domingo, 25 de septiembre de 2016

De lo humano a lo divino (Capitulo 9º (Dar Luz al Planeta)


Capítulo 9º 
DAR LUZ AL PLANETA: 
Mi niña, tienes una misión muy importante que debes realizar. Tienes que unificar a todos los seres de buena voluntad del planeta tierra que deseen un mundo mejor el día 8-8-1998 a las 8:00 de la tarde. 
Como físicamente es imposible, lo harás mental y espiritualmente. 
Únelos en una oración común para que todas sus mentes estén unificadas con una sola idea. Intenta que se reúnan en grupos, pues la unión hace la fuerza y además ya no es el momento de la individualidad sino de trabajar todos juntos por un bien común. Pero Ángel, ¿cómo voy a hacer eso? Unificar gente de la China, Rusia, América, Europa... yo no conozco a tanta gente, además yo no me siento preparada para ello. Paloma, utiliza la tecnología que tienes a mano. Con ella llegarás a todas partes del mundo. Además, hay gente ya avisada que están esperando esta invitación y formarán el eslabón de una cadena de luz. 
Hará que, por primera vez en el planeta tierra, ese día haya más luz que oscuridad. 
No te menosprecies, tú puedes. Si te lo han mandado es porque tú puedes. Durante muchas vidas has sido preparada para ello. 
Sólo tienes que dejarte fluir, poner todo tu amor en ello y hacer todo lo posible para que llegue al mayor número de personas. 
Cuando Paloma recibió este mensaje no podía creerlo. 
Ya se cumplía un año de estar en Granada descasando. Salió corriendo a contárselo a Juan a lo que él le contestó: - Estás loca, ¿tú sabes el trabajo que eso supone? 
Además eso es imposible. No es imposible contestó Paloma - y a partir de este momento vamos a dedicar todos nuestros esfuerzos a crear lo que se me ha pedido. ¡Sé que lo vamos a conseguir! Tú y mi hijo os vais a turnar con la computadora (ordenador) para buscar grupos espirituales que estén trabajando para el planeta. 
No debe quedar uno sólo sin recibir nuestra invitación, ¿está claro? Sí. Estaba claro para Paloma pero no para él. Cuando ella se ponía así, Juan no podía contrariarla así que, de mala gana y sin convicción alguna, se puso en la computadora (ordenador) a buscar lo que se le pedía. Una tarde Paloma recibió un mensaje con la meditación de lo que ese día tenían que hacer. Poco a poco le iban dando datos y también información de lo que, ese día y esa hora suponía para la raza humana y el planeta. Con toda esta responsabilidad Paloma se iba poniendo cada vez más nerviosa. 
Desde el primer día que puso los pies en Puerto Rico, su energía, sus paisajes, sus gentes, se quedaron en su corazón. Por eso una vez más pensó que ese día ella lo haría desde Puerto Rico. 
Era conocida entre las personas de allí y sabía su capacidad de mover masas. No sería una tarea difícil de conseguir que las personas de Puerto Rico se unieran durante una hora o más para dar lo mejor de ellas. 
Una vez organizado en España y mandado por correo e Internet, muchísimas cartas dirigidas a grupos y personas envueltas en el mundo espiritual, Paloma se fue a Puerto Rico. 
Y un día de junio se despidió de Juan y de su hijo, quedando reencontrarse en Puerto Rico el 7 de agosto. Para su hijo era la primera vez que iba a Puerto Rico y eso le hacía mucha ilusión a Paloma. Esperaba le gustase y, el día que ella se tuviera que ir él se fuera con ella. 
Nada más llegar, se dedicó a hacer un curso con lo que se sacó el dinero para pagar el viaje. 
La gente del curso se prestó como voluntarias para ayudarla en la organización del evento. Paloma confió en ellas y, al no tener coche para moverse, a hacer las gestiones puso en manos de estas personas el hacer todas las gestiones necesarias. 
Día a día iba recibiendo más información, pero no lo podía comentar. Ese día, las personas que respondieran a la llamada, lo debían hacer con la idea de servicio, queriendo dar lo mejor de sí mismas y no esperando recibir algo a cambio, tan solo la satisfacción de servir al planeta y sus gentes. 
Empezó a darse cuenta que, en el grupo, había personas que no tenían la vibración adecuada. Unas lo hacían por estar participando en algo que intuían iba a ser importante, otras por alimentar sus egos y otras porque su papel era el de desarmonizar. Paloma hubiese dado lo que no tenía por no ser ella el centro. 
Por eso, iba cediendo a situaciones que no le gustaban. Se le iba de las manos y era imposible conseguir lo que le habían dicho sus Maestros... Paloma, debes conseguir que tu grupo vaya con la idea de servicio y todas unidas. 
Pero para conseguir esto, debía decirle a una o dos personas que no las querían allí y eso le costaba hacerlo. No tenía algo en contra de ellas pero comprendió que fue ella la única causante de la desarmonía que se estaba creando en su grupo y dos días antes les tuvo que decir a dos personas del grupo que no las quería con ella. Podían estar en el público pero no ayudándola ese día. Todas estas pequeñas cosas, la responsabilidad del evento y los mensajes que recibía y no podía transmitir a los demás, hacía se sintiera muy sola. 
Al final, tuvo que tomar las riendas de la situación y hacerlo todo incluyendo la compra de las 13 palomas blancas, llevar el anuncio del evento a los periódicos, alquiler 300 sillas, buscar el lugar donde se llevaría a cabo la actividad, compra de globos para adornar el lugar, hablar con los músicos que de forma desinteresada iban a actuar antes del evento, mandar invitaciones a todos los grupos espirituales de Puerto Rico y hablar por radio y televisión…, en fin, todo. 
No todas las personas de su grupo se lavaron las manos. Algunas se turnaban para llevarla en el coche a todos los sitios pero, por ella todo tuvo que pasar y así, seguramente, debía de ser. Cuando Juan llegó a Puerto Rico parecía otro. Ya no estaba tan atento con ella y por primera vez desde hacía 7 años se iba a la playa sólo. Parecía como si el cordón que le ataba a ella se fuese rompiendo y Paloma se sentía como si llevara la Cruz de Cristo y nadie la entendía ni ayudaba. 
Una parte de sí la hacía sentirse agradecida, ya que los Maestros habían puesto su confianza en ella. Siempre había estado sola haciendo los grandes eventos anteriores y en el último pidió al Universo que en el próximo no estuviera sola. El Universo la