viernes, 29 de julio de 2016

LIBRO MAESTRIA EN FELICIDAD (Chamalu) Carta-25


CAPITULO-25
La vida tampoco estaba presente en su vida. 
Me impresiona encontrar gente que no está viva ni muerta, solo está, como objetos que alguien dejó accidentalmente. 
Hay que ver qué paso para haber llegado a este punto. 
Los manicomios compiten con las cárceles; una vez, el interno de un psiquiátrico, luego de acercarse a la valla que separaba la institución de la calle, llamó a un transeúnte para preguntarle de inmediato si eran muchos ahí adentro. 
Todo depende del punto de vista, quizá los cuerdos son los más peligrosos, tal vez los locos permanecen en esos centros como refugios para evitar ser agredidos por los habitantes del «cuerdocomio». Con la vida ausente, la felicidad es desconocida, el amor reducido a emoción peligrosa, mientras la libertad se pasea de puntitas, evitando ser descubierta. 
Se han encontrado libertades llenas de cadenas y premios nobel de la paz declarando la guerra. Ese día no tenía comida cerca, para qué tener hambre si no hay posibilidad de comer, me dije a mí mismo, a tiempo de postergar esa necesidad fisiológica. Durante mucho tiempo dormí sin comer en la noche, hasta cuando escuché el grito de mi cuerpo, que amenazó derribar mi salud a patadas e interrumpir mi intensidad existencial. 
Tomé nota de la advertencia, no quiero estar fuera de combate antes de que toque la campana final. 
El último en marcharse de mi penúltima conferencia fue un anciano que me confesó que nadie le había enseñado a vivir; bromeó con haberse dedicado a todo menos a aprender a vivir. 
Él creía que era el único que había cometido semejante horror. Antes de que se enterara de la verdad, le sugerí aporrear a todos sus miedos y por la ranura que tiene toda razón, descubrir que afuera hay más, que la magia, la felicidad y el éxtasis son parte de la vida y que nunca es demasiado tarde para reencontrarse con ella. Entonces se sentó en el escalón de la salida y, mirando al suelo, como si buscara algo, me dijo: no quiero volver a casa.
Entonces le dije: «La clave es el autoconocimiento». 
Precisas conocerte, porque al conocerte podrás transformarte y con ello crecer, y al crecer, recuperar tu visión y comprender tu misión. Ten tiempo para reflexionar, para aprender sobre ti, ello te permitirá llegar al punto de manejar tu energía y conocer mejor a los demás, que ya no serán una amenaza para ti sino una fuente de aprendizaje o una oportunidad para ejercer la solidaridad. Libérate de todo pensamiento, emoción y hábito negativo; piensa lo que piensas, observa lo que sientes; las emociones y sentimientos son efímeros, por eso la felicidad no es nada de eso. Conócete, no vivas con un extraño; cambia las creencias que te limitan, renuncia a la falsa necesidad de impresionar a los demás, practica la maravillosa y sanadora amnesia selectiva. ¿Sabías que el camino al autoconocimiento es el mismo que el de la felicidad? Que la edad que tengas no sea un motivo de desánimo. Mientras estés vivo, debes estar disponible a la vida y sus sorpresas. Fórmate y transfórmate, pon más energía y tiempo en lo que son tus prioridades; desde hoy, todo lo que hagas, hazlo con conciencia, exígete mucho a ti y poco a los demás y no esperes que todos te traten bien, ese es un lamentable vicio que más temprano que tarde genera sufrimiento. 
Haz lo correcto, aunque te critiquen, recuerda que no hay autoridad por encima de tu conciencia; iníciate a la vida plena y esto no es otra cosa que embarcarte en un proceso de autoobservación, que te permita identificar tus fortalezas, tus talentos, tus virtudes; apóyate en ellos para trabajar tus debilidades, para alquimizarlos y transmutarlos, para convertir lo inferior en superior. 
De manera simultánea, podrás, en un contexto meditativo o reflexivo, desde tu alerta sereno, identificar las oportunidades que te da la vida para crecer y disfrutar, para ayudar y aprender y, junto a ello, para estar consciente de los riesgos de una vida sin crecimiento, y de todas las amenazas y distracciones que podrían boicotear tu evolución. 
Recuerda también que con la edad puede aumentar la capacidad de ser feliz, porque ya aprendiste que las cosas y personas no son para siempre. Eso te dejará una saludable sensación de libertad, que no te exime de vivir con pasión lo que elijas; el desapego será la vacuna contra el sufrimiento. 
Las emociones pueblan nuestros cuerpos, los pensamientos revolotean en torno nuestro; por razones de higiene vibratoria, solo recuerda lo positivo, escribe cada día tu diario de aprendizaje; ¿sabías que la gente que no hace trabajo interior no puede ser feliz, no llega a conocerse ni sabe estar sola? Por ello los suicidios son más frecuentes en las personas que viven solas. En este proceso de conocerte, lo fundamental es observarte, mira por ejemplo cuántas cosas repites mecánicamente de lo que decían o hacían tus padres. En verdad, no se puede aprender a vivir en el siglo X X I sin escuchar las voces de los abuelos indígenas de todo el mundo. Finalmente, quiero decirte, no seas perezoso, sé feliz. 
Conocerse es enderezar el destino, tan distorsionado en este tiempo; es soplar las brasas y despertar los talentos; es descuidar al qué dirán y trepar hasta lo más alto de ti y, desde ahí, desatar los huracanes de voluntad con los cuales se encenderán los motores de tu crecimiento. 
Por favor, no apiles más ganas, si no, no te atreverás a lanzarte al vacío de lo nuevo; imagínate que a la oruga solo le crecen alas cuando se atreve a lanzarse al abismo, es en el proceso de la caída, en pleno ojo de la incertidumbre, cuando descubrirá su verdadera fuerza y ese potencial pendiente de ser liberado. 
Es un espectáculo indescriptible el comenzar a conocerse, a reconocerse, a enamorarse de la vida y reactivar su magia y perfumar los instantes y acarrear todas las oportunidades y ponerlas en fila por orden de importancia. 
Si te miras profundamente, te darás cuenta de que una parte de ti te venía pidiendo esto hace mucho tiempo. Ahí te dejo la ventana abierta, la información según la cual el naufragio existencial no es destino inevitable. En la próxima cita, quiero compartir contigo el polémico tema del paradigma y su cambio; también es posible disfrutar de esta revolución interior. Ahí te espero.
Chamalú
http://elnuevodespertardelser.blogspot.com.es/

LIBRO MAESTRIA EN FELICIDAD (Chamalu) Carta-24


CARTA-24

Cuando llegué a casa de la tía abuela ese domingo, encontré a todos sus hijos sentados alrededor de la rutina. 
El hijo mayor tenía aspecto de un ejecutivo tan exitoso como estresado; el segundo, guardaba un silencio funerario, el último no tenía indicios de haber conocido la felicidad, su aspecto, a simple vista, revelaba las cicatrices de una vida sin vida. Probablemente son productos de los golpes y caídas, en el camino de la vida, pienso. La infelicidad del último hijo, parece estar en avanzado estado de descomposición. 
La ausencia de felicidad en la vida deja el alma magullada y, en algunos casos, incluso fracturas de los principios y valores, y una grave anorexia existencial, consecuencia del déficit ético, que caracteriza su vida. Me incorporo al ritual familiar, la atmósfera permanece ennegrecida, mis pensamientos no concuerdan con los diálogos vigentes, me siento extraño, recuerdo al hombre en silla de ruedas (su alegría de vivir es contagiosa) y a esa mujer con una precaria casa vacía, ella sentía que no le faltaba nada. Contemplé la sociedad, todos estaban sentados, pero mi vida permanecía de pie; su existencia parecía haberse acostado en la alfombra de la resignación. El reloj continúa marcando el paso de la vida, la lluvia insiste en reorganizar todo en términos húmedos, la artritis de la tía abuela es el espejo donde se refleja una vida de rigideces y sufrimientos. Quiero decirte algo: la vida sin autogobierno mental y emocional es un barco a la deriva, en el océano de un entorno impredecible. Las emociones son el motor de la vida, sin embargo, motor encendido sin dirección es garantía de autodestrucción. 
La felicidad que te propongo, recuérdalo, es independiente del entorno; en ese sentido es preciso que aprendas la habilidad de mantenerte siempre sereno y en paz, con bienestar todo terreno y creciente alegría. Si permaneces en tu centro, las adversidades solo serán factores fortalecedores, pero deberás gobernar bien tus emociones y graduarte de experto en controlar tus pensamientos, ese es el camino de la imperturbabilidad. 
Acepta que no todo depende de ti, selecciona la influencia que quieres recibir del entorno, importa menos lo que pasa afuera, cuando en verdad lo que cuenta es lo que ocurre dentro, y ahí, si aprendiste a gobernarte, gobiernas tú, es decir que nadie podrá ponerte mal contra tu voluntad. Encuentra significado a todo, en especial a las dificultades; comprenderlas de esta manera simplifica el camino para superarlas. 
Repítete a ti mismo: «No pasó nada», de esta manera tú eliges la interpretación de lo que pasa y eso te otorga un sorprendente poder. El que algunas cosas salgan mal o diferente a lo esperado, no cambia este enfoque, ni siquiera el que sientas dolor o tristeza, pero cuida de no identificarte con ello ni permanecer mucho tiempo en esa emoción, que resulta aceptable si es fugaz. 
Tu felicidad solo depende de ti y nunca de las circunstancias en las que te encuentras. Si permites que tu felicidad provenga de afuera, en cualquier momento recibirás influencias negativas. Cuando te ataquen o critiquen observa y obsérvate, observa todo serenamente; si controlas tus pensamiento y emociones, controlas tu vida. Entrena tu mente para permanecer en tu centro y desde él para preservar tu felicidad; actúa como actúan los felices, ellos son gente todoterreno y, fundamentalmente, son personas coherentes con sus principios. 
Presta especial atención a la manera como interpretas lo que ocurre, a menudo la gravedad de los acontecimientos no es algo inherente a la situación sino a la manera de interpretarlos. 
En este proceso, ayuda mucho el funcionar con emociones positivas y pensar siempre en positivo. 
Nunca sientas envidia ni rencor, nunca miedos ni soberbia, sin embargo, evita también el exceso de precaución y no esperes que todos te traten bien. Elimina de ti todo lo que te molesta o interfiere, desarrolla una gran paciencia y asegúrate de que nada ni nadie te robe tu felicidad. 
No prometas lo que no está en tus manos; siempre que sea necesario, calma tu mente. Donde sea que te encuentres, despliega el alerta sereno, porque si permites que otros te quiten la felicidad, estarás perdido. Recuerda que la serenidad, es decir la paz, es consecuencia de la felicidad, del amor y la libertad, es decir de aprender a vivir. De esta manera la vida se convierte en multidimensional aventura, cada día en un reto maravilloso, cada situación en un saber dialogar inteligentemente con el entorno, sin bajar el nivel vibratorio ni interrumpir la felicidad.
Conserva tu bienestar en toda situación; aprender a vivir implica convertirse en guerrero imperturbable, en habitante de tu centro, desde donde ejerces la soberanía existencial. 
La imperturbabilidad no es indiferencia, es sensibilidad bien canalizada, es amor inteligentemente dirigido, es permeabilidad selectiva, es blindarse energéticamente ante todo aquello que no aporta crecimiento ni placer, es ejercer con lucidez la indiferencia amorosa. Todo ello será parte de ti si lo cultivas con paciente meditación y constantes contactos energizadores con la Madre Tierra, con la reflexión interiorizadora y la autoobservación reguladora. Maneja tu mundo interior de esta manera, conduce el entorno en el que te mueves, desde el pensamiento lúcido y la emoción precisa. Quiero confesarte que la imperturbabilidad no es consecuencia de una técnica secreta, sino resultado de un riguroso trabajo interior; donde sea que estés, continúa este proceso, de esta manera, el fuego de tu crecimiento se tornará indetenible, tus instantes palpitarán ininterrumpidos, de tus huellas brotarán pétalos, tu actitud se habrá convertido en referente fundamental para otros buscadores, que al conocer tu itinerario dejarán de construir castillos de arena, que la próxima ola de un entorno cambiante y turbulento destruirá inevitablemente. Están en tus manos el perfume y la esperanza, el silencio invencible y la altura del vuelo. 
Este puñado de semillas requiere de la tierra fértil del jardín de tu corazón. Una sola vida posees, recuérdalo, la infelicidad desangra la vida y entierra las alas, desde las cuales se edifican los vuelos del crecimiento. 
Si la caminata no fue interrumpida, la aparición del guerrero será inevitable. Su espada, el amor, garantiza el uso adecuado de la libertad; su escudo, el humor, posibilita la imperturbabilidad de la que te hablé en esta carta. El día que me encontré con la vida de cuerpo entero, comprendí que no es suficiente haber nacido. En la calle nadie te conoce, en la escuela lo principal no te lo enseñan, en la familia te dan mal ejemplo, en la casa tienes muchas cosas que no necesitas, en especial la infelicidad, que empapela casi todas las paredes. 
Es urgente interrumpir lo convencional, cortar la caña de la mediocridad, extender la voluntad, repensar todo lo que escuchaste, reconstruirte y en la nueva etapa vestirse de imperturbabilidad. Lograda esa soberanía existencial, cultiva en la parcela de tu vida el frondoso árbol de la autenticidad, desde el cual podrás desplegar el cumplimiento de tu misión, sin que los vaivenes de lo cotidiano interfieran en esa suprema aventura. Otra clave fundamental en este itinerario es el autoconocimiento. 
Será el tema de nuestra próxima reunión. ¿Acudirás a ella?
Chamalú
http://elnuevodespertardelser.blogspot.com.es/

