domingo, 26 de julio de 2020

EL CODIGO JESÚS : Lección 22- VIVE SÓLO COMO CONCIENCIA ESPIRITUAL


Juega tu papel en la vida como tú mismo con el disfrute y la pasión del momento, pero no te alejes en tu mente de la Verdad de que eres un ser espiritual, una Identidad única, siempre perfecta y completa.
No fuiste creado como un ser aislado, porque Dios no conoce a otro que no sea Sí Mismo.
Dios es Conciencia, y es sólo la Conciencia la que es considerada individualmente.
No tienes una mente propia, sólo existe una Mente; no existe la mortalidad, ni el ser aislado sólo el Único que todos ustedes son. Todo es el Espíritu.
La copa de la conciencia espiritual siempre es llenada por el Espíritu, hasta que la conciencia en sí misma se disuelve en conocimiento a través del abandono completo al único Ser.
¿Dónde vive la mayoría de la gente en y como conciencia? Algunos piensan en sí mismos primariamente como un cuerpo están conscientes de su cuerpo y probarán cualquier remedio externo disponible para sentirse mejor, más jóvenes, más energéticos y vitales. Muchos se basan en la emoción y se identifican con un rango de sensaciones y sentimientos reactivos, mientras que otros combinan el pensamiento y el sentimiento como la conciencia predominante.


EL CODIGO JESÚS : Lección 21- SÉ TU MISMO


La auto-imagen debe ser la conciencia de su Condición de Ser Sagrado, porque Eso es lo que tú eres, y sin embargo tu singularidad como Individuo proviene de muchas vidas
pasadas de experiencias, todo lo cual te hace indispensable para el proceso cósmico. No imites a otros ni pugnes por ser alguien que no eres. Valora la distintiva contribución que viniste a hacer a este mundo.
Conoce tu valía. Sé tú mismo.
Pienso en los hombres y mujeres que vienen a las reuniones de Quartus y examinan la pieza del rompecabezas cósmico que cada uno lleva en su auto-identidad. Y tú, que lees este libro: ¿has
considerado que eres diferente a cualquier otra persona en todo el mundo, incluyendo ambos lados del velo? Con todas tus aventuras, empresas, viajes y experiencias en el papel de todos los tipos de personajes en el escenario de muchas vidas, nadie ha tenido la misma clase de “condimento” universal que tú.
En una muy mística experiencia en la luz, voces audibles de seres invisibles dijeron a mi madre que Jan y yo habíamos andado por muchas tierras, habíamos sido expuestos a una gran variedad de culturas, hablado distintos idiomas y experimentado sufrimiento y dicha,  desesperación y esperanza, fracaso y éxito todo el espectro de emociones y resistencia humanas para poder llegar adonde estamos ahora y preparamos para nuestra tarea actual. Lo mismo puede decirse de ti. Viniste a esta vida con tu pieza del rompecabezas, y este mundo no estaría completo sin ti y sin tu contribución a todo el proceso cósmico. No hay nadie como tú en ninguna parte. Y en el esquema de Dios, eso es perfecto, porque tú puedes utilizar tu propia llave única para abrir la cerradura que te fue asignada justo antes de esta encarnación. Sí, tienes una misión, y sólo puedes cumplirla siendo tú mismo.
“La auto-imagen debe ser la conciencia de su Condición de Ser Sagrado”y estamos  profundizando dicha conciencia a través de estos pasos “sin embargo tu singularidad como Individuo proviene de muchas vidas pasadas de experiencias “. Durante eones, hemos pulido nuestra conciencia para incluir talentos y habilidades, nuestros particulares puntos de vista sobre la vida, y nuestra propia forma de expresarnos a nosotros mismos. Hemos elegido una gran variedad de energías planetarias
para encamar, cada vez con un signo solar (expresión de la personalidad), un ascendente (el propósito del Espíritu) y una luna (que representa nuestro pasado) diferentes. No hay forma de decir cuántas veces hemos pasado por todo el zodiaco, lo que significa que nos hemos sometido a una vasta combinación de energías condicionantes.
Y después considera el hecho de que elegimos a nuestros padres en cada encarnación o consentimos en que ellos desempeñen ese papel, lo que nos sujeta a sus campos de energía y a las fuerzas gobernantes que están en juego en sus conciencias. No es de asombrarse que no haya dos de nosotros que sean iguales.
Tú dices: “pero si soy sólo yo”. Ése es el punto. ¡Tú eres tú! Y aunque quizá no sepas en este momento el significado exacto de ese hilo tuyo que ha sido tejido en la tela universal, y de qué
manera contribuye al reino, puedes estar seguro de que el Espíritu sí lo sabe.

