenta y deliberadamente, a través de la reflexión. 
Es un “lugar” viable desde el cual avanzar y explorar. 
La voluntad esta mas próxima al verdadero Ser de lo que lo esta la mente ordinaria con sus pensamientos, creencias, conceptos, ideas, y emociones fluctuantes. 
La Contemplación Esta es la actividad mas fructífera y significativa del trabajo espiritual. Con un poco de practica, puedes adquirir la capacidad de funcionar en el mundo solo con interrupciones menores de reflexión y contemplación. 
Sin embargo, la meditación tal como se suele practicar, esta limitada al tiempo y lugar y suele suponer cierto aislamiento y cese de actividades. Aunque la contemplación y la reflexión parezcan menos intensas, en realidad, por su influencia constante, son capaces de erosionar todos los obstáculos. 
La contemplación es por tanto una forma de meditación que no es menor ni inferior a la meditación sentada y con las piernas cruzadas.
Potenciar La Voluntad Espiritual 
La voluntad es activada y potenciada mediante la devoción, y responde a la inspiración, que lleva a la iluminación por la Gracia. La voluntad personal se disuelve en la Voluntad Divina, y la chispa que lleva a la búsqueda espiritual y a la investigación es un don divino. Los preparativos para iniciar el viaje no pueden forzarse ni nadie puede ser culpado de que no haya sucedido todavía. El nivel de conciencia tiene que haber avanzado hasta el estadio donde tal intención puede ser significativa y atractiva. Una vez inspirado, un buscador a menudo renunciará a sus comodidades habituales y estilos de vida, y sacrificará cualquier cosa que se interponga en su camino. 
Las ilusiones del ego son tenaces pero relativamente frágiles cuando se subordinan a la Voluntad espiritual. 
El ego/ mente se fortalece a través del habilito que se desmorona cuando se le quitan los puntos de apoyo. El ego no es un enemigo al que haya que someter sino simplemente una recopilación de hábitos de percepción no examinados. 
El Ser que activa la Voluntad espiritual es la sede de un infinito poder contra el cual el castillo de naipes del ego no puede prevalecer. El Ser es como un imán infinitamente poderoso que tiene la capacidad de disolver la estructura del ego siempre y cuando la voluntad espiritual de su consentimiento. 
Nadie puede atribuirse el merito de la progresión de la consciencia espiritual, ni nadie culparse si esta no se da. 
Con el trabajo espiritual, los términos “es” o “son” se sustituyen progresivamente por el termino “parece que”, esto se debe a la creciente realización de hasta que punto la percepción es una mascara que oculta la verdad. 
Hasta que no se revela la Realidad Absoluta, lo mas próximo a la realidad es mantener todo aparente conocimiento como algo meramente hipotético. 
Incluso ahora en la sociedad, esta comprensión se evidencia en el uso frecuente del termino “aparente”, por ejemplo, la persona reacciono ante una “aparente” amenaza. 
La aparición de esta apreciación es muy importante, y supone avance significativo. Es el primer indicio real de una consciencia emergente de las limitaciones del ego y de lo falible de la percepción. 
Este incremento en la consciencia social de las limitaciones del ego se ve reforzado por los descubrimientos recientes de los falsos veredictos judiciales demostrados por las pruebas de ADN, y por las investigaciones que demuestran que los testigos de un crimen o un delito no son fiables, y son proclives a cometer errores graves en alto grado. 
Los psicólogos han descubierto también falsificaciones retrogradas de los recuerdos, con desplazamientos de acontecimientos en el tiempo y el espacio. 
Así, la sociedad se esfuerza por distinguir la verdad de la falsedad pero hasta el momento, no sabe como hacerlo de un modo fiable. La Voluntad espiritual se fortalece y activa por el amor y la devoción, así como por su disposición a la entrega. 
El amor no tiene forma y es a través de esa capacidad que llegas a estar dispuesto, por el amor, entregar tus posicionamientos a Dios. La forma clásica de los grandes santos religiosos era la de la adoración, el amor, y el culto a Dios, fuera al Dios no manifestado o fuera al Dios manifestado en los grandes maestros divinos. Una profunda dedicación y devoción puede sobreponerse a toda resistencia, y de esta manera, el camino del corazón y el camino de la mente o conciencia se funden a la larga.