LIBRO MAESTRIA EN FELICIDAD (Chamalu) Carta-23


CARTA-23

Mis emociones se quedaron indecisas y mis pensamientos salieron corriendo a cualquier parte. 
El lugar donde escribo está bastante poblado, es que lo mejor de la humanidad permanece encuadernado y empastado, en algunos casos con tapa dura. Cuando me interrumpen, mis ideas se desparraman por el suelo y, al buscarlas, a muchas ya no las encuentro. Mi primer viaje fue a Londres, un 26 de junio de 1988. Ocupé un asiento del segundo piso de un jumbo; eso fue antes de la Internet y los celulares, cuando era desconocido, incluso en parte para mí. Esperé el día entero, nunca llegó, en cambio, se presentó ella, se acomodó en el suelo, intentó decirme algo, se arropó en abundante timidez. Al marcharse, algunas mentiras se cayeron de su bolso. Haría cualquier cosa por saber lo que la gente piensa, casi nadie se molesta aparentando un bienestar que desconoce. Me siento mejor, empecinado en que la felicidad sea una primicia. ¿Sabías que eres único y que esta experiencia llamada vida no va a repetirse más? ¿Agradeciste el estar vivo? ¿Agradeciste por todo lo recibido? 
Mira, comencemos poniéndonos de acuerdo en algo: si amas la vida, no puedes vivir mal, entonces te propongo descartar cualquier complicación, expulsar de ti toda forma de insatisfacción, valorarte y confiar en ti. 
Siéntete bien contigo, eres valioso para ti; la vida es una aventura multidimensional a la cual tienes que presentarte completo. Valórate sin dejar de ser autocrítico y siempre da lo mejor de ti. No busques la aprobación de los demás, sé auténtico, sé tú mismo, pero da lo mejor de ti, entonces no importa que te aplaudan o censuren. Si la vida es lo único que tenemos y simultáneamente somos los únicos en el Universo con estas características, esta existencia se torna supervaliosa. 
Acéptate y disfrútate, la vida es increíblemente hermosa, pero tienes que comenzar aceptándote, valorándote y disfrutando de ti, tú tienes que ser tu mejor amigo, recuerda que solo tienes esta vida por ahora, con estas características. Acéptate sin complejos, descubre tus talentos, jamás te compares, acéptate y acepta que puedes cambiar, date premios cuando lo mereces, recuerda que superar obstáculos multiplica la felicidad. Si alguna vez no te invitan, no pasa nada, eres tú lo único que existe en el Universo, con estas características. Como mínimo, confía en ti, descarta el miedo al fracaso, fracasar es imposible mientras no te rindas; no subestimes tus éxitos ni los éxitos ajenos, apóyate en tus fortalezas, acepta, convéncete que puedes ser feliz y alcanzar tus mejores sueños, como también que puedes cambiar lo que sea necesario cambiar en ti. Ten una frase motivadora para cada día, confía en ti, sin embargo, debes saber cuándo pedir ayuda y si ella acude sin que la busques, saber recibirla. La depresión es un síntoma de la infelicidad, enfoca tu energía en ser feliz, crece con todo lo que te pase, apasiónate por lo que hagas, inflúyete positivamente y jamás te culpes. Sé siempre tú mismo, pero con inteligencia; si quieres llorar un rato, puedes hacerlo, pero a continuación y sin demora refúgiate de nuevo en tu felicidad, ahí radica tu centro y tu poder. No es bueno inventar cicatrices ni recordar lo que ya pasó, solo permanece atento al latido; estás vivo, esa es una excelente noticia. Selecciona las influencias que quieres recibir, arréglate y vístete como te gusta, sé siempre tú mismo pero con inteligencia; redescubre constantemente tu poder, incrementa tu sensibilidad, involúcrate en actos que cada vez realices de mejor manera, esto aumentará la confianza en ti mismo. Ya sabes el error de compararte, de igual manera el culparse o culpar a otros, la vida es una escuela para aprender, aprende, crece, comparte, disfruta, valora el hecho de estar vivo, no vivas para satisfacer expectativas de los demás, decide tú lo que está bien para tu vida. Hay un acuerdo fundamental que debes realizar contigo mismo: crecer con todo lo que te pasa, pero crecer disfrutando. Nunca dejes de prepararte, de soñar, de elaborar estrategias, descarta los consejos que no suman a tu crecimiento, expresa lo que sientes en el momento oportuno y de la manera adecuada; reconoce tus virtudes y lo que haces bien y también lo que hacen bien los demás, recuerda que todos nacemos desnudos pero traemos la semilla, esa es una buena noticia: eres la semilla de algo mágico y parte de algo increíblemente grande y maravilloso; es probable que lo más hermoso y poderoso aún no lo hayas descubierto en ti y, como no puedes vivir con un desconocido, embárcate en ese viaje de autoconocimiento, en ese madrigal misterioso que eres tú. 
Y que no te dé temor activar el volcán que descubriste, ni transportar valijas de sueños porque todo eso es posible pero no todo será necesario; vivir feliz es un espectáculo digno de imitar, ese es un primer paso a dar y luego rodearse de la gente adecuada, aprendiendo oportunamente a tomar las mejores decisiones. Te recuerdo que tu misión se medirá con tu evolución y con tu aporte a la humanidad; recuerda también que el otro es tu prueba y tu oportunidad de crecimiento. 
Cuando te encuentras contigo, cuando te amas y valoras, desde la felicidad que se instalará en ti sentirás que estás rodeado del Universo, porque la vida es un juego cíclico del orden cósmico. Recuerda también que de tu imperfección nace tu libertad, que solo los imperfectos pueden aspirar a la evolución, en ella está incluida la felicidad. Muchos te aconsejarán cómo instalarte mejor en la sociedad. Quiero en esta carta proponerte que te reconozcas y, al reconocerte, encender tu lámpara, pulir el diamante que eres, caminar sobre espinas si es preciso y avanzar indetenible. También me tocó atravesar oscuros túneles y hostiles bosques de incomprensión, también a mí me recibieron manos sin ternura y una indiferencia que golpeaba. Entonces me refugié en la poesía, sembré semillas de esperanza, planté hondo el árbol de la confianza en mí y acrecenté la estatura del amor propio. 
Fui incansable arquitecto de mi vida, jamás me di por vencido, entonces descubrí que mi alma nunca dejó de cantar. En la próxima carta, quiero contarte las claves de la imperturbabilidad, que me convirtieron en guerrero. Hasta pronto.
Chamalú.
http://elnuevodespertardelser.blogspot.com.es/