Tendrás la  oportunidad de cumplir tu misión, y no hay misiones grandes o pequeñas, así que no pienses en términos  de insignificancia.
¿No es éste realmente el corazón del Código? Como escribí en la Introducción:
Lo que dice, en esencia, es: “Yo fui un ser físico, tuve personalidad, utilicé mi mente y expresé mis sentimientos todo en conjunción con el Espíritu de Dios, que son todos ustedes. Así que alcancé  fuertes como una persona completa, sin disculparse por usar una capa de piel o por ser la suma total de sus experiencias. El mundo los necesita tal y como ustedes son, y sus falsas creencias serán corregidas cuando se lleven a ustedes mismos como seres completos a la conciencia espiritual”.

No tratemos de ser algo o alguien que no somos. Yo soy yo y tú eres tú, y con cada paso que damos hacia la conciencia espiritual, los pensamientos erróneos son calcinados. Mientras tanto, nos aceptamos a nosotros mismos tal como somos en este momento. Yo sé que no soy la misma persona que era hace un año, o quizá incluso hace un mes.
Siempre estamos  creciendo, creciendo, y hasta que lleguemos a nuestro Destino, seamos sólo nosotros mismos.
Las entrevistas usualmente comienzan con: “Háblame de ti mismo”. Y generalmente tratamos de cubrir el terreno positivo encender sólo las luces altas y de mantener oculta esa parte de nosotros que pueda parecer poco convencional, extraña o excéntrica. Incluso en nuestras interacciones con la gente, podemos tratar de mostrar sólo nuestro lado “bueno” mientras intuimos cuál podría ser su interpretación del bien y del mal.

Pero recuerda...
Eres conciencia; por lo tanto, tienes una personalidad, como yo, que es una expresión de tu originalidad. No la niegues ni la condenes, o el mundo perderá un sabor particular en la gran
miscelánea de la vida.
Todo vuelve al concepto de ser sinceros con nosotros mismos, y a no tratar siempre de complacer a otros adhiriéndonos a sus rígidas expectativas. Jan y yo hemos sido bendecidos con amigos que son un poco excéntricos y juegan sus coloridos papeles totalmente en carácter. Son ridículamente teatrales, deliciosamente terrenales, salvajemente imaginativos en sus perspectivas de vida.
Amamos su integridad porque son siempre quienes son.
Y finalmente: “Conoce tu valía. Sé tú mismo”. Saber lo que vales y ser tú mismo van de la mano. En Living a Life of Joy [Vivir una vida de alegría], escribí: “Reconozco mi verdadera valía y no deseo ser alguien distinto a quien soy. Dios no está completo sin mí, lo que quiere decir que quien soy es la parte más importante del universo en el punto donde estoy. Medito profundamente sobre esto para entenderlo mejor”.
La valía está compuesta de tres atributos vitales. El primero es la inocencia que significa no tener culpa ni culpabilidad.

El segundo es la humildad, y el tercero es la reverencia por la vida y por todo lo que ésta involucra. Unidos en la conciencia, estos tres atributos nos llevan a un estado de valía.
Una meditación
Dios se expresa a Sí Mismo como yo, y yo vivo eternamente en Dios, con Dios, como el Espíritu de Dios. La plenitud de la Deidad habita en mí y se expresa a través de mí como
toda cosa buena y perfecta. Soy un canal para el cambio positivo en este mundo.
Reconozco mi valor como un ser individual viviendo en la tierra en este momento. Como la valía misma de Dios, soy parte del Gran Plan de la creación continua, y mi contribución
a este mundo es vitalmente importante en el esquema divino.
Equilibrado, poderoso y tranquilo, hago mi parte con amor y alegría. Estoy abierto, receptivo y sin culpa a la acción correcta, y dedicado a mi propósito en la vida. Todo lo que hago está lleno de valor y de significado. Soy merecedor porque yo sé quién soy.