La Meditación Resulta gratificante iniciar el proceso meditativo desde el punto de vista de que el “Yo” o el “mi” se encuentra dentro de la Voluntad espiritual. 
Dado que la voluntad es relativamente firme e inmutable, constituye un buen punto de apoyo desde el cual avanzar a través de la conciencia hacia la trascendente consciencia del yo, que es la expresión de Dios como el Absoluto “Yo”, el Ojo de la Realidad. 
Ciertamente, es la Voluntad espiritual la que determina el destino o karma. La Voluntad es la sede del poder del Ser, que se extiende hasta la mente y, como tal, es la zona del contacto directo con el Espíritu Santo. En el nivel de la Voluntad, la forma y lo sin forma “se encuentran”. 
Aquí las cualidades sin forma del amor, la devoción, la gratitud, la humildad, la inspiración y la fe se encuentran con las cualidades particulares de la mente con sus formas de ideas, pensamientos, recuerdos, conflictos e imágenes. 
En la Voluntad espiritual, las metas que son valoradas o deseables son expuestas ahora ante las cualidades espirituales sin forma del amor, el perdón y la devoción. 
A través de la humildad y la elección de la paz a partir del amor, uno puede renunciar hasta a sus mas queridas negatividades, como la venganza, el rencor o el odio. 
El pequeño ser es disuelto por el Ser. La actitud curativa del Ser ante el ser es la compasión; y es a través del perdón como uno es perdonado. Esta disposición a entregarse surge de la gracia de Dios, permite que el poder de Dios expresado a través del Espíritu Santo recontextualice el entendimiento y, mediante este mecanismo, anule el reinado de la percepción y la dualidad consiguiente, que es la fuente de todo sufrimiento. 
La disolución de la dualidad es el regalo ultimo de Dios, pues disuelve la fuente del sufrimiento. 
En la no dualidad, el sufrimiento es imposible. 
El Dogma 
El camino hacia Dios por la vía de la no dualidad de la conciencia implica la ausencia de dogmas o sistemas de creencias. Está disponible información suficiente y útil, cuya veracidad puede ser autentificada por la propia búsqueda interior que es crucial para el progreso, en especial si uno se ha consagrado en esta vida a la Iluminación. 
El valor de cualquier fragmento de información puede ser calibrado fácilmente. También se descubrirá que cada vez que se hace este ejercicio, se aprende algo mas que no formaba parte de la pregunta literal original. 
Dietas, Rituales, Ejercicios, Técnicas De Respiración, Mantras Y Símbolos Aunque nada de todo esto es verdaderamente necesario, pueden ser útiles para algunos devotos espirituales. 
Conviene reconocer que las religiones tienen sus propias agendas y limitaciones. El sendero espiritual hacia la iluminación es único. No es lo mismo que “practicar una religión”. 
Las religiones tienden a enfatizar los acontecimientos históricos, sus ubicaciones geográficas y las culturas del pasado con alianzas políticas. La iluminación tiene lugar en el momento presente y está fuera del tiempo, la historia, o la geografía, que son por tanto irrelevantes. La teología se ocupa del nivel de conciencia de los 400s; la Iluminación se ocupa de los niveles 600 y por encima.
David R. Hawkins.
http://elnuevodespertardelser.blogspot.com.es/

Libro el Ojo del Yo (David R. Hawkins) CAPÍTULO 8 (Mas Allá De La Causalidad)


CAPITULO 8 
Mas Allá De La Causalidad 
Si observamos el fenómeno del funcionamiento de la mente veremos que sus mecanismos se hacen evidentes para luego desaparecer. 
Las presunciones de la mente son su separación, su creencia en una progresión del tiempo con sus comienzos y finales, y las categorías del pensamiento que constituyen y aseguran su supervivencia. Para sobrevivir, el ego ha de creer que es real, y que tiene una existencia separada e independiente. 
El otro motivo de su continuidad es la creencia de que, a través del ego y su mejora, se puede encontrar al fin la felicidad y quedar aseguradas las condiciones idóneas para esta. 
De ahí que el ego/mente busque constantemente el control y la ganancia en sus distintas formas y aspectos. 
Busca el éxito bajo cualquier criterio que utilice para medir ese objetivo ilusorio. La felicidad esta siempre al doblar la esquina, de tal manera que se esfuerza cada vez mas por alcanzar sus metas. En determinado punto, la ilusión se desmorona y se da la apertura necesaria para el inicio de la búsqueda espiritual. 