LIBRO MAESTRIA EN FELICIDAD (Chamalu) Carta 22


CARTA-22

Todo el mundo se puso de acuerdo en poner de moda la infelicidad, al punto de mirar extrañados a quien, discrepando con esta unánime decisión, se aparta del rebaño y se declara feliz. El objetivo de esta maestría es precisamente llevarte hasta el punto de que puedas firmar una declaración de felicidad y hacerlo público. En este instante la lluvia ha retornado más ruidosa, expresándose con voz atronadora. 
El jardín agradece el detalle; cae el día, me adapto a la noche, me pregunto si la gente se pregunta, siento frío en los pies, encuentro solo un calcetín, constato que me sobra un pie. 
Resulta que hoy tenía una entrevista, lo recordé cuando ya era tarde. El agua fría de la ducha me devuelve la lucidez, menguante a esta hora; siento hambre, y pensar que mucha gente muere de hambre al mismo tiempo que otros lo hacen por sobrepeso. 
Me preocupa el futuro de la humanidad, observo a los niños, ¿qué mundo les espera?, me pregunto. 
Anoche vi una película que especula sobre el futuro, explosión demográfica, escasez de agua, crisis alimenticia, desnutrición afectiva, déficit ético. Mi preocupación se quedó pensativa; precisamos inventar otras formas de vivir, donde la vida sea más importante que el lucro. Se intensifica la lluvia, me gusta el agua, creo que terminaré viviendo en una isla del Caribe, sin más vecinos que el océano en unánime emboscada. 
Del agua aprendí a descomplicarme, a fluir, es decir, a tomar la forma de la circunstancia en la que me encuentro. 
La infelicidad puede multiplicarse cuando portamos miedo o rigidez. La vida es como el agua fluyendo por el cause del rio, lleno de obstáculos pétreos que solo posibilitan más diversión para el agua, incluso cuando los obstáculos son completos inventan una cascada para seguir fluyendo mientras se divierten. Eso es felicidad, esa es la vida de quien apostó a despertarse. 
La felicidad se parece tanto a la fluidez, que resultó ser lo mismo. Se aprende a fluir especializándose en descomplicarse, en simplificar procesos, en ver la oportunidad en los problemas y encontrar el placer en hacer lo que nos toca hacer. 
No importará lo que te pase, si aprendes a ver en todo oportunidades y enseñanzas, estímulos para continuar vivo. 
Si algo sale mal, olvida rápido, recuerda que la memoria es una galería de arte reservada para obras artísticas y buenos recuerdos. Disfruta del camino sin obsesionarte con la meta; vivir es fluir y fluir es simplificar, porque todo es posible de una u otra manera. Acércate a la filosofía dionisíaca, canta, danza, celebra, fluye, cambia de opinión cuando sea necesario, ve hasta el borde del abismo donde crece la flor de la felicidad, que no gusta del sospechoso terreno de la zona de confort. 
Acepta lo inseguro, respeta tus principios; nunca sabrás de antemano todo lo que te hará falta, entonces, prepárate para todo, hay muchas entradas para la felicidad pero cada uno tiene que construir la suya. Recuerda que eres superior al entorno, a las circunstancias que pueden incluir críticas e incomprensión; a veces será necesario que te desconectes de todos los aparatos, de todas las amistades y te sumerjas en el silencio y la soledad y estés simplemente contigo. Olvida la opinión pública, tómala en cuenta solo cuando sea necesario saber lo que dice; actúa siempre desde el amor, es imposible equivocarse si el corazón es nuestro lugar de residencia. 
Actúa como el agua, que siempre encuentra la manera de seguir adelante. La fuerza de lo flexible está demostrada en el combate del mar con las rocas, ellas terminan esculpidas por la fluidez del agua y su increíble fuerza. Sé comprensivo, ríete de ti mismo cuando sea necesario, acepta lo que tienes que aceptar, cambia lo que puedas cambiar; ser feliz es fluir conscientemente en el tiempo; recuerda que puedes comenzar a ser feliz cuando tú lo decidas. En verdad no existe otra alternativa, ser infeliz no es una opción para la gente inteligente, sin embargo, no cometas el error de hacer de la felicidad tu meta, cuando ella es el camino a la vida. Y la lluvia dejó de fluir para dar paso al flujo del agua en su versión terrestre. Me gusta ver cómo el agua va tanteando, abriéndose caminos donde antes no existían, esa es una gran enseñanza. La sequedad y la rigidez se vieron una vez más derrotadas, haz esto en tu vida, aprende de la mariposa que fluye en el océano de la atmósfera, del fuego que fluye danzando con la luz, del viento que fluye transparente, paseándose descomplicadamente por todas partes. ¿Recuerdas todo lo que ya compartí contigo desde la primera carta? Solo tienes que releer los textos, extraer las enseñanzas que precisas y aclimatarlas gradualmente a tu vida sin que el temblor del cambio te detenga ni el huracán de las criticas te desanime. 
He reunido toda mi herencia vivencial para desparramarla en estas cartas, ¿ya las recomendaste? En ellas encontrarás polen para hacer tu miel y racimos de conocimientos para fabricar tu propio vino y, desde él, volar al territorio del éxtasis, donde la cordura está prohibida. Encontrarás también maderas preciosas para amoblar tu vida, flores portando claves para decorar tu existencia, milenarios aceites para masajear tu conciencia, perfumes para aromatizar EL ITINERARIO DE TU ALMA. Imagínate que abriste un antiguo cofre, donde estaban, en forma de antiguos pergaminos, secretos reservados para ti. 
Ya sabes qué hacer con ellos. En la próxima entrega, quiero hablarte de lo valioso que es cada uno, como única representación del Universo. Podemos continuar caminando unos pocos pasos más. Un abrazo.
Chamalú.
http://elnuevodespertardelser.blogspot.com.es/

LIBRO MAESTRIA EN FELICIDAD (Chamalu) Carta 21


CARTA-21

El cielo se oscurece, comienza a llover, se amontonan mis ideas, se empujan unas a otras. Me dijeron que un libro muy extenso corre el riesgo de no ser leído, decido reducir la extensión de las próximas cartas. Al final del pasillo, duerme con las patas arriba Panda, un viejo pastor inglés que comparte su soledad conmigo; tiene tanto pelo, que a veces me toca informarle que está lloviendo, su piel demora unos minutos en recibir la notificación acuosa de las gotas de lluvia. 
Afuera, la vecina en pantuflas mata su tiempo, mientras intenta pescar algún chisme para aderezar su aburrimiento. 
Hay gente que grita porque no tiene nada que decir; un perro cercano no deja de ladrar. Cierro los ojos, me imagino elefantes circulando por la calle de casa, jirafas dialogando incómodas con los cables telefónicos, rinocerontes atravesando esquinas en semáforo rojo, hipopótamos buscando piscinas donde humectar su piel. Los trabajadores del edifico en construcción concluyen su jornada, regresan a casa llevándose a cuestas su cansancio. 
Al llegar, podrán comer y luego aplicarse una dosis prolongada de televisión, hasta quedar dormidos frente a la pantalla. 
A media noche, quien no viva solo, podrá ser despertado para mudar su descanso a la cama, y al despertar, la rutina laboral se repetirá, los días son clonados con minuciosa precisión. 
Siento náuseas. Mejor, cambiemos de tema. Tengo ganas de llevar mi cuerpo a la bañera, una voz interna me dice que debo terminar estas cartas, colisionan lo que pienso con lo que siento, no será la última discrepancia, decido seguir adelante. Llegué a pensar que compartirte mis secretos podría ser importante. En ese sentido te sugiero que ames lo que te toca hacer. Antes te había dicho: «Entrégate completamente a lo que haces, reconcíliate con la disciplina, si es necesario», porque es mejor amarla y disfrutarla, porque la disciplina es la fábrica de milagros. Ya sabes que la suerte no existe. ¿Sabías que la genialidad heredada no abarca ni el veinte por ciento y que el restante ochenta por ciento es disciplina y perseverancia? Ama y disfruta la disciplina, ese es otro de mis secretos; conviértete en experto en automotivación, no dependas de que otros te motiven. Cualquier actividad realizada con motivación, incrementa la felicidad; recuerda que los talentos no se desarrollan completos hasta que despertamos. 
A partir de ese momento, cultívalos pacientemente, sin olvidar que la intención enfoca la energía, que si quieres ser feliz, debes aprender a controlar, es decir, direccionar tu energía; que ser útil a los demás incrementa tu felicidad, que la gente inteligente acepta sus derrotas con optimismo y aprendiendo de cada una de ellas. Algo muy importante que debes saber a esta altura de tu formación, es que nunca debes resistirte a los cambios, solo asegurarte que sean para mejorar que estén alineados con tus objetivos y compatibilizados con tus principios. 
También es bueno saber que es mejor no tomar las ofensas como algo personal, son simplemente la vociferación de alguien que tiene un mal día. Tampoco te permitas ningún apego, ellos son totalmente prescindibles. Pregúntate qué pasa si no te enfadas. 
¿Y si no me decepciono? Te darás cuenta de que no pasa nada, entonces comprenderás que tu paz interior es más importante. Recuerda esto: si cambia tu percepción, cambia todo. En esta perspectiva, es recomendable soltar el pasado, prepararse para el futuro y simultáneamente vivir intensamente el presente. 
La vida ocurre solo en el presente, pero en un presente de varios niveles, porque vivir despiertos es dialogar con las otras realidades. Te propongo también que tomes en cuenta el lugar, la cultura, la familia y la época en la que naciste. 
Ellas son las circunstancias que marcan los rasgos de la vida de cada uno y, en muchos casos, los desafíos que tenemos que superar. La calidad de la vida no depende solo de la felicidad, sino también de la manera de obtenerla, de la forma de conservarla y vivenciarla. 
La gente que vive solo para satisfacer sus necesidades básicas nunca llega a generar autentica felicidad. También es bueno saber que muchas cosas que buscas, en realidad, ya las tienes de una u otra manera. ¿Sabes que la vida activa genera felicidad? ¿Que toda la vida, toda sin excepción, es una escuela desde que posibilitaste tu despertar? ¿Que la gente lúcida no se avergüenza de sus errores? ¿Que vivir por un salario es haber perdido la dignidad? ¿Que casi todos buscan la felicidad en el lugar equivocado? Necesitas retos para superarte, de esa manera la felicidad se incrementa. 
El aburrimiento viene como consecuencia de la ausencia de desafíos; inteligencia es capacidad de vivir bien, formándose y transformándose, asegurándose para que ningún error sea en vano, construyéndose pacientemente, sin olvidar que el camino a la felicidad es el mismo camino del autoconocimiento. Entre la genética y la cultura, florecerá tu felicidad, sin embargo, casi nada está determinado de forma inmodificable, de manera que tú puedes hacer con tu vida casi todo, incluso descartar definitivamente la infelicidad y trenzar las circunstancias de tal manera, que el placer sea tu país y el crecimiento tu manera de vivir. Es hora de partir, de descubrir que la vida era otra cosa, de reemplazar la hojarasca por las flores y bordar los instantes con hilos de luz. Te propongo también que te asomes a la plenitud, que empujes tu crecimiento, que abandones la provincia de lo conocido para instalarte, sin perder tu identidad, con vocación universal, alimentando unidades en la diversidad, forjando mentalidades con alto nivel de lealtad a la vida, encarando las tempestades con valor y creatividad. Te propongo afrontar la vida con todas sus consecuencia, sin más refugio que la felicidad ni más protección que el amor, entonces el Universo te dará la bienvenida. Una clave fundamental quiero compartir contigo: aprender a fluir. Este tema nos reunirá en la próxima carta.
Chamalú