John Randolph Price

EL CODIGO JESÚS : Lección 20- CONOCE LOS PELIGROS DEL ORGULLO ESPIRITUAL


El orgullo espiritual erige una pared en la única mente como una barrera para la luz de la sabiduría y el entendimiento.
La oscuridad prevalece entonces, y hay vulnerabilidad al conflicto y a la duplicidad, porque el orgullo conduce a la arrogancia y a la pretensión. Es auto-glorificación en su forma más baja. Para cumplir la meta de la vida, sirve a la
humildad mientras con resolución te aferras a la Verdad.
Cuando todo lo que sabemos espiritualmente no parece funcionar más, y nuestras vidas parecen estar al borde de la esterilidad, midamos el orgullo espiritual y veamos si la aguja se ha movido hacia el rojo. Puede ocurrir sin que nos demos cuenta, en particular cuando hemos estado elevándonos velozmente con esas demostraciones maestras del único poder creativo y pensamos que estamos en la cima del mundo. Siempre lo estamos, en Verdad, pero todo lo que se necesita es un poco de auto-glorificación para poner nuestro mundo de cabeza.


EL CODIGO JESÚS : Lección 19- ENTIENDE QUE NO EXISTE LA DUALIDAD


La naturaleza dual del universo no existe en el Mundo Verdadero. No hay salud ni enfermedad, abundancia ni escasez, paz ni conflicto. Dios ES, el único Poder, Espíritu infinito y omnipresente.
Todo lo demás es sombra, apariencias ilusorias proyectadas por la mente, ya sea que fueren juzgadas buenas o malas por quien observa.
En el Espíritu, nada falta, nada está ausente. Todo aquello que no sea de Dios, no existe.
No hay nada opuesto a Dios. La Verdad no tiene opuesto; por lo tanto, todo es perfecto.
La conciencia espiritual sabe estoy no experimenta la dualidad.
Piensa en la última película o programa de televisión que hayas visto. Estaba lleno de dualidad, experiencias buenas y malas, algunas consideradas humorísticas, otras trágicas. También pueden haber existido ejemplos específicos del pobre y el rico, del bien y del mal. Por supuesto. Te estaban mostrando una rebanada de la realidad la vida humana como la conocemos con una vista desde ambos lados de la moneda.
Ahora considera tu existencia animada en este pequeño planeta. El arte imita a la vida. En “este mundo”, experimentamos la dualidad de la luz y la oscuridad, y todo eso está simbolizado por los dos extremos, porque constantemente proyectamos apariencias en la pantalla de la vida, basadas en nuestras creencias. Si creemos que somos humanos y sujetos a las pruebas y tribulaciones de tal especie, así seremos. Somos lo que creemos.
Sin embargo, en el Mundo Verdadero, que es nuestro hogar aquí en la Tierra, sólo existe el único Poder  “el Espíritu infinito y omnipresente “. Y como esta única Mente no puede saber de
enfermedad, escasez, conflicto o de cualquier otro de los males de la locura del ego, tampoco identifica la salud, la abundancia, la paz o las que podamos considerar las otras virtudes y dádivas de una vida físico-material. No dejes que eso te deprima. La irrealidad de la dualidad, sea buena o mala, puede ser la clave para abrir las puertas de la prisión y liberarte de la desagradable pesadilla de la existencia “humana”.
“En el Espíritu, nada falta, nada está ausente. Todo aquello que no sea de Dios, no existe “. Nosotros existimos; por lo tanto, somos de Dios y todo es perfecto. No somos saludables o enfermos, ricos o pobres, porque nosotros somos el Espíritu. Somos seres inmortales que estamos aquí para mostrar la gloria de Dios, no para cambiar la película en la pantalla, sino para revelar que la Verdad no tiene opuesto que nada se opone a Dios, que no hay nada contra lo cual pelear. ¡Dios ES!
Si tratamos de hacernos ricos o saludables, nos estamos identificando con un estado mental pobre y enfermo, un poder en oposición a Dios. No existe tal poder. “La conciencia espiritual sabe estoy no experimenta la dualidad”.
Somos el reino de Dios.