Esta búsqueda cambia su sentido de fuera a dentro y comienza la búsqueda de respuestas. Si hay suerte, te llegan las enseñanzas de la verdadera iluminación y no te desvías del núcleo de estas enseñanzas. 
Con el paso del tiempo, se han perdido muchas de las explicaciones que se ofrecieron junto con las enseñanzas originales, introduciéndose a cambio muchos malentendidos. 
A lo largo de los siglos, algunas de las grandes enseñanzas se han distorsionado hasta tal punto que, sorprendentemente, han adoptado exactamente su sentido opuesto, convirtiéndose en base de conflictos y de obstrucción a la verdad. 
No solo es útil, sino crucial, poder disponer de una fuente autorizada a través de la cual comprobar los propios rumbos y las direcciones a seguir. Nunca se insistirá demasiado en que debería obtenerse y confirmarse el nivel calibrado de verdad de cualquier maestro o enseñanza antes de convertirse en estudiante o seguidor de estos, y mucho menos en devoto o iniciado. 
Uno debería comprometerse solo ante Dios y la Verdad. 
Los maestros han de ser respetados, pero la devoción debería ser restringida solo a la Verdad. 
Como dijo Buda, “No pongas cabeza alguna por encima de la tuya”, dando a entender que el único gurú verdadero de uno es el Ser (la naturaleza búdica). 
El Ser del maestro y el propio Ser de uno son uno y lo mismo. 
El maestro se convierte en fuente de inspiración e información. Es la inspiración la que sostiene la búsqueda. ¿El compromiso espiritual implica que uno tiene que renunciar al mundo? No, evidentemente no. 
Significa simplemente, que la vida mundana requiere ser recontextualizada, reestructurada y contemplada de un modo diferente. La trampa no se halla en el mundo, sino en el propio apego a el y las observaciones que oscurecen la búsqueda de la Verdad. 
Algunas atracciones en si son meros pasatiempos, mientras que otras son verdaderas trampas de lúgubres consecuencias en las cuales se sumergen los inconscientes. 
Por otra parte, en ocasiones es solo gracias a la dura agonía que supone extraviarse como se consigue tocar fondo, dejarse ir y aceptar mejor las elecciones realizadas. 
De ahí que nunca se pueda decir que es un error para alguien seguir un camino en particular porque puede que a la postre le lleve a la salvación final, por doloroso que pueda resultarle. 
Lo que si podemos decir con certeza es que todo lo que no de una respuesta de fortaleza en la prueba muscular no es conveniente para el buscador comprometido de la iluminación. Una fuente de error es a menudo la aparentemente inocua capacidad humana para la curiosidad. 
La antesala de las puertas del desastre no es obviamente algo negativo, sino un cebo bastante mas sofisticado que nos oculta al lobo bajo la piel de cordero. Es por tanto necesario evitar todo lo que no de una respuesta de fortaleza en la prueba muscular ya que solo lo que te lleva a una respuesta de fortaleza sustenta la vida y lleva a la Verdad. ¿Puedes explorar los dominios que se hallan lejos de la Verdad y volver ileso? La respuesta, al menos por el momento, es que no es probable. 
Démonos cuenta del hecho de que el setenta y ocho por ciento de la población mundial se halla por debajo del nivel de Integridad (200).También hay que tener en cuenta la reacción social con la que hay que enfrentarse, algo que podríamos calificar como el “fenómeno del cangrejo”. 
En un cubo lleno de cangrejos, mientras uno o mas de ellos intentan alcanzar el borde del cubo, los otros se encaraman y les hacen caer; en algunas personas, se da una reacción en contra hacia aquellos que están buscando la luz. 
De hecho, si un miembro de una secta calibrada negativamente comienza a discernir la negatividad que está presente tras la fachada de santidad e intenta irse, son a menudo denunciados o sometidos a abusos e incluso a violencia. 
De ahí que los caminos mas tradicionales recomienden que las personas se congreguen con otros que tengan una dedicación espiritual similar. También resulta significativo que el nivel de conciencia de la humanidad, que se mantuvo en 190 durante muchos siglos, ha dado un salto recientemente al 207; Por tanto, el mar de la conciencia de la humanidad como un todo sustenta lo positivo en vez de lo negativo. La Dirección Espiritual. Conviene recordar que ni la Verdad ni la Iluminación son cosas que puedan ser encontradas, solicitadas, adquiridas, conseguidas o poseídas. 