Libro el Ojo del Yo (David R. Hawkins) CAPÍTULO 3 La Naturaleza de la Búsqueda


Sección Dos
El Proceso Espiritual 
CAPÍTULO 3
La Naturaleza de la Búsqueda 
El aprendizaje no lineal tiene lugar mas como resultado de la familiaridad que por la intelección secuenciada y procesada mediante la lógica. La conciencia tiende a avanzar como consecuencia automática del hecho de adquirir nueva información. 
Al revisarse, mas tarde, es capaz de integrar información que puede haberse pasado por alto o puede no haberse comprendido. Con cada exposición a la información se consigue una mayor integración y, por tanto, nuevos atisbos. Se descubrió que el test muscular útil para el diagnóstico tenía una potencialidad muy superior a la que se le sospechaba en un principio. 
Al igual que ocurre con el telescopio, que es capaz de revelar planetas en el universo y no solo las idas y venidas por los bosques cercanos o los patios traseros de los vecinos, se vio que el test kinesiológico se basaba en la cualidad no local, universal, de la conciencia, que era impersonal y que trascendía la personalidad o las particularidades de los sujetos testados. 
Se descubrió que la respuesta de los músculos del cuerpo ante un estimulo de prueba venia determinada por una cualidad esencial de la conciencia en si misma, que es capaz de reaccionar instantáneamente ante la presencia de la verdad fortaleciéndose, dando de este modo un “si” o respuesta positiva. 
La ausencia de la verdad viene indicada por el debilitamiento, una respuesta de “no”. La investigación de este fenómeno reproducible, se llevo a cabo con miles de sujetos de prueba de todos los estratos sociales a lo largo de un periodo de veinte años, y fue confirmada por otros equipos de investigadores. 
Mediante el ensayo y error clínico, las investigaciones demostraron que la respuesta de la prueba muscular diferenciaba entre lo que era beneficioso y lo que era destructivo. 
Y tenía valor diagnóstico para discernir la enfermedad física e identificar tratamientos beneficiosos. Todo esto ocurrió durante los años setenta, y llevo al desarrollo de todo un cuerpo de información clínica, y que los clínicos establecieran colegios de kinesiología y kinesiología aplicada. 
En un principio, se sintieron atraídos los médicos generales y los practicantes de la salud holística. También atrajo el interés de un psiquiatra, el doctor John Díamond, que llevo las investigaciones a un nuevo nivel y comenzó a usar la respuesta kinesiológica para investigar actitudes, emociones, sistemas de creencias, músicas, sonidos y símbolos. 
Esto llevo a la aparición de la Kinesiología Conductual, que tiene implicaciones mucho mas amplias. El siguiente paso fue el del uso de la respuesta kinesiológica para categorizar, y finalmente calibrar numéricamente los niveles de conciencia. 
Estos ya habían sido clásicamente estratificados en las tradiciones filosóficas y espirituales, a través de los conocidos niveles del desarrollo espiritual aceptados en todas las culturas. Se descubrió que estos niveles estratificados podían ser calibrados (logarítmicamente). 
Y emergió una valiosa escala de la conciencia que correlacionaba, y de hecho ilustraba toda la historia del hombre. Se descubrió que en una escala arbitraria del 1 al 1.000, cualquier cosa que se calibrara por debajo del nivel de 200 era negativa, anti- vida, falsa y experimentada universalmente como destructiva. La conciencia, por tanto, podía diferenciar la verdad de la falsedad, lo cual fue un importante descubrimiento.
El siguiente paso en la consciencia fue descubrir que el nivel 200 diferenciaba entre poder y fuerza, lo cual permitió investigar sobre las diferentes cualidades de estos dos reinos tan diferentes. La Fuerza es temporal, consume energía y se mueve de un lugar a otro. 
El Poder, en cambio, se sustenta por si mismo, es permanente, estacionario e invencible. Los resultados de estas investigaciones llevaron a la aparición de la Escala Calibrada de la Conciencia y a la publicación de Poder contra Fuerza. 
Los distintos niveles se correlacionaron con los fenómenos sociales, y con los niveles prevalentes de conciencia que se encontró que dominaban la consciencia humana. 
Aunque las calibraciones de estos niveles se pueden ofrecer numéricamente con el fin de reconocerlos y comprenderlos con mas facilidad, se descubrió que hacían referencia realmente a reinos que estaban mas allá de la investigación de la ciencia tradicional. Con el tiempo, a esto se le denominó “teoría del caos “ o “dinámica no lineal. 
El reino de la no dualidad no es descriptible en los términos de las matemáticas tradicionales como el calculo diferencial. 
El reino de la realidad no dualista y no lineal resulto ser el reino tradicionalmente descrito como espiritual. 
El poder que se encuentra mas allá de los asuntos humanos provenía de estas indefinibles, indescriptibles e inmensurables realidades que han constituido siempre la motivación humana, la trascendencia y el sentido. La vida en si misma, había estado mas allá de la investigación científica debido a que la vida es no lineal y dinámica. 
Por lo tanto, la terminología descriptiva y la conceptualización de la física lineal Newtoniana y de su paradigma de la realidad se habían trascendido. El mundo físico, mensurable y observable, resultó ser un mundo de efectos, sin ningún poder intrínseco. 
El verdadero poder reside en los dominios infinitamente poderosos de lo invisible y lo no lineal. 
La realidad no era descriptible en términos de tiempo, dimensión, localización o medida, sino que existía independientemente en la potencialidad infinita que hay mas allá del espacio y del tiempo, denominado tradicionalmente “Realidad”. 
Esos eran los “dominios” infinitos nunca antes descritos, salvo por personas excepcionalmente dotadas que se tenia por iluminadas. La investigación de los niveles calibrados superiores de la conciencia se correlacionaba exactamente con el grado de iluminación de los grandes maestros espirituales de la historia humana. Se descubrió que no había existido ningún ser humano que calibrara en un nivel de conciencia superior a 1.000, y que aquellos que habían alcanzado tan alto número habían sido reconocidos como grandes maestros, Cristo, Buda, Krishna, Avatares, Salvadores, los maestros de la Divinidad, o ventanas a Dios. Durante miles de años, sus enseñanzas habían conformado el contexto humano de la realidad y habían contextualizado la totalidad de la experiencia humana. 
Es de un valor excepcional el descubrimiento de que, como todo en el universo, hasta el mas pequeño pensamiento despide una energía calibrada o rastro vibratorio, estos acontecimientos vibratorios quedaron registrados permanentemente en el campo de energía de la conciencia, que estaba más allá del tiempo y del espacio. Fuera del tiempo o el espacio, no hay “después” ni “ahora”, no hay “aquí” ni “allí”. Todo lo que alguna vez acaeció había dejado un registro permanente que era posible calibrar y rastrear. 
“Todo lo que alguna vez fue” en el universo sigue siendo y es identificable, discernible y rastreable, por cualquiera, en cualquier lugar, en cualquier momento.
La totalidad de la supuesta “historia no registrada” había sido, de hecho, registrada con toda precisión, para siempre y con todo lujo de detalles. Con esta realización, las escrituras se volvieron ahora perfectamente verificables. Por vez primera en la historia de la humanidad se podía discernir, discriminar y diferenciar entre verdad y falsedad, y esto llevo a una cantidad ingente de investigaciones. 
La precisión de las observaciones que se hicieron entonces estaba sujeta a los estándares académicos de investigación y se publicaron en la disertación “Qualitative and Quantitative Analysis and Calibration of the Levels of Human Consciousness”. 
Las condiciones previas, el historial y las bases necesarias para la evolución de esta progresiva comprensión de la conciencia humana se habían establecido con la aparición de un estado de conciencia transformador e iluminador en 1965. 
El resplandor, la paz, el amor y la profunda compasión y comprensión de la Presencia Divina revelaron la infinita naturaleza de la realidad como la consciencia / Ser, fuente de toda existencia mas allá de todo tiempo, forma, circunstancia o descripción. 
Innato a la Presencia es un Conocimiento Interior Infinito, Atemporal, que ilumina toda posibilidad, más allá de todo opuesto o causalidad. La revelación se presenta como algo que se explica por si mismo y es obvio, la esencia de toda verdad. La totalidad y plenitud del Conocimiento prevalecen más allá del tiempo y esta por tanto siempre presente. Un reflejo de esa presencia es la capacidad para comprender lo incomprensible mediante la auto- revelación de su esencia. 
Por tanto, todo se muestra como revelado. Lo no manifestado y lo manifestado son uno y lo mismo. La esencia de la verdad es la subjetividad, que trasciende la dualidad y, sin embargo, crea un puente entre ellas. Lleva años perfeccionar ese puente para que se haga posible la comunicación de lo inefable al mundo de las formas. El resultado de esto fue el libro Poder contra Fuerza. 
Los descubrimientos descritos hasta aquí tuvieron profundas implicaciones, y evolucionaron a lo largo de años de investigación por parte de otros colegas y, mas tarde, de equipos de investigadores a través de los cuales se hicieron cientos de miles de calibraciones acerca de cada aspecto de la vida humana, acontecimiento y personaje de la historia. Estas incluyeron las enseñanzas espirituales, la literatura y los maestros. A partir de todo esto emergieron extensas calibraciones de las actitudes humanas, ideas, conceptos y sistemas de creencias. 
Llevo años correlacionar y abstraer los elementos esenciales de toda esa masa de datos, con el fin de ofrecer una presentación comprensiva de la información. 
Los datos tenían un valor potencial obvio para la humanidad, como técnica de investigación que permitiría obtener conocimientos inaccesibles en toda su extensión. 
El salto desde el paradigma Newtoniano de la causalidad lineal, la percepción y la dualidad hacia la realidad no lineal que trasciende la percepción no es fácil de hacer en nuestra sociedad. Sin embargo, es muy valioso para aquellos que trabajan para la evolución espiritual o el progreso de la ciencia, para comprender la naturaleza de la propia vida. 
El descubrimiento de la distribución de los niveles de conciencia en la sociedad también fue bastante significativo, y explico gran parte del comportamiento humano a lo largo de la historia. 
El modo en que millones de personas, generaciones y culturas enteras, incluso continentes enteros, podían ser tan fácilmente manipulados hasta su propia destrucción se explico mediante el descubrimiento de ese setenta y ocho por ciento de la población mundial que se  calibra por debajo del nivel de la Integridad en el 200. Además de esta limitación, el nivel de conciencia de la humanidad en su conjunto permaneció en solo 190 sin cambios destacables y durante siglos y, hasta que, súbitamente, en 1986, de un salto cruzó la línea crítica de la falsedad a la Integridad y de la Verdad en el 200, hasta su presente nivel en el 207, lo cual indica una progresión hacia la integridad y la verdad. 
La Escala Calibrada de la Consciencia, junto a la capacidad de la prueba muscular, proporcionó así un mapa fiable y una brújula para todo aquel que deseara evolucionar espiritualmente o avanzar en su nivel de conciencia. La fuerte programación de la consciencia humana por la negatividad no solo ha significado que un setenta y ocho por ciento de la población se mantuviera por debajo del nivel de Integridad en el 200, sino también que solo un cuatro por ciento de la población mundial alcance el nivel del Amor en el 500, y solo un 0’4% alcance el nivel de 540, o Amor Incondicional. 