Cuando estamos espiritualmente dispuestos, nuestro verdadero estado, nos vemos a nosotros mismos como un Campo de Fuerza de pura energía, el Reino mismo de Dios. Sabemos que somos seres espirituales viviendo en un universo espiritual donde no existen limitaciones, ni imperfecciones, ni estados incompletos. En dicho estado mental, todo lo que se hace visible en nuestras vidas, sea forma o experiencia, es ideal. No hay insuficiencias con las cuales lidiar, porque sólo existe la suficiencia total. No hay “salud” de la cual preocuparse, porque sólo existe la plenitud.
Y tampoco hay paz ni conflicto, sólo calma universal.
Ser espiritualmente dispuesto es ser uno en mente con la sustancia, la provisión que lo incluye todo de la Madre Amor, y esta conciencia-de-la-sustancia aparece como cada forma y experiencia sin que tengamos que proyectar mentalmente una condición deseada. No tenemos que hacer que nada suceda; todo surge en forma y experiencia manifiesta a través de una actividad de la conciencia espiritual. Pero si vamos al interior del Espíritu para obtener salud, riquezas, una relación o un éxito
profesional, estamos afirmando la dualidad -que algo en nuestro mundo no está bien y que debe ser arreglado por el Espíritu. Este tipo de pensamiento está completamente fuera de la Realidad. “En el Espíritu, nada falta, nada está ausente “. Y nosotros somos el Espíritu en el Absoluto y en expresión.
Yo soy como Jesús.
Quiero moverme más allá del tipo de vida donde estoy operando los principios espirituales específicamente para cambiar algo en el mundo fenomenal. Quiero vivir una vida espontánea donde cosas maravillosas sucedan  naturalmente, donde todas las necesidades sean satisfechas sin que yo tenga que pensar en ellas, o ni siquiera orar, meditar o tratando  espiritualmente de engrasar los rodillos para que ocurra un bien manifiesto.
Esta es la forma en que se supone que sea, y para muchos de nosotros, ha habido tiempos en nuestras vidas donde esto era la norma. Fue cuando estábamos más sintonizados  espiritualmente, pero estoy seguro de que podemos recordar esas benditas experiencias. Pero no quiero acontecimientos felices que sólo sean ocasionales, y no creo que tú quieras eso tampoco. Queremos una vida siempre dichosa, donde cada día es literalmente el cielo en la tierra, donde cada actividad de la vida está en orden divino y la armonía reina suprema. Quizá esta lección nos muestra que ya estamos ahí. ¡No existe la dualidad!
Si puedo estar de acuerdo en que ahora mismo estamos viviendo en un mundo perfecto sin opuestos entonces las creencias en contrario comenzarán, a cambiar. No hay salud ni enfermedad, sólo vida, pura y perfecta. La prosperidad y la escasez no coexisten, sólo la sustancia en la que nuestra conciencia se manifiesta para revelar la infinidad de la provisión que todo lo incluye.
¿Podemos asir la importancia de esto? Si podemos, daremos un gran salto hacia delante en nuestro escape de la llamada condición humana.
Si todo nos ha sido dado, y como seres espirituales, el “todo” sólo puede ser aquello que es espiritual amor, vida, voluntad, inteligencia creativa, sustancia corrientes de energía viva que representan los atributos de Dios. Somos conciencia, y mientras recibimos, aceptamos y encarnamos la plenitud del Espíritu, volvemos al estado original del conocimiento. Aquí sabemos que Dios Es, YO SOY, y nuestro mundo nos devuelve el reflejo de esta Verdad de Ser. Nos elevamos por encima del mundo de la dualidad hacia una nueva dimensión donde “la Tierra es del Señor” y cada manifestación del reino invisible que se expresa en visibilidad es conciencia espiritual siendo esa forma o experiencia.
Cuando vivimos en y como conciencia espiritual, todo en la vida es espontáneo, natural, automático y no planeado por la calculadora naturaleza del ego. Todas las relaciones son armoniosas; nuestros cuerpos reflejan la vida perfecta; nuestro trabajo es una expresión de la más elevada visión, el plan divino; y nuestro visible aprovisionamiento es una manifestación continua de acuerdo con cualquier cosa que sea necesitada. Es una vida completa sin forma alguna de oposición.
Continuemos subiendo la escalera con esta meditación:
Miro mi vida, mi mundo, a través de los ojos espirituales ahora, y veo sólo la Verdad de Ser. Todo aquel etiquetado como hombre o mujer es en realidad el Espíritu de Dios hecho visible a través de la acción mental. Detrás de esta apariencia física está el único Ser radiante, el Cristo. Es esta Presencia que veo en cada encuentro. No puede haber otro;
Dios es todo lo que hay.
La Verdad que veo en mi vida, mi mundo, es Mente en manifestación perfecta, ya sea en estructura, cosa, forma de vida, condición o experiencia. Nada que sea bueno o hermoso
falta, y todo aquello que no sea de Dios, no existe. Veo una vida perfecta y un mundo perfecto, porque nada existe opuesto a Dios, y la Verdad no tiene opuesto.
Sé esto ahora, y estoy siendo elevado cada vez más alto en la conciencia espiritual ¡Yo soy como Jesús!