Aquello que es Infinita Presencia siempre esta presente, y su realización sucede por si misma cuando los obstáculos para esa realización son eliminados. Por tanto, no es necesario estudiar la verdad sino simplemente apartarse de lo que es falso. 
El hecho de que se aparten las nubes no causa que el Sol brille sino simplemente nos revela lo que siempre estuvo oculto. 
El trabajo espiritual, por tanto, es principalmente, un dejar ir lo supuestamente conocido en favor de lo desconocido, con la promesa de otros que ya lo han hecho de que el esfuerzo será mucho mas que bien recompensado al final. 
En el nivel terrestre, el oro no es creado, sino simplemente revelado al desconchar todo lo que lo oscurece. 
Una de las principales herramientas espirituales es la intención, que establece prioridades y jerarquías de valores que vigorizan los esfuerzos de uno. 
El trabajo espiritual es un compromiso y además una exploración. 
El camino fue abierto por aquellos que lo recorrieron antes y prepararon en la consciencia de otros la posibilidad de seguirlo. Del mismo modo Roger Bannister quebró la idea del “Campo-M” de la milla en menos de cuatro minutos, de manera que han sido seres de avanzada consciencia los que superaron las marcas para que otros les siguieran. 
A su vez, cada avance que hacemos en nuestra consciencia beneficia a una multitud que no vemos y fortalece el siguiente paso para que otros lo sigan. 
Cada acto de bondad es notado por el universo y preservado eternamente. Cuando se ven las cosas como son, la gratitud reemplaza a la ambición espiritual. 
En el Budismo tradicional, uno busca la iluminación por el bien de toda la humanidad; todos los dones regresan a su fuente.
A su debido tiempo, la propia intención espiritual y enfoque llegan a reemplazar las ambiciones mundanas y deseos. 
Es como si los pensamientos de uno se fueran involucrando cada vez mas con el Ser, como si hubiera una fuerza de gravedad espiritual actuando por atracción. 
Un estilo de conocimiento interior reemplaza a la razón y la lógica, y la consciencia intuitiva se centra en la esencia de la vida y sus actividades mas que en las metas o en los detalles de la forma. La percepción empieza a cambiar y la belleza de la creación literalmente resplandece en toda persona y objeto. 
Una simple escena puede inesperada y repentinamente convertirse en algo abrumadoramente hermoso como un pensamiento revelándose en Technicolor tridimensional. 
Hay momentos en que súbitamente todo está en calma, y la experiencia de la cualidad de Todo Lo Que Es toma lugar dentro de una Presencia omnipresente. Es el Ojo del “Yo”, lo que da a la vida sensación de realidad. 
Es aquello que nos permite experimentar que lo que pensamos como un “Yo” individual es en realidad el “Yo”, Infinito. 
El resplandor de Dios es la luz de la consciencia que revela la divinidad de todo cuanto existe. En la serenidad de la Infinita Presencia, la mente está silente en la medida en que no hay nada que se pueda decir; todo habla por si mismo con plenitud y exactitud. Con esta realización, uno trasciende la dualidad final de la existencia frente a la no existencia porque solo la existencia es posible. 
No existe ningún opuesto a la Verdad porque la Realidad excluye la no realidad. En esta realización reside la paz de Dios. Evolución Frente A Creación. 
Esta es una de las fuentes de controversia favoritas para políticos, consejos escolares y tribunales. 
En realidad, no hay ningún conflicto. 
La evolución y la creación son uno y lo mismo. 
La creación es la fuente misma y la esencia de la evolución. 
La evolución es el proceso por el cual la creación se vuelve manifiesta. 
El mundo físico es un mundo de efectos y no hay ningún poder de causalidad en el. Por la paleontología, sabemos que las especies y las formas de vida han ido cambiando a lo largo de millones de años. Del mismo modo, las primeras versiones y formas del genero humano que se han podido estudiar demuestran una progresión de la forma. 
La evolución sucede como progresión dentro de la conciencia misma hacia la forma mediante una mayor adaptación al entorno. La evolución sucede en el plano de la conciencia, que incluye la inteligencia y la intención y también la consciencia estética. Así, la evolución sucede dentro del dominio invisible de la potencialidad infinita y luego se vuelve manifestada como consecuencia de la creación, que es intrínseca a la esencia del mismo universo y que es constante y continua. 