Aproximadamente, una de cada diez millones de personas (el 0,000001 por ciento) ha alcanzado el nivel de conciencia de la Iluminación, en el 600, que es el punto de paso de la dualidad a la no dualidad. También es importante darse cuenta de la enorme diferencia de niveles de poder entre los niveles calibrados. 
Debido a que son niveles logarítmicos, incluso unos pocos puntos de diferencia son muy significativos. 
Si el método de la prueba muscular y la Escala de Conciencia se utilizan para elucidar los puntos de apoyo de la gran barrera de la dualidad que surge de la percepción, la cual a su vez surge del posicionamiento, caería el velo que oculta la luz de la verdad. 
La Divinidad esta presente en todas partes, pero esta oscurecida por la identificación con la mente y el cuerpo. 
El Ojo del Yo es el Ser de la Divinidad expresada como Consciencia. La divinidad no manifestada, trascendental, de Allah /Dios/ Brahman/Krishna se vuelve manifiesta como Ser/Atman, la divinidad inmanente. 
La evolución espiritual tiene lugar como resultado de eliminar los obstáculos y no al adquirir nada auténticamente nuevo. 
La devoción permite entregar las vanidades y las ilusiones mas queridas de la mente de manera que la hace más libre y más abierta a la luz de la Verdad. La iluminación hace referencia a aquellos estados espirituales en los que se han saltado las suficientes barreras, sea de forma deliberada o inconscientemente, de manera que se presenta súbitamente un contexto mayor y, al hacerlo así, se ilumina, se aclara y se revela un campo expandido de la conciencia que se experimenta auténticamente como una luz interior. 
Esta es la luz de la consciencia, la irradiación del Ser, que emana como un profundo Amor. Aunque, para muchas personas, la experiencia puede no durar demasiado (al igual que ocurre con las experiencias cercanas a la muerte), los efectos residuales son permanentes y transformadores. 
A su debido tiempo, es muy probable que la luz regrese de nuevo en periodos de una dicha, una paz y un silencio infinitos, seguidos por una profunda gratitud por el don recibido. 
Este acontecimiento, inolvidable tiende a generar un anhelo por volver a ese estado, lo cual puede derivar en la voluntad de abandonarlo todo en este mundo con el fin de hacerlo. 
La curiosidad es reemplazada por la dedicación, la entrega y la devoción. La inspiración espiritual se fortalece y se convierte en una luz que guía tu vida. 
Todos los deseos humanos se desvanecen, al compararse con lo que ahora se contempla como el último estado posible. 
Te has convertido entonces en un verdadero devoto y servidor de Dios, ante el cual estas dispuesto a entregar todo lo que la vida le puede ofrecer a uno.
El siguiente obstáculo que es probable que aparezca es el de la impaciencia, que a veces alcanza la desesperación. 
Una vez que ha experimentado el Shangri-la, el explorador arriesgará hasta su propia vida y hará cualquier sacrificio por volver a el. La búsqueda y el viaje se pueden convertir en un poderoso impulso obsesivo. De ahí que, a veces, se sienta un tremendo pesar por la desaparición de ese estado iluminado, o incluso un sentimiento de culpa por haber hecho quizás algo que merezca el ser alejado de el. 
Uno ruega al Dios de los cielos la ayuda. La desesperación puede afianzarse, y también periodos descorazonadores y de auto- culpabilidad. Sin embargo, todo esto trae una consagración y un compromiso con el viaje aun mas firme. 
El alma está poco dispuesta y quizás ahora ni siquiera sea capaz de posarse en nada que no sea la presencia de Dios. 
La entrega es cada vez mas y mas profunda hasta que finalmente surge la voluntad de que desaparezca el propio ser en tanto que “Yo”. Ese “ser” es mas profundo y mas fuerte de lo que uno podría sospechar. 
Y se aferra tenazmente y con ferocidad. 
Entonces, por una mayor entrega, que no se consigue por la propia voluntad de uno sino por la gracia de Dios, la agonía de la muerte del ego/yo, sucede y parece casi insoportable. 
Entonces desaparece en la eternidad, y hacia el interior crece en oleadas la omniabarcante Presencia, con una gloria y una radiación abrumadoras. Que uno se experimente a si mismo separado o no idéntico a esa Presencia es impensable e incomprensible. No hay explicación para ello. 
Después, surge la potencialidad para uno de conocerse y experimentarse así mismo como el Uno. 
Es, al mismo tiempo, ambos y sin embargo ninguno. Ese es el estado presente o condición todas las potencialidades, todas las posibilidades, todos los estados, todos ellos y, no obstante, ninguno de ellos. No se puede explicar verbalmente. 
Preliminares Uno de los inconvenientes de los textos espirituales es que no suelen presentar un contexto con el que el buscador se halle familiarizado de tal modo que pueda aproximarse al tema con cierta comodidad. 
Por ejemplo, se suele afirmar que la vida personal del autor o del orador carece de importancia, lo cual, aunque es cierto en un sentido absoluto, ignora el nivel de conciencia de la mayoría de la humanidad, que tiene unas expectativas y una curiosidad natural acerca del estilo en el cual se presenta la información. 
Decir que la vida personal de uno carece de importancia no tiene sentido para la mayoría de las personas. 
Hay una tendencia natural a la curiosidad sobre que clase de persona experimenta revelaciones espirituales poco habituales. También hay curiosidad acerca de los rasgos de su personalidad o de su forma de vida. También se tiene la consciencia intuitiva de que quizás esos rasgos o características pueden llevar con el tiempo a una expansión de conciencia espiritual. 
Tal vez haya ciertos estilos o características de personalidad comunes a todos aquellos que se consagran a los descubrimientos espirituales o que alcanzan determinados estados de conciencia. El sendero espiritual se ve facilitado por determinadas características que se refuerzan y potencian con la practica, la experiencia y los logros. 
Entre estas, esta la capacidad de concentrarse inquebrantablemente en una meta y de centrarse firmemente en una técnica o ejercicio espiritual con compromiso y dedicación. Así, se cimienta la resolución en dirección a un propósito y la disposición a apartar cualquier cosa que este basada en las creencias o en la fe de uno en una determinada enseñanza o verdad espiritual. 
En general, se da la voluntad a  perdonar y a amar, en vez de odiar y condenar. Se da la voluntad a abandonar lo menor en beneficio de lo mayor, y el deseo de comprender mas que juzgar. La razón por la cual las personas con intereses espirituales parecen congregarse es porque prefieren la paz y la tranquilidad a la estimulación y la excitación. 
Posiblemente, la herramienta mas útil es cierta capacidad para la humildad, así como el ser consciente de las limitaciones de la consciencia ordinaria y de sus consecuencias. Para asegurar la validez de la dirección del propio esfuerzo, resulta crucial calibrar el nivel de veracidad de cada enseñanza, maestro, gurú o grupo espiritual. 
Históricamente, se puede ver que la humanidad se comporta ciegamente, al igual que lo hacían los navíos en los océanos inexplorados, sin brújula ni mapas. A lo largo de la historia, centenares de millones de personas se han extraviado por falta de una sencilla técnica que les permitiera superar la incapacidad de la mente para distinguir un cordero de un lobo con piel de cordero. Naciones enteras han sucumbido, civilizaciones enteras han desaparecido por seguir propagandas, slogans y sistemas de creencias que habrían quedado al descubierto cuando la prueba muscular te hubiera debilitado. 
Aunque esta técnica puede parecer simple y burda, también lo fue el descubrimiento del imán en el dispositivo de la brújula. 
Hoy, la mayoría de la población mundial debe su supervivencia a cosas que en algún momento se creyeron poco científicas y burdas, como por ejemplo al vulgar crecimiento del moho en una cubeta que, según se pudo observar, era capaz de matar a las bacterias. 
Este pequeño descubrimiento llevo a los antibióticos y, de ahí, a una mejora en la salud del genero humano y a una mayor expectativa de longevidad. 
El buscador ingenuo es una presa fácil para cualquiera que aspire a captar prosélitos para su ideología, influyendo simplemente a través de su numero, de la persuasión o el carisma. La presión de los semejantes también se impone en la persona crédula, de manera que encontrar el camino de uno a través de la maleza de tantas enseñanzas religiosas y supuestamente espirituales se convierte en una tarea peligrosa y problemática. Para no seguir ciegamente a las multitudes de devotos, hace falta bastante convicción interior y sentido de la orientación, dado que el instinto de rebano es fuerte. 
Seguramente, tu propia mente te dice: “Tantos millones de personas no pueden estar equivocadas, ni pueden dejarse engañar tan fácilmente”. Para encontrar respuesta a esta paradoja, no tenemos más que examinar la composición de esas multitudes de fervientes creyentes. 
Ese error humano no solo es posible, sino cierto y probable, y se vuelve evidente si tenemos en cuenta el hecho de que el setenta y ocho por ciento de la población mundial calibra por debajo del nivel de 200, el nivel de Verdad e Integridad. 
La respuesta de la prueba muscular viene determinada únicamente por la respuesta de la conciencia universal ante la verdad o la falsedad. 
Sobre una escala arbitraria (véase Apéndice B), lo que hace que uno de una respuesta de fortaleza se calibra en el nivel de 200. 
Lo que es falso o destructivo calibra por debajo de 200. 
(Del 0 al 200, uno descubre los niveles de la Vergüenza, la Culpa, el Remordimiento, el Miedo, el Odio, la Codicia, el Orgullo, la Avaricia, la Ira, etc.) 
En el nivel de la Verdad y la Integridad, el cuerpo da respuestas de fortaleza, y estos niveles ascienden a través del Coraje, la Neutralidad, la Voluntad, la Capacidad, el Amor, la Alegría y la Paz. Los niveles positivos entonces son calibrados por encima del 200 hasta un posible 1.000. El Amor esta en el 500, el Intelecto esta en los 400s, y la Capacidad y la Voluntad se hallan en los 300s. 
El hecho de que el setenta y ocho por ciento de la humanidad calibre por debajo de 200 significa que la mayor parte de la sociedad asume que la falsedad es verdad.
Solo el quince por ciento de la población mundial es capaz de comprender lo que es la verdad, y de ellos, solo el cuatro por ciento de la humanidad calibra en el 500 o mas, que es el nivel del Amor. Mas arriba en la escala, el numero de personas que se encuentra en esta cúspide de la pirámide de la humanidad disminuye rápidamente. 
La Iluminación calibra en el 600, donde la dualidad se disuelve en no dualidad. Los 700s constituye la esfera de los grandes maestros espirituales, los gurús y los Santos. 
Muy pocos pueden ser identificados con los 800s y 900s. 
El campo de energía en el 1.000 es el máximo que puede tolerar el cuerpo humano y el sistema nervioso, y es el nivel de los grandes avatares de la historia. 
No ha existido ningún ser humano que calibra por encima del nivel 1.000. Todo esto nos proporciona un buen recurso para el discernimiento, dado que la conciencia humana carece de la capacidad innata para discernir la verdad de la falsedad. 
De ahí que sea imperativo conocer el nivel calibrado de verdad de cualquier enseñanza o maestro. 
Con esta consciencia, empezamos a entender los grandes mitos de la humanidad, que siempre tratan de las vicisitudes del buscador que, en cualquier historia clásica, se ve asediado por dificultades, seducciones, engaños, trampas, incitaciones y bestias salvajes. También hay dragones, fuegos, pantanos, masas de agua y otros peligros que superar. 
En las leyendas, el éxito depende del conocimiento de un único secreto o un bit místico de información que se convierte en la clave del progreso. Sin la ayuda de lo alto o de los “auxiliares de lo alto”, el héroe o la heroína se pierde, para salvarse finalmente gracias a la bondad divina, convenientemente disfrazada, por ejemplo, en la forma de un pájaro que señala o muestra el camino. 