John Randolph Price

EL CODIGO JESÚS : Lección 18- SABE QUE EL ESPIRITU NO ABANDONA


El sol no puede rechazar sus rayos, el mar sus olas.
El Todo permanece unido para siempre como uno, y sin embargo aquellos con una mente desalentada pueden sentirse separados de su fuente, porque a través de la culpa han abandonado al Espíritu como Causa. Se han dado a sí mismos al mundo de los efectos y han negado al único Poder, el amoroso Perdón y Benevolencia en acción.
Pablo nos cuenta que Dios ha dicho: “No te desampararé, ni te dejaré”. (Heb. 13:5) No, el Espíritu no abandona; más bien es al revés. Renunciamos a Dios cuando creemos que nuestras plegarias no han sido respondidas cuando nada parece funcionar y todo parece estar en un limbo o cuando estamos tan atrapados en “este mundo”, que olvidamos dónde está el poder. Es cuando nos volvemos hacia el ego para “hacer que las cosas sucedan”, usualmente terminamos con la boca llena de cenizas.
Para interpretar en forma adecuada esta lección, miramos nuevamente a la verdad de que no hay sitio donde nosotros terminamos y comienza Dios. El Alma y el Espíritu son una sola mente. Nuestra plena conciencia de nosotros mismos, de la vida y de Dios es esa única mente actuando en una vibración diferente en el modo de reconocimiento como distinto al modo ES. No hay separación; nunca la ha habido; todo es Dios. Nosotros somos como Jesús.


EL CODIGO JESÚS : Lección 17- ENTIENDE LA VOLUNTAD DE DIOS


La Voluntad es la urgencia dinámica de crear, el propósito y la inspiración detrás de todas las cosas.
Es singular, no alta y baja, un poder aplicado universal e individualmente como fuerza para el bien.
La voluntad de Dios y la tuya son una en la conciencia espiritual.
La frase “hágase tu voluntad” en el Padrenuestro es para muchos una declaración de renuncia, la descalificación de Un poder de hacer algo que puede no ser lo que teníamos en mente. Es como si estuviéramos diciendo: “Como no puedo tener lo que quiero en la vida, creo que tendré que conformarme con lo que Dios quiera”. Y en algunos casos, hay un atisbo de temor ahí. Después de todo, fuimos educados a creer que Dios nos castiga por nuestros pecados, y que la voluntad de Dios debe contener alguna forma de sufrimiento y sacrificio para nosotros. No es de extrañarse que mucha gente viva en un estado de aprensión, futilidad y fatalismo.