Si la Creación fuera un acto solitario de Dios en algún punto del pasado distante, todos los seres vivos serian exactamente iguales a como eran hace millones de años. 
Pero, en la medida en que ni Dios ni la Realidad tienen principio ni fin y existen mas allá del tiempo, no resulta razonable un único acto de Dios en el tiempo y el espacio. La creación constante por un Dios continuo y siempre-presente encaja con lo aparente. Básicamente, no hay conflicto entre evolución y creación dado que una es simplemente una expresión de la otra en los dominios visibles. La evolución no niega a Dios, sino que refleja la presencia de Dios, por siempre presente en todo cuanto existe. 
Y debido a la creación, todo cuanto existe se regocija de su existencia debido a su innata Divinidad, que es la conciencia de Dios.
La Conciencia: El Camino Hacia Dios El Intelecto. 
El riesgo que se corre cuando se proporciona información es que el ego del oyente intente asimilar la información como datos para el intelecto, deteniéndose ahí. Hay estudiantes espirituales que han asistido literalmente a centenares de talleres y conferencias y tienen habitaciones llenas de libros espirituales, pero que no han hecho progreso alguno en su consciencia; se encuentran en un punto muerto. Su búsqueda consiste en ir de taller en taller, de libro en libro, de gurú en gurú , y seguir así. 
El trabajo espiritual no es un trabajo del intelecto (que llevar al doctorado en Religiones Comparadas o Teología). La verdadera metafísica es una abstracción que facilita el lenguaje y la verbalización con el fin de comunicar eso que, en verdad, no puede ser comunicado con palabras. 
Las palabras no son cosas a ser realizadas. 
Las verdades aprendidas han de ser puestas en práctica en la vida diaria para que sean efectivas, pues esas verdades se hallan mas allá de las palabras. Si esto se hace los cambios tienen lugar. 
El propósito de la información es que sea absorbida con familiaridad y luego madure en comprensión. 
La Comprensión En el trabajo espiritual, la comprensión en si misma tiene la capacidad de provocar el cambio. 
Actúa como un catalizador y abre nuevos modos de observación de las cosas. Provocando crecimiento y avance espiritual. 
A medida que el crecimiento espiritual continua, los viejos estilos de pensamiento y contextualización son entregados y acompañados por la alegría de nuevos descubrimientos. los nuevos descubrimientos. 
La ira ante los absurdos de la vida se reemplazan ahora por la risa, y todo aquello por lo que el mundo gime y convierte en melodrama se ve ahora como algo cómico. 
Las enseñanzas espirituales tienen que ser aceptadas para poder integrarlas. La resistencia proviene del ego, que carece de humildad, y que, por orgullo, se resiente de estar “equivocado”. Es mejor darse cuenta de que uno no está renunciando a planteamientos erróneos, sino que esta adoptando planteamientos mejores. Para el intelecto tiene sentido que la paz sea mejor que la guerra y que el amor sea mejor que el odio, pero el ego puede negarse a renunciar a sus odios preferidos y a sus resentimientos justificados. 
Hay una multitud de millones de personas en el planeta, culturas y sociedades enteras, cuyo único tema y razón para sobrevivir es el odio. Toda su sociedad se basa en la venganza y en la dualidad de la victima y el verdugo. 
Regiones enteras del planeta se consagran a las expresiones del odio, que se justifica constantemente una y otra vez remitiéndose al pasado distante. En la sociedad, no faltan justificaciones para el odio. Siempre se puede citar una larga lista de antepasados muertos y justificar el odio hacia sus antiguos enemigos. 
Es algo que hasta se puede llegar a ver como heroico, patriota, loable o políticamente correcto.
La Voluntad Dejar ir lo viejo se facilita por la voluntad, el coraje y la fe. El progreso espiritual beneficia literalmente a toda la humanidad en tanto en cuanto que eleva el nivel general de conciencia. Incluso un mínimo supone una gran diferencia. 
Otro obstáculo para el crecimiento espiritual es la impaciencia, que es algo que se puede vencer por la entrega. 
La Meditación Por todas partes se ha escrito una orientación general de esta técnica. Quizás creamos que los pensamientos están conectados entre si por asociación o por alguna otra explicación psicológica aparentemente plausible. 