La prueba muscular se convierte por tanto en ese pájaro e impide esos penosos tropiezos en el cenagal, del cual suele ser difícil o imposible escapar. Clásicamente, la búsqueda espiritual se ha comparado con un camino, un viaje o una aventura. Desgraciadamente, el buscador ingenuo no suele estar preparado para tan difícil viaje sin las herramientas adecuadas. 
En el mundo ordinario, dependemos de muchas medidas de seguridad. Llevamos cinturones de seguridad, nos vacunamos frente a las enfermedades infecciosas y aceptamos que existen peligros de los cuales guardarnos y a los cuales superar. 
Así, la precaución viene de la sabiduría, no del miedo. 
La prudencia requiere que seamos conscientes de las trampas que hay que evitar. Si fuera fácil llegar a la iluminación, esta seria un fenómeno común. 
Sin embargo, estadísticamente, las probabilidades son inferiores a uno entre diez millones. También hay que tener en cuenta la idea común a muchos buscadores de que solo hay dos alternativas, o la iluminación o el penoso cenagal del ego. 
En realidad, cada paso que se da trae nuevos trabajos y un salto de conciencia que se calibra incluso solo unos cuantos puntos por encima en la Escala de la Conciencia. Pero, debido a que se trata de un salto logarítmico, ese paso adelante puede proporcionar una mayor felicidad y acuerdo. 
A medida que se avanza, la confianza en si mismo reemplaza al miedo, el bienestar emocional reemplaza a la angustia, y mejora y la facilidad y la calidad de la vida.
El Deseo de Alcanzar la Iluminación.
A menos que uno haya caído sin intentarlo y sin esfuerzo previo en un estado de iluminación de la conciencia, tal como ocurrió con algunos Santos como Ramana Maharshi durante su adolescencia, la ruta mas común es comenzar por desear el estado iluminado. Buda decía que aquellos que oyen hablar y saben de la iluminación ya nunca se sentirán satisfechos con ninguna otra cosa y que, por tanto, el final es seguro. 
A veces, el buscador se esfuerza mucho y pone gran perseverancia en su empeño, tras lo cual llega el desanimo. 
En este estadio, el ego asume que hay un “Yo” que está buscando un “eso” (el estado de iluminación), y por lo tanto intenta redoblar sus esfuerzos. 
Tradicionalmente, los caminos a Dios han sido a través del corazón (el amor, la devoción, el servicio desinteresado, la entrega, el culto y la adoración) o a través de la mente (Advaita, o camino de la no dualidad). Cada camino puede parecer mas cómodo en un momento u otro, o pueden alternarse en el énfasis que se pone en ellos. Sea cual sea el camino, el obstáculo estriba en considerar que es un yo personal, o un “Yo” o un ego el que esta haciendo el esfuerzo o buscando, o que se volverá iluminado. Es mas sencillo darse cuenta de que no hay tal ego o una identidad del “Yo” que esté haciendo o buscando, sino que es un aspecto impersonal de la conciencia el que lleva a cabo la exploración y la búsqueda. 
Un enfoque útil es dejar que el amor de Dios reemplace a la voluntad que esta dirigiendo la búsqueda. 
Uno se puede liberar de todo deseo de búsqueda y darse cuenta de que la idea de que hay algo mas aparte de Dios no es mas que una vanidad básica. 
Es la misma vanidad que reivindica la autoría de las propias experiencias, pensamientos y acciones. 
Con la reflexión, se puede ver que tanto el cuerpo como la mente son el resultado de las innumerables condiciones del universo, y que uno es, en todo caso, el testigo de esta concordancia. 
A partir de un amor a Dios sin restricciones, surge la voluntad de entregar todas las motivaciones salvo la de servir a Dios completamente. 
Ser el servidor de Dios se convierte así en la propia meta y no la iluminación. Ser un canal perfecto del amor de Dios es entregarse completamente y suspender la búsqueda de la meta del ego espiritual, la alegría en si se convierte en el iniciador del posterior trabajo espiritual. 
A partir de la alegría y la humildad, el resto del proceso es seguro. Uno se hace consciente de que todo el proceso de la búsqueda espiritual esta siendo activado por la atracción del destino ultimo a realizar el Ser en lugar del ser impulsado por un ego limitado. En lenguaje ordinario, se podría decir que uno esta siendo estirado hacia el futuro, en vez de ser impulsado por el pasado. Es obvio que a menos que uno estuviera destinado a la iluminación, ni siquiera estará interesado en el tema. 
Incluso aspirar a tal estado es, en realidad, bastante raro. 
En toda su vida, una persona promedio ni siquiera llega a conocer a otra persona que este principalmente interesada en alcanzar la iluminación. El camino puede ser arduo y exigente. En el mundo occidental, no existe en realidad un papel aceptado o tradicional para el buscador espiritual. 
No se espera de uno que al terminar con sus quehaceres mundanos, se retire para pasar el resto de su vida buscando espiritualmente la verdad hacia la exclusión de todo lo demás. 
En algunos países, como la India, tal camino espiritual esta tradicionalmente aceptado como un desarrollo normal. 
En occidente, el estudiante espiritual serio suele verse obligado a juntarse con personas parecidas a el, las cuales a menudo se las considera sospechosas, como marginados de la sociedad, a menos que entren en un monasterio o en un seminario de teología.
El Maestro. 
Los grupos espirituales son con frecuencia organizaciones que tienen sus propias agendas. 
Aquí una vez mas hay una trampa para el incauto, porque el mundo espiritual, al igual que el mundo ordinario, contiene charlatanes cuyo propósito es captar a los ingenuos iniciados con la intención de controlarles o dominarles, o por poder, dinero o prestigio, como el de tener “montones de seguidores”.. 
Los verdaderos maestros no están interesados en la fama, ni en tener seguidores, prestigio o atraparte. 
Si los calibramos, normalmente calibran de los altos 500s para arriba, o mas raramente, encontrando algunos en los 700s. 
Son importantes las enseñanzas y no el maestro. 
Pues en la medida en que las enseñanzas no provienen en modo alguno de la personalidad del maestro, no tiene sentido convertirle en un ídolo o adorar a esa personalidad. 
La información se transmite como un don porque fue recibida como tal. No hay, por tanto, nada que vender, imponer, controlar o cobrar, dado que se recibió de forma gratuita y es un regalo de Dios. 
Una organización espiritual valida puede cobrar cuotas nominales para cubrir los gastos ordinarios en los que cada uno contribuye al bien común. 
El maestro espiritual transmite un beneficio debido no solo a sus palabras sino a la elevada energía de la conciencia que acompañan a las palabras. 
El nivel de conciencia del maestro genera algo parecido a una onda transportadora que acompaña y potencia las palabras. Como ya se dijo en la investigación realizada en Poder contra Fuerza, un único avatar con un nivel de consciencia de 1.000 compensa totalmente la negatividad colectiva de toda la humanidad. 
Un individuo con un nivel de 700 compensa la negatividad de 70 millones de personas con un nivel inferior a 200. 
Un individuo con un nivel de 600 compensa a diez millones de personas por debajo de 200; uno en 500 compensa a 750.000 por debajo de 200. 
Un individuo con un nivel de conciencia de 300 compensa la negatividad de 90.000 personas por debajo de 200. 
En la actualidad (NT: refiere a 2001), hay aproximadamente veintidós sabios en el planeta que calibran en el 700 o mas. 
De estos, hay veinte en 800 o mas, de los cuales hay diez por encima de 900, y un sabio está por encima de 990. 
Estas cifras han cambiado desde 1995, cuando se publico Poder contra Fuerza. (Solo había diez por encima de los 700. 
NT: en la revisión del libro de mayo de 2012 se indica que solo hay 6 individuos por encima de 600). 
La negatividad de la humanidad en su conjunto seria autodestructiva si no fuera por el efecto de compensación de estos campos de energía elevados. 
Así pues, parece que hay algo de verdad en el dicho de que el infinito poder de Dios se transmite descendiendo a los seres en la Tierra como a través de una serie de peldaños transformadores. Aunque el numero real de personas en el planeta que calibran negativamente supera con creces al de aquellos que calibran positivamente, su verdadero poder individual es muy pequeño en comparación, de tal modo que, en el momento presente, la energía calibrada de la humanidad en su conjunto desde los años ochenta esta en el lado positivo. 
Como se mencionó anteriormente, durante muchos siglos antes de 1986, el nivel de conciencia de la humanidad se mantuvo en el 190, para luego, de forma repentina, saltar hasta el nivel del 207. El poder de las enseñanzas de los avatares originales ha venido influyendo y contextualizando la importancia vital de la humanidad a lo largo de los siglos e incluso a lo largo de los milenios. Sin embargo, puede ser muy ilustrativo calibrar el nivel de conciencia de un gran maestro y, luego, calibrar el nivel de las enseñanzas institucionalizadas que se han ido transmitiendo a lo largo de los siglos. 
Hay enseñanzas que han sobrevivido casi totalmente ilesas mientras que otras están seriamente deterioradas. 
Algunas incluso han caído a niveles tan bajos que calibran por debajo del nivel critico de Verdad, dando como resultado cultos negativos y convirtiéndose en fuentes de conflicto y negatividad en el mundo. Conviene recordar que popularidad no significa verdad. No resulta sorprendente por tanto que la gran mayoría de la población del planeta se encuentre por debajo del nivel de 200, y que muchos millones sean seguidores de “religiones “ que son básicamente negativas. 
¿Que es Espiritual? 
Muchas personas suelen confundir lo “espiritual” con lo “religioso”, e incluso con lo sobrenatural, o los dominios “astrales”. Pero, de hecho, se trata de cosas bastante diferentes, y esta confusión a menudo deriva en conflictos sociales e incertidumbre. 
En la Constitución de los Estados Unidos, por ejemplo, se especificó con gran claridad por los legisladores que los derechos del hombre provienen de la divinidad de su creación, estableciéndose así el principio de espiritualidad. 
Sin embargo, diferenciaron esto de la religión al decir que los ciudadanos son libres de que se les imponga ninguna religión. Los fundadores de los Estados Unidos eran conscientes de que la religión divide y está basada en el poder secular, mientras que la espiritualidad une y no tiene organización en el mundo. 
La Constitución (que calibra en 700) dice que esta es una nación cuyo gobierno deriva su autoridad de los principios espirituales del Creador, y que debe ser guiada por los principios espirituales que ven a todos por iguales, con justicia y libertad para todos. Esta posición obvia tiene un gran poder y no necesita defensa alguna. La religión, por otra parte, puede ser sectaria y dividir a las personas en grupos conflictivos, a menudo con graves consecuencias para la civilización y para la vida misma, tal como podemos ver en la historia. 
El único poder de los grupos verdaderamente espirituales se origina únicamente por la veracidad de sus enseñanzas, y no disponen de ningún poder terrenal significativo, edificios, riquezas, o dirigentes reinantes. 
Generalmente, en la espiritualidad, las ideas centrales que mantienen unido al grupo son habitualmente las del amor, el perdón, la paz, la gratitud, el agradecimiento, el no materialismo, y la no crítica. 
Normalmente, la religión, en su esencia, tuvo originalmente un núcleo de espiritualidad que, no obstante, termina por sumergirse y perderse de vista. De otro modo, la guerra, por ejemplo, tendría pocas oportunidades de incluso suceder. 
La verdad espiritual por tanto, es universalmente verdadera y no sufre variaciones, sea cual sea el tiempo o el lugar. Siempre trae paz, armonía, acuerdo, amor, compasión y misericordia. 
La verdad puede ser identificada por estas cualidades. Todo lo demás son invenciones del ego.
David R. Hawkins.
http://elnuevodespertardelser.blogspot.com.es/