EL CODIGO JESÚS : Lección 16 - BUSCA EL BIEN DE TODOS


Sea en tus plegarias o en tu vida diaria, busca el bien de todos, porque Dios da universalmente a través de la omnipresencia.
Esta lección de inmediato me recordó un comentario de Emerson: “...la plegaria como forma de lograr un fin privado es una ruindad y un robo”.
Sólo existe un Ser, y cuando buscamos sólo el bien para otros, estamos literalmente atrayéndolo hacia nosotros individualmente. Como Jesús ha dicho: “Haz a otros lo que quisieras que te hicieran a ti. Ama a tu vecino como a ti mismo. Aquello que le hicieres al último de mis hermanos, me lo harás a mí”.
Y en la Meditación de Sanación Mundial, leemos: “Lo que es verdad para mí es verdad para todos, porque Dios es todo y todo es Dios. Veo sólo al Espíritu de Dios en cada alma. Y a cada hombre, mujer y niño en la tierra, yo le digo: Te amo, porque tu eres yo Tu eres mi Ser Sagrado”
Reconocemos al Ser universal a quien todos  pertenecemos entendiendo que en nuestra unicidad, no podemos ser exclusivos en nuestras plegarias que lo que queremos para nosotros mismos, lo queremos para todos. Sea una relación amorosa, una curación, o la suficiencia económica, nuestras plegarias afirmativas y tratamientos meditativos deben incluir a la familia planetaria para tener una máxima efectividad. Pero ésta es sólo una parte de la lección.
La otra “joya” se relaciona con la verdad de que “Dios vive universalmente a través de la omnipresencia ¡Sí! Él hace salir su sol sobre malos y buenos, y hace llover sobre justos e injustos” (Mt. 5:45). Agradece al Señor de quien fluyen todas las bendiciones. Todas las bendiciones, en todo momento, sin excepción una infinita, eternamente brotante, desbordada radiación de provisión incluyente de todo para todos en cada momento en el tiempo y el espacio, sin que falte nada. No hay premio ni castigo, sólo la amorosa generosidad brillando constantemente como plenitud, y cayendo como una plétora nutriente para todos.
Emerson también escribió que “la plegaria es la contemplación de los hechos de la vida desde el punto de vista más elevado. Es el soliloquio de un alma contemplativa y jubilosa. Es el espíritu de Dios declarando como buenas a sus obras”.
Contemplamos los “hechos desde el punto de vista más elevado” que Dios no nos niega nada que sea bueno, verdadero Y hermoso en la vida. Y a través de esta dichosa conciencia, sólo vemos al reino terminado en la Tierra.
¿Podría ser que cuando nuestras plegarias parecen no tener respuesta, se trate  simplemente de nuestro rechazo a ser abiertos y receptivos a lo que es nuestro y ya nos ha sido dado a aceptar no sólo para nosotros, sino para todos los demás? Comencemos ahora, ya sea en oración o en nuestra vida diaria, a “buscar el bien de todos “. Nos regocijamos con otros cuando encuentran a su pareja adecuada; gritamos de gusto cuando alguien recibe una ganancia financiera; alabamos a Dios cuando escuchamos que ha ocurrido una curación de mente, emociones y cuerpo.
¡Lo que quiero para mí, lo quiero para ti! Mantengamos esto al frente de nuestra  conciencia mientras damos el siguiente paso.