Sin embargo, a través de la observación, uno se percata de lo contrario, los pensamientos se suceden sin sentido, de forma aleatoria. Saltan de un tema a otro, sin conexión alguna entre unos y otros. 
Normalmente se describe la corriente de pensamiento desde los limites del paradigma lineal newtoniano que imputa la causalidad donde no las hay en realidad. 
Los pensamientos parecen ser aleatorios, no lineales y caóticos, sin predictibilidad calculable. 
Parecen no tener orden ni concierto. 
A pesar de los muchos y loables esfuerzos realizados para explicarlos, no hay realmente ninguna explicación verificable acerca de los pensamientos, las imágenes, los conceptos, los recuerdos, las fantasías, los sentimientos, las esperanzas o los miedos, y el contenido de la mente se niega a ser controlado. 
El estrato suma de la mente, la matriz del pensamiento, es la producción constante del “pensar” que da vida a una interminable sucesión de pensamientos, que se solapan intencionadamente para impedir cualquier posibilidad de silencio. 
Cuanto mas se intenta controlarlo, cuanto mas trucos se utilizan, mas rebelde se vuelve, mas se niega a ser controlado, y mas indomable parece. 
En la meditación, puedes ver desde el punto de vista del testigo, el observador, que el campo de la conciencia es en si el que esta observando a la mente y que es inútil forcejear con ella. 
Conviene darse cuenta de que la mente no es el “yo”. 
Es impertinente; es seductora. Intenta convencerte de que tu eres ella. La identificación con el cuerpo no se supera destruyendo al cuerpo. 
Ni la identificación con la mente se trasciende destruyendo la mente. Si ni el cuerpo ni la mente son el verdadero yo, no es necesario destruirlo, vencerlo o combatir con el. 
Los pensamientos tienen lugar por si mismos, no por que sean causados por nada ni nadie. La naturaleza de la mente es pensar. Se la puede obligar a que discurra por un pensamiento lógico y secuencial durante cortos periodos de tiempo centrándose y por la intención. De este modo, puede resolver “problemas”. 
La mente es mas rápida y más lista. 
Exige reconocimiento por sus pensamientos (es decir, por sus buenos pensamientos). Has de ser tan afilado como una hoja de afeitar y poner mucha atención para captar que esa exigencia de autoría de los pensamientos sucede un nanosegundo después de que ocurra el pensamiento. 
La ilusión del “Yo pienso” desaparece cuando se atrapa a la mente con las maños en la masa. 
Buda dijo lo mismo; la “mente búdica” se descubre entre los pensamientos. En realidad los pensamientos no tienen ningún sentido ni son necesarios para la supervivencia. La reivindicación de la autoría del pensamiento del ego tiene lugar en realidad 1/10.000 partes de un segundo después. 
En realidad todo esta sucediendo por si mismo. 
La propia vida es un regalo continuo, y su continuidad momento a momento esta sustentada por Dios, no por el ego. 
No tiene sentido intentar bloquear los pensamientos; pues siempre vuelven. La gente tiene miedo de que si se apartan  de su mente o pensamiento, o no lo observan con atención o intentan controlar, morirán o se volverán locos. 
Los objetivos del ego/mente no son alcanzables. 
Sus esfuerzos son aparatosos y perturbadores. 
En realidad, uno se encuentra mejor sin ella. En el momento en que observas su inutilidad, puedes empezar a abandonarla retirando el interés por ella. Puedes comenzar por renegar de su hipnótica fascinación y retirarte progresivamente de vigilante a observador, a testigo, a conciencia misma, y finalmente a la consciencia que ilumina la conciencia y permite a la consciencia ser consciente. 
Se puede describir al Ser como un espacio esencialmente libre de forma. La mente está bajo la constante presión de la anticipación intentando controlar la siguiente fracción de nanosegundo de la experiencia. Puedes centrarte en el origen de esta voluntad de pensar y apartarla del nivel de la voluntad que subyace a su obsesión e impulso a controlar la experiencia del momento siguiente. 
El trabajo espiritual es pues una entrega sin fin, un dejar ir, un alejarse, un retirarse, y un ignorar, aquello que es irrelevante y esencialmente insatisfactorio. La dirección del enfoque se traslada entonces del contenido del pensamiento a aquello que observa y experimenta el pensamiento, y luego al descubrimiento de que la consciencia es consciente como resultado de una cualidad innata y no es en modo alguno el acto volitivo de un yo independiente e imaginario. 