Libro el Ojo del Yo (David R. Hawkins) CAPITULO 2 El Regreso a la Vida Terrestre.


CAPITULO 2 

El Regreso a la Vida Terrestre. 
El mundo de la percepción había sido reemplazado. 
La identidad había pasado de ser un sujeto limitado (un “Yo” personal) a un contexto ilimitado. 
Todo se había transformado y revelaba belleza, perfección, amor e inocencia. Todos los rostros brillaban con el resplandor de la belleza interior. Todas las plantas se manifestaban como una forma artística. Cada objeto era una escultura perfecta. 
Todo existe sin esfuerzo en su propio lugar, y todo esta secuenciado en sincronicidad. Lo milagroso es continuo. 
Los detalles de la vida se acomodan misteriosamente por si mismos, espontáneamente. 
La energía de la Presencia consigue sin esfuerzo lo aparentemente imposible y genera fenómenos que el mundo ordinario consideraría milagrosos. 
A lo largo de un periodo de varios años, tuvieron lugar de forma regular y espontánea lo que se denomina normalmente como fenómenos psíquicos (los clásicos Siddhis). fenómenos como la clarividencia, la visión a distancia (la capacidad de ver lo que esta por delante), la telepatía y la psicometría eran del todo comunes. había un conocimiento automático de lo que las personas pensaban y sentían antes de que hablaran. 
El amor Divino prevalecía como un poder organizador y era el estadio omnipresente sobre el cual tenían lugar todos los fenómenos. 
El Cuerpo Físico Una energía sumamente poderosa ascendía por la espina dorsal y la espalda y se concentraba en el cerebro en función de donde se centraba la atención. Luego, la energía pasaba por la cara y descendía hasta la región del corazón. 
Esta energía era exquisita y, a veces, fluía hacia el mundo exterior, allá donde había seres humanos afligidos. 
Una vez, mientras conducía por una lejana autopista, la energía empezó a derramarse desde el corazón y se extendió por la autopista y tomó la siguiente curva. De allí, la energía se derramo sobre el lugar en el que terminaba de ocurrir un accidente. 
La energía tuvo un efecto curativo sobre todos los implicados. Después de un breve rato, la energía pareció haber cumplido su propósito y, súbitamente, se detuvo. No muchos kilómetros después, en la misma autopista, empezó a repetirse lo mismo. 
De nuevo, una energía deliciosa y exquisita se derramo desde la región del corazón y se extendió por la carretera alrededor de kilómetro y medio hasta llegar a otra curva. allí acababa de ocurrir otro accidente. De hecho, las ruedas del automóvil aun estaban girando. La energía se estaba derramando entre los pasajeros del vehículo. Era como si se les estuviera transmitiendo una energía angélica a las angustiadas personas, que estaban rezando. En otra ocasión, la presencia curativa tuvo lugar mientras paseaba por las calles de Chicago. 
Esta vez, la energía se derramo entre un grupo de muchachos jóvenes que estaban a punto de pelearse. Cuando la energía los envolvió, fueron retirándose poco a poco, relajándose, y se pusieron a reír. Poco después se separaban, punto en el cual el flujo de energía se detuvo. El aura de energía que emanaba de la Presencia tenia una capacidad infinita. La gente quería sentarse en sus inmediaciones porque, en aquel campo de energía, entraban automáticamente en un estado de dicha o en un estado superior de conciencia, y sentían el amor divino, la dicha y la curación. En el, las personas que estaban alteradas se calmaban y recuperaban el bienestar.
El cuerpo que anteriormente yo consideraba como “mío”, ahora se curaba de diversas dolencias. Sorprendentemente, ahora veía bien sin llevar gafas. Aquella visión mermada había hecho preciso el use de lentes trifocales desde los doce años. 
La capacidad de ver bien sin gafas, incluso a distancia, llegó de repente, sin advertencia previa, y fue una sorpresa agradable. Cuando sucedió, se hizo evidente que las facultades sensoriales estaban en función de la propia conciencia y no del cuerpo. Después, vino el recuerdo de la experiencia de estar “fuera del cuerpo”, durante la cual se hizo patente que la capacidad para ver y escuchar estaba en el cuerpo “etérico” y no estaba conectada en modo alguno con el cuerpo físico, que se encontraba a cierta distancia, en otro lugar. Parecía que las enfermedades físicas eran ciertamente el resultado de un sistema de creencias negativo, y que el cuerpo podía cambiar literalmente como consecuencia del cambio en el patrón de creencias. 
Uno solo esta realmente sujeto a lo que mantiene en su mente. (Un hecho bastante común es que muchas personas se han recuperado casi de cualquier enfermedad conocida siguiendo un camino espiritual.) Las propiedades aparentemente milagrosas y la capacidad de la energía divina y los fenómenos que generaba eran intrínsecos a ese campo de energía y en modo alguno eran personales. Sucedían espontáneamente, y parecían hacerlo con ocasión de alguna necesidad en algún lugar del mundo. 
También resultaba interesante ver que muchas personas normales que presenciaban estos fenómenos optaban por negarlos y por desestimar totalmente lo que habían presenciado, como si aquello estuviera completamente fuera del sistema perceptivo del ego y de sus creencias de lo que era posible o no. 
Si se les preguntaba acerca de los fenómenos, las personas elaboraban rápidamente algún tipo de Racionalización, de forma similar a los pacientes que habían sido hipnotizados y fabrican una respuesta plausible cuando se les pide que expliquen un comportamiento post-hipnótico. En cambio, las personas que estaban bastante evolucionadas espiritualmente aceptaban la ocurrencia de fenómenos milagrosos sin hacer ningún comentario, como si fuera una parte natural de sus vidas. 
Tras una importante transformación de la conciencia, la Presencia determina todas las acciones y acontecimientos. 
Se establece por si misma una alteración permanente de la conciencia y está constantemente presente en su quietud y silencio, aun cuando el cuerpo hable u opere en el mundo. 
Con los años, y con esfuerzo, se desarrolla la capacidad para concentrarse en varios niveles como se requiere para poder funcionar en el mundo. Si se nos permite esto, la Paz silenciosa nos embarga por completo y nos sumerge en un estado de una dicha serena e infinita. Al retirarse el interés por el mundo exterior y por las funciones ordinarias de la percepción, ese estado de dicha infinita prevalece y puede solo ser reducido a través de una concentración intensa en el mundo ordinario. 
El Ser esta mas allá del tiempo y de la forma y, dentro de el, la consciencia ordinaria es potencialmente capaz de funcionar simultáneamente de un modo mundano. 
Era difícil considerar el mundo de la percepción ordinaria como algo real y tomárselo en serio. Esto llevaba a una especie de capacidad permanente para ver el mundo desde un punto de vista cómico. La vida ordinaria parecía una comedía interminable, hasta el punto de que la misma seriedad resultaba cómica. 
Hubo que sofocar las expresiones del sentido del humor, pues habían personas incapaces de aceptarlas debido a que se hallaban profundamente implicadas en el mundo perceptivo de la negatividad.
La mayoría de la gente parece tener intereses creados en la negatividad de su mundo perceptivo, y se resisten a dejarla en favor de una consciencia de nivel superior. Hay gente que parece obtener una gran satisfacción en su interminable ira, resentimientos, remordimientos y auto- compasión, de modo que se resisten activamente a entrar en tales niveles de comprensión, perdón o compasión. La negatividad parece tener suficientes ventajas como para perpetuar formas de pensamiento que son obviamente ilógicas y autocomplacientes, del mismo modo que los políticos distorsionan la verdad con el fin de obtener votos, o que los que persiguen a los criminales eliminan evidencias de la inocencia del acusado con el fin de obtener una condena. 
Cuando se renuncia a estas “ventajas” negativas, el mundo se convierte en una interminable presencia de una belleza y perfección intensas, y el amor domina toda la vida. 
Todo es auto- luminoso, y la dicha de su esencia divina se irradia al exterior a través de su omnipresente no forma, que es expresada en el mundo de la percepción como forma. 
Ya no es necesario “saber” nada, porque no hace falta saber nada cuando uno es en realidad todo cuanto existe. La mente, en su estado ordinario simplemente sabe “acerca de”. 
Pero eso ya no es necesario cuando uno es todo lo que se puede ser. La Identidad, que sustituyo a la antigua sensación de “Yo”, no tiene partes ni divisiones. Nada queda fuera de su Plenitud y Totalidad. El Ser se ha convertido en la Esencia, no diferente a la esencia de todo. 
En la no dualidad, no hay conocedor ni conocido, porque ambos se han convertido en uno y lo mismo. Nada esta incompleto. 
La omnisciencia es auto- plenitud. 
No existe el deseo por el próximo segundo a experimentar que impulsa a la mente ordinaria, la cual instante a instante siempre se siente incompleta. El sentido de plenitud prevalece con los sentidos físicos. El deseo y la anticipación desaparecen, y surge el placer de la actividad en si. 
Dado que se ha detenido la experiencia del tiempo, no hay experiencia alguna de sucesión de acontecimientos que haya que anticipar o lamentar. Cada momento es completo y total en si mismo. La condición de ser reemplaza toda sensación de pasado, presente o futuro de tal manera que no hay nada a anticipar o intentar controlar. 
Esto forma parte de ese profundo estado de paz y serenidad. 
Toda necesidad y todo deseo se detiene con el cese de cualquier sensación de tiempo. La Presencia, con su infinita serenidad, ha desplazado toda actividad mental y emocional. 
El cuerpo se auto- propaga, y simplemente es otra propiedad de la naturaleza que funciona en respuesta al flujo de las circunstancias. 
Nada se mueve o actúa independientemente del resto del universo. En concordancia absoluta, todo vive, se mueve y tiene su existencia en la mas absoluta perfección, belleza y armonía de Todo Lo Que Es. 
La motivación como fundamento de toda acción, desaparece. 
Los fenómenos de la vida estaban ahora en una dimensión diferente, y eran observados como si uno estuviera en un reino diferente. Todo sucede por si mismo en ese estado de serenidad y silencio interior, activado por el amor que se expresa por si mismo a través del universo y de todo lo que hay en el. 
La belleza de la vida resplandece como infinito gozo y felicidad, una infinita paz mas allá de toda emoción. La paz de Dios es tan completa y total que no queda nada que se pueda desear o querer. Incluso el “experimentar” ha cesado. En la dualidad, existe un experimentador y aquello que se experimenta. 
En la no dualidad, esto es reemplazado al convertirte en Todo Lo Que Es, de tal modo que no existe separación en el tiempo, el espacio o la experiencia subjetiva entre el experimentador y lo que es experimentado. En la no dualidad de la consciencia, ni siquiera se da ya la secuencia, y la consciencia sustituye a la experimentación. Ya no se experimentan “instantes”, dado 
que solo hay un Ahora continuo. 
El movimiento parece como a cámara lenta, como si estuviera suspendido fuera del tiempo. Nada es imperfecto. Nada se mueve o cambia en realidad; ningún acontecimiento tiene lugar. 
En vez de una secuencia, lo que hay es la observación de que todo se halla en un estado de despliegue, y que toda forma no es mas que un fenómeno transitorio creado por la percepción y los hábitos de observación de la mente. 
En realidad, todo viene a ser una expresión de la potencialidad infinita del universo. 
Los estadios evolutivos son las consecuencias de las circunstancias, pero no vienen provocados por ellas. 
Las circunstancias contribuyen a las apariciones, y los fenómenos, en tanto que cambios, no son en realidad mas que el resultado de un punto de observación arbitrario. 
Desde el punto de vista de la singularidad, parece haber multiplicidad, pero desde la omnipresencia de la multiplicidad simultanea, solo existe la singularidad de la unidad. 
La omnipresencia echa abajo cualquier artefacto perceptivo, tanto de la singularidad como de la multiplicidad. 
En realidad, ni siquiera existen las circunstancias. No hay ni “aquí” ni “allí”; no hay ni “ahora” ni “después”; no hay ni “pasado” ni “futuro”; no hay ni “completo” ni “incompleto”, no hay un “llegar a ser”, por cuanto ya se es y totalmente auto- existente. 
Hasta el tiempo, en si, es un punto de observación arbitrario, al igual que la velocidad de la luz. Nuestro habitual empeño por describir el universo se puede ver no como una descripción del universo, sino como una descripción desde puntos de observación arbitrarios, y ciertamente como un mapa de como funciona la mente ordinaria. Lo que está siendo descrito en realidad no es un universo objetivo y autoexistente, sino simplemente las categorías de la actividad de la mente y las estructuras y formas de su procesamiento secuencial. 
De ahí que las limitaciones de la ciencia estén pre-ordenadas por las limitaciones que le impone el mundo perceptivo de la dualidad. La propia percepción está limitada de por si, ya que solo puede saber “acerca de”, en lugar de saber. 
No se espera que la ciencia vaya mas allá de los limites de la percepción, ni tampoco habría que culparla por ello. 
La ciencia solo puede llevarnos hasta el umbral de la consciencia, la cual no depende en absoluto de la percepción. 