John Randolph Price

EL CODIGO JESÚS : Lección 15 - CONFIA EN EL ANILLO DE PROTECCIÓN


Nada puede tocarte excepto Dios, porque Dios es todo lo que existe. ¿Qué hay que temer? Siendo un Ser de Dios, todo el poder está dentro de ti como una guía protectora, y alrededor de ti como un escudo de seguridad ¿No puedes confiar en la omnipotencia?
Meditando sobre esta lección, se me recordó una vez más que si tememos a algo en este mundo, estamos creyendo en dos poderes, uno bueno y el otro malo. Por ejemplo, cerramos nuestros autos y hogares porque creemos en el poder del robo y del daño físico. Mucha gente porta armas para auto-protegerse, creyendo en el “mal” que acecha en las calles, creando así las Condiciones para experimentarlo y probar que la depravación existe, cuando no es otra cosa que una ilusión proyectada por el ego.
¿Pero qué hay de la energía no calificada de la conciencia colectiva que representa el miedo, la ira y el odio? Es cierto que la gente que funciona principalmente con base en el ego atraerá esa energía oscura, pero recuerda que sólo es una forma de pensamiento que nosotros hemos creado. No provino de Dios; por lo tanto, no hay realidad en ella. Cuando retiramos nuestra creencia en esta proyección del ego como poder, sabiendo que no hay poder aparte de Dios, se marchita y muere.
Uno de los más reconfortantes y fortalecedores pasajes de la Biblia se encuentra en Isaías 43:5: “No temas, porque yo estoy contigo”. Yo estoy contigo. La Omnipotencia está a tu alrededor como un escudo de seguridad. La Omnisciencia está contigo como una guía protectora. ¿Qué hay que temer?
Recuerdo la noche en que estaba a punto de caminar por una senda de ardientes carbones encendidos en una ceremonia de andar por el fuego. Una mujer nativa americana nos pidió a cada uno que nombráramos nuestros más importantes temores que habláramos de ello y los trajéramos a la luz para que su oscuridad pudiera ser disuelta. Cuando me di cuenta de que realmente no había nada que temer, pude sentirme a mí mismo volviéndome más fuerte, más en sintonía con el Espíritu interior, y cuando anduve por el fuego, sólo sentí un ligero calor.
¿Cuáles son tus peores temores? Nómbralos. Exponlos, y después nota cuán insignificantes se ven en la luz. El miedo no puede existir cuando se enfrenta a la Realidad. Como A Course In Miracles [Un curso sobre milagros] lo menciona: “No hay nada que temer... La conciencia de que no hay nada que temer muestra que en alguna parte de tu mente, aunque no necesariamente en un sitio que hayas reconocido aún, has recordado a Dios, y has dejado que Su fortaleza tome el sitio de tu debilidad. En el instante en que estés dispuesto a hacer esto, de veras no habrá nada que temer”.


EL CODIGO JESÚS : Lección 14 - NO DEPENDAS DEL MUNDO EXTERIOR


Los efectos no producen efectos, porque representan el pasado y no el ahora. Ninguna persona, lugar, cosa, condición o situación del mundo externo tiene poder sobre ti o crea otros para ti.
Coloca tu dependencia íntegra en el Espíritu interior, y el Amor satisfará tus necesidades.
Esta lección parece ser una continuación de la anterior, y tiene que ver con nuestra plena conciencia de la actividad del Espíritu interior, la Divina Identidad YO SOY del Modelo Jesús. Cuando no estamos en conciencia espiritual, vivimos atentos al mundo exterior con todo su dolor, escasez, conflicto y tristeza.
En la conciencia material, lidiamos con el mundo de los efectos, que representa al pasado. Lo que vemos está ya manifiesto, en gran parte debido a la influencia de la conciencia colectiva.
En esta baja frecuencia, nuestra dependencia se vuelve hacia ciertas personas de las que sentimos tienen poder sobre nosotros, o  asumimos que serán responsables por nuestro bienestar gente como maridos y esposas, banqueros, empleadores, mentores, amigos y parientes, representantes del gobierno y en mi caso, también incluiría a los agentes, editores, editoriales, vendedores y compradores de libros.
En primer lugar, nadie del mundo externo tiene poder sobre ti a menos que tú se lo des, lo que hace que él o ellos sean los regidores y tú la víctima. Tener miedo de otros es darles tu energía. Estar enojado con alguien es adherirse negativamente a esa persona. El único poder de la Tierra está dentro de ti, así que comienza ahora mismo a retirar tus proyecciones de temor, miedo y servidumbre con respecto a otros. El Espíritu que está dentro de ti es tu poder y autoridad. No existen rangos en la conciencia espiritual, así que ve a todos los demás como el Ser Sagrado que son en realidad, y sitúate en términos de igualdad con la familia universal. Nosotros somos como Jesús.


EL CODIGO JESÚS : Lección 13 -ENTIENDE LA NATURALEZA DE LA PROVISIÓN


La provisión incluye todo. Es aquello a partir de lo cual surge TODA la forma, TODAS las cosas, TODAS las experiencias; no falta nada. Es la energía del amor espiritual. Es la Madre-Sustancia, la Divina Madre, fluyendo a través de la receptiva conciencia espiritual que se manifiesta como plenitud en la vida.
Muchos de los que están en la senda espiritual saben que la provisión invisible como conciencia espiritual es la fuente y la causa del efecto visible que llamamos dinero, pero ahora entendemos que la provisión aparece literalmente como todas las cosas comida, ropa, casas, carros, trabajos, amigos, compañeros románticos, salud, paz, protección cualquier cosa que sea requerida para tener una vida más abundante. La provisión incluye todo.


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