La consciencia trasciende el lugar, el cuerpo, el espacio, el tiempo, la mente, el pensamiento y los sentimientos; Al igual que el cielo, es el telón de fondo sobre el cual flotan las nubes. 
Lo ultimo que presencia la consciencia no se ve alterado por ningún contenido ni depende del contenido para su propia existencia. 
Ir mas allá de lo conocido requiere coraje, fe y convicción. También requiere poder espiritual y energía, cuya fuente es innata a los campos superiores de la conciencia y a los grandes maestros y sus enseñanzas. 
La propia iluminación es por la gracia de Dios, pero también sucede solo por propia decisión interior y elección. 
El Perdón y la Inocencia de la Conciencia Para la mente media es difícil dar el paso de perdonar debido a su posicionamiento arbitrario que genera una dualidad conflictiva de lo correcto y lo erróneo, de lo encomiable y lo detestable, de lo justo y lo injusto. Se trata, una vez mas, del “problema de los opuestos”. 
La resolución de los opuestos precisa de cierta comprensión acerca de la naturaleza de la conciencia. 
La compasión ante la fragilidad humana suaviza el enjuiciamiento. 
La mente humana establece criterios hipotéticos sobre el comportamiento humano, criterios nacidos de una actitud moralista. 
En los Estados Unidos, por ejemplo, lo que Llamamos moralidad no es mas que una expresión de Puritanismo. 
Que no es lo mismo en absoluto. 
El puritanismo es enjuiciamiento, el cual está desprovisto de compasión, amor o perdón. 
Muestra una actitud dura, despiadada y punitiva. 
Apela al egotismo, al sentirse con razón, virtuoso y justo. 
Opera a través de la condena, la vergüenza, la culpa y el miedo y busca retribuciones y castigos. 
En cambio, la conciencia es innatamente inocente. 
Se programa, poco a poco, a menudo simplemente por influencias sociales accidentales. Nace en una subcultura concreta. 
En el nivel más bajo, se encuentra entre bandas de barrio o cultos seculares peculiares, con fidelidades, símbolos, secretos, iniciaciones y obediencia al grupo y a sus lideres. 
En este nivel de la sociedad, las consecuencias por la violación del código del grupo pueden pagarse con la muerte. 
El grupo tiene sus formas de vestir, sus gestos y pronunciamientos simbólicos, y ejerce un férreo control sobre sus miembros. A los que se les lava el cerebro y son intimidados; 
Las posibilidades de escape son remotas. 
Desde el punto de vista de unos, estas conductas son antisociales. Desde el de los otros, son simplemente adaptativas y disociales. Aunque se trata de actitudes disonantes respecto a la sociedad en su conjunto, son internamente consecuentes. 
El núcleo de las subculturas es la programación. 
Su contenido se manifiesta en las letras de la música de estas subculturas. 
Las normas de la sociedad se ridiculizan y se tienen por insignificantes. En los niveles sociales progresivamente mas altos, se da el mismo tipo de programación, pero se trata de una programación menos obvia o descarada. 
También aquí, se espera la lealtad del grupo a los programas sociales, y la divergencia se castiga por medios mas sutiles o con el rechazo. La conciencia de las personas en cada nivel de la sociedad es conformado por un nivel calibrado de consciencia que predomina como un “campo de atracción” oculto. 
Campo de atracción es un termino que se deriva de la dinámica no lineal y significa que dentro de lo que parecen ser ocurrencias aleatorias o inconexas, hay en realidad un campo patrón invisible, organizador o influencia, que afecta la ocurrencia de los fenómenos dentro de cada nivel de conciencia. 
También establece parámetros que limitan la comprensión y la consciencia. Si un concepto se encuentra mas allá del alcance de la comprensión de determinado nivel de conciencia, la gente dice: “No lo entiendo”. Si observamos la naturaleza de la conciencia, podremos decir que la mente es innatamente inocente dado que no dispone de los medios para prevenir que se la programe. 
Es un instrumento al que se le puede imbuir involuntariamente cualquier “software”. La conciencia humana no puede discernir, sin ayuda, la verdad de la falsedad. 
La mente carece de un mecanismo protector y se daña fácilmente. Después, las emociones disminuyen la capacidad para una percepción madura y equilibrada. 