En la actualidad, la ciencia avanza a través de la intuición científica, y la lógica y las pruebas vienen después. 
Normalmente, denominamos creatividad a estos saltos intuitivos, que superan la lógica y potencian el progreso. 
Así, el descubrimiento es el verdadero manantial de la evolución de la sociedad. En el estado de Consciencia, la mente se vuelve silente. El pensamiento lógico o secuencial se detiene y, en su lugar, hay silencio y serenidad, así como un despliegue continuo, sin esfuerzo, y una presentación que se manifiesta como revelación. 
El conocimiento se despliega por si mismo, y la divinidad de Todo Lo Que Es brilla silenciosamente, evidente y resplandeciente. Todo se manifiesta en una revelación completa y continua. 
No hay nada que buscar ni conseguir, pues todo es ya completo y total. Toda acción aparente tiene lugar por si sola. 
Tras la acción no hay hacedor, dado que la entidad mítica que uno siempre supuso que constituía el manantial de experiencias ha desaparecido y se ha disuelto en la unidad absoluta del universo. El Ser, en su totalidad y plenitud, está mas allá y antes que todos los mundos, universos o tiempos, sin depender de nada ni estar causado por nada. 
El Ser está mas allá de la existencia, no está sujeto a la existencia ni a la no existencia, ni al principio ni al final, ni al tiempo ni al espacio. Ni siquiera se le puede incluir en los conceptos de “es” o “no es”. El Ser no es ni manifiesto ni no manifiesto, y está mas allá de cualquier dimensión implícita por tal categorización de conceptos.
Hicieron falta algunos ajustes importantes para poder operar de forma convincente en el mundo de la experiencia ordinaria. 
Hay una continuidad y unidad entre los “reinos” de la dualidad y de la no dualidad, y la no dualidad impregna completamente toda la dualidad. La limitación de la dualidad es, ciertamente, una limitación de la conciencia. 
Esta limitación de la conciencia parece ser una consecuencia del enfoque. Los seres humanos se ven inocentes debido a la extrema inconciencia e inconsciencia de su realidad. En este estado, están dirigidos por la programación de su ilusorio sistema de creencias. Y al mismo tiempo, la pureza del espíritu brilla por doquier como intrínseca belleza. 
En términos actuales, se podría decir que la gente esta dirigida por sus “programas de software”, de los cuales no son conscientes. Todas las personas se hallan en un proceso de evolución de la conciencia, habiendo unas mas evolucionadas que otras. Cada una de ellas representa el despliegue de la conciencia bajo condiciones diferentes y, de ahí que ofrezcan diferentes niveles de apariencia. 
Es como si cada persona estuviera atrapada en un determinado nivel y no pudiera pasar a otro nivel sin el consentimiento, la decisión y el acuerdo de la voluntad. Por hacer una comparación, la inocencia intrínseca podría entenderse si vemos a la persona como el hardware y a sus acciones y sus creencias como el software. El hardware no se ve afectado por los programas del software, que siguen ciegamente sin tener consciencia de la importancia o las consecuencias de tales acciones. 
Clásicamente, a esos programas de software inconscientes se les ha llamado “karma”. El estado en el cual operan las personas normales no implica ninguna falta o defecto moral sino que representan las posibilidades de los Campos de consciencia expresándose a través de cada entidad viva. 
Aunque en realidad no hay “buenos” ni “malos”, es obvio que todas las acciones tienen consecuencias. Mas allá de las diferencias aparentes, lo único que hay es la realidad del Ser único brillando en tanto que origen de la vida de todo lo vivo; cada entidad vive en el fotograma detenido de este instante, que es todo lo que hay realmente y está mas allá de su consciencia. En la no dualidad, no puede haber instante alguno en el que se pueda dar eso que llamamos “problema”, “conflicto” o “sufrimiento”. Todo esto surge en la anticipación del instante siguiente o en el recuerdo del pasado. 
El ego parece ser un producto del miedo, y su objetivo es controlar el siguiente instante de experiencia y asegurarse su supervivencia. Parece vacilar entre el miedo al futuro y los lamentos por el pasado; y el deseo y el sentido del tiempo que repele la acción surgen de la ilusión de la carencia. 
Con la sensación de que todo esta completo, el deseo cesa. 
Todo aquello que cree que es finito teme por su supervivencia, pues esta sujeto al tiempo y a las ilusiones de la causalidad. 
En el momento que desaparecieron las motivaciones habituales de la vida, esta se hizo sin esfuerzo. 
Lo que había sido la personalidad no era ahora mas que una vaga propensión que parecía saber como imitar un comportamiento normal a partir del recuerdo de estos patrones, pero su discurrir provenía de otra fuente. 
Lo que previamente se habría considerado como algo personal era ahora obviamente impersonal. 
En primer lugar, el Ser real no podía explicarse por si mismo a los demás. Lo que para este Ser era realidad, sólida y sustancial, sonaba a abstracto o filosófico cuando se expresaba con palabras a personas normales que estaban dirigidas por conceptos y patrones de pensamiento secuenciales; lo que veían místico las personas normales era simplemente una realidad concreta y subjetiva. Llevaba un esfuerzo volver a activar los patrones de pensamiento ordinarios para poder facilitar la comunicación verbal. El verdadero “Yo” esta mas allá de la conciencia misma, pero puede descender su radiación en la medida en que se es capaz de retirarse de la dicha para sumergirse en la actividad mundana. El amor se convierte así en el único motivador para la continuidad de la existencia física. Durante esta transición, el cuerpo sintió una tensión considerable, como si el sistema nervioso hubiera tenido que soportar mas energía de la que estaba diseñado para soportar originalmente. 
Los nervios solían sentirse como si hubiera un tendido de alta tensión por el cual pasara una corriente de alto voltaje. 
Con el tiempo, esto hizo necesario mudarse de la gran ciudad y de la vida urbana hacia una pequeña ciudad del oeste que, durante años, venia atrayendo a la gente que se consagraba a una vida espiritual y no materialista. Entonces, la meditación pudo tomar, el lugar de las actividades cotidianas, y el estado de dicha volvió, derivando en lo que bien se podría decir que era un modo de vida ascético, solo por no haber necesidades ni deseos. 
Fue una época de olvidarse incluso de comer, como si el cuerpo fuera ciertamente algo periférico o no existiese siquiera. 
Uno podía pasar por delante de un espejo y sorprenderse de que hubiera incluso una imagen allí. No había interés alguno por los acontecimientos del mundo, circunstancia que duro unos diez años, retirado del funcionamiento habitual con el fin de ajustarse al estado espiritual que había reemplazado a la conciencia anterior. 
Un aspecto de este estado de consciencia fue la capacidad para discernir el mayor significado de los fenómenos que observaba habitualmente. Así, una técnica clínica tan interesante como la kinesiología se revelo como el eslabón Perdido, y el puente entre la mente y el cuerpo, y entre lo manifiesto y lo no manifiesto. Ahora se podía hacer fácilmente visible lo que es invisible. 
Este fenómeno clínico trascendió el sistema nervioso autónomo o el sistema de la acupuntura como explicación del vinculo entre la psique y el soma. Era obvio que la respuesta kinesiológica tenia su origen en la no localización de la conciencia, y que sus limitaciones iniciales para la investigación de los fenómenos locales eran la expresión de las limitaciones de la percepción de los clínicos o experimentadores. 
Aunque podamos decir que la dualidad existe gracias a la no dualidad, la prueba muscular se mostró como el fenómeno mas sencillo y practico mediante el cual poder sacar partido de esa realidad. Era obvio que podías calibrar los diferentes campos de energía de la conciencia y disponer entonces de una escala jerárquica; y cuando se calibró numéricamente, literalmente demostrar los niveles clásicos de la conciencia tal como se venían definiendo desde el principio de los tiempos. 
El aspecto mas sorprendente del fenómeno era que permitía registrar instantáneamente la diferencia entre verdad y falsedad. Esta cualidad estaba mas allá del tiempo y el espacio, y traspasaba la psique humana y a las mentes de las personas involucradas. Era una cualidad universal de la conciencia, del mismo modo que el protoplasma tiene las cualidades universales de la reactividad a los estímulos. 
El protoplasma reacciona involuntariamente tanto a los estímulos nocivos como a los benéficos, y distingue entre ambos. 
Se aparta de lo que es contrario a la vida y es atraído por aquello que la sustenta. Del mismo modo, y con la velocidad del rayo, los músculos del cuerpo se debilitan de inmediato en ausencia de la verdad; y se fortalecen en presencia de la verdad o aquello que sustenta la vida. Todas las cosas del mundo, incluyendo los pensamientos, los conceptos, las sustancias y las imágenes, evocan una respuesta que puede ser demostrada como positiva o negativa. La respuesta no esta limitada por el tiempo, el espacio, la distancia, o la opinión personal.
Con esta sencilla herramienta, se puede explicar y documentar la naturaleza exacta de todo en el universo, en cualquier momento dado. Todo lo que es o fue, sin excepción, irradia una frecuencia y una vibración que es como una huella permanente en el campo impersonal de la conciencia, y puede ser recuperada por esta prueba a través de la misma conciencia. 
El universo se revelaba; ya no eran posibles los secretos. 
Era evidente que se podían contar todos y cada uno de los “cabellos de tu cabeza”, y que ni siquiera pasaba desapercibida la caída de un gorrión. Aquel “todo os será revelado” se había convertido en un hecho. El Poder contra la Fuerza La prueba se sometió a estudio en miles de sujetos experimentales, tanto de forma individual como en grupos. 
Los resultados fueron universalmente concordantes, con independencia de la edad o del estado mental de los sujetos testados. Las aplicaciones del descubrimiento eran obvias en los campos de las actividades clínicas, la investigación y la enseñanza espiritual. Los descubrimientos hechos se plasmaron en el libro Poder contra Fuerza, así como en una disertación de doctorado publicada con el titulo de 
“Qualitative and Quantitative Analysis and Calibration of the Levels of Human Consciousness”. El objetivo de los esfuerzos posteriores fue aportar credibilidad adicional y validación científica a los descubrimientos que no eran explicables mediante la lógica o las restricciones de la causalidad Newtoniana. 
Aunque la escala numérica de la conciencia se presenta en forma logarítmica y numérica, los campos de la conciencia a los que hace referencia son no lineales y estaban mas allá del paradigma Newtoniano de la realidad. Esta escala proporciona un vinculo entre lo conocido y lo no conocido, entre lo manifiesto y lo no manifiesto, entre la dualidad y la no dualidad. 
Constituye una herramienta de un valor tan inmenso que muchas personas sufrían un choque de paradigmas cuando descubrían por primera vez el trabajo. Que cualquiera en cualquier lugar pueda discernir instantáneamente la verdad acerca de alguien, algo o todo en cualquier tiempo o espacio constituye un avance gigantesco, y puede resultar inquietante al principio al sentido de la realidad que tiene uno. 
Todos piensan que están completamente separados y que sus pensamientos son algo privado. Una de las ventajas de esta herramienta de investigación era que se podía utilizar para comprobar la veracidad y la validez de la propia investigación y del trabajo experimental. Así, en Poder contra Fuerza, al igual que en este libro, se calibro cada pagina, cada párrafo, cada afirmación, cada oración, frase y capitulo. 
El libro en su conjunto se calibró también encontrándose en los 800s, y deduciéndose así que la energía del propio libro alcanzaría su propia difusión y comunicación. 
Y así fue, sin ningún tipo de publicidad, anuncio, ni promoción. Se difundió por otros países y continentes, y se tradujo a otros idiomas. Con el tiempo, se difundió el interés y la distribución, y en la actualidad se utiliza en grupos de estudio, en colegios, universidades y departamentos de investigación. En el Mapa de la Escala de Conciencia (véase Apéndice B), el nivel 600 indica el paso desde el mundo perceptivo de la dualidad al mundo no perceptivo de la no dualidad. Curiosamente, la prueba muscular y la respuesta misma calibra en 600. Esto significa que no hay mucha gente que pueda comprender realmente su verdadera naturaleza, aunque todos puedan aprender a hacer uso de ella de forma practica.
El libro Poder contra Fuerza provocó el interés, en primer lugar, de personas y grupos de orientación espiritual, así como el de sanadores y de personas interesadas en el estudio de la conciencia en si misma. Aunque el libro ofrece ventajas muy destacadas para la aplicación de la técnica en muchas áreas del habitual devenir humano, ha habido muy poco interés hasta el momento por parte de aquellas áreas de la sociedad que podrían beneficiarse de inmediato y en alto grado con el uso de la técnica. La sociedad aún no ha descubierto sus profundos benéficos.
David R. Hawkins.
http://elnuevodespertardelser.blogspot.com.es/
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...