Además, la mente tiene un defecto inherente al operar a través de la percepción, que disocia automáticamente la realidad en la dualidad y crea la espuria pseudo-realidad de la aparente polaridad de los opuestos. 
La conciencia es como el hardware de un ordenador, y la programación social es como el software. 
Sea cual sea el contenido del software, el hardware permanece no-contaminado e innatamente inocente. 
En el pasado, el progreso espiritual estaba limitado por el dominio de las autoridades religiosas, y el dogma fue envuelto en los miedos y amenazas de la persecución. 
Cualquiera que trascendiera el sistema de creencias comúnmente mantenido, como los místicos, era sospechoso de herejía, y se le trataba como si fuera una amenaza para el sistema y las autoridades eclesiásticas. (Esto aun sigue pasando en algunos países.) En occidente, esto ha cambiado y sigue cambiando en una dirección favorable. 
Ya no se acepta o se perdona la crueldad. La Santa Sede de la Iglesia Católica rechaza ahora la pena capital y ha renovado su autoridad y su poder espiritual con demostraciones de humildad y de integridad espiritual. El fallo no esta en la religión en si, sino en las malas interpretaciones que hacen de ella aquellos que no la comprenden en su verdadera esencia. 
La consciencia humana ordinaria es absolutamente incapaz de diferenciar la verdad de la falsedad debido a que esta cegada por la propia naturaleza de la percepción. 
Y, debido a esta inocencia innata, se la puede extraviar; y todo error es ignorancia. El nivel de consciencia que ha imperado en la humanidad durante los siglos pasados era inhóspito para la verdad espiritual, pero ahora que el nivel de consciencia se encuentra en el 207, la verdad ha encontrado un terreno fértil en el cual es bien recibida y puede crecer. 
La Voluntad: Entendimiento y Comprensión 
La voluntad esta determinada por el entendimiento y la comprensión que, a su vez, esta influenciada por el significado, que luego es determinado por el contexto. 
Del significado y el contexto surge el valor y, de ahí, la elección. La voluntad potencia los esfuerzos por alcanzar eso que se valora en razón de su significado. Para el mundano, la motivación se basa en las necesidades y los deseos, y en la seducción de la atracción. Estas necesidades y deseos pierden fuerza motivadora cuando la voluntad y la elección las anulan. 
La voluntad es por tanto la base del crecimiento espiritual y de la evolución de la conciencia. Uno se llega a sentir atraído por la verdad mas que repelido por la falsedad. 
La evolución espiritual es como una nave espacial que supera la gravedad de la Tierra; es difícil al principio, pero finalmente consigue dejar el campo gravitatorio. 
La intencionalidad, que consume energía, se disuelve con el tiempo en una entrega sin esfuerzo, y te conviertes en receptor de una consciencia en expansión. 
La revelación sustituye al descubrimiento. 
Aparece el entendimiento y se vuelve autor- revelador por la gracia, sin esfuerzo. 
La presión interna por alcanzar la consciencia espiritual es reemplazada al ser testigo de la Verdad y no su buscador. 
El esfuerzo es sustituido por el descubrimiento espontáneo, sin esfuerzo. La esencia brilla cada vez mas a través de la forma, que pierde sus contornos. Entonces, hasta la esencia se desvanece en los dominios de la consciencia de la existencia en si, con su Divinidad auto-revelada. 
Sobre la Naturaleza de la Paz La Paz Profunda prevalece en el Silencio, que marca el final de la experiencia del tiempo. 
La ilusión del tiempo impide la Paz por cuanto ocasiona una expectativa de sentimiento de perdida o anticipación. 
En los niveles ordinarios de la conciencia, esta presión temporal y la ansiedad que la acompaña se hallan fuera de la consciencia y pasan desapercibidas, del mismo modo que la gente que vive junto a las vías elevadas de los trenes terminan por no ser conscientes del ruido. 
Pero, si los trenes se detuvieran, se sentirían abrumados por un repentino y profundo silencio. Algunas personas se han acostumbrado al tumulto y al ruido que se sienten alteradas por el silencio y la paz, e intentan regresar a lo que les resulta familiar, el ruido y las interrupciones de la gente. Muchas personas que no pueden tolerar la quietud del campo o el vació de una habitación. El silencio de la Divinidad, en cambio, es profundamente reconfortante y gratificante.
David R. Hawkins.
http://elnuevodespertardelser.blogspot.com.es/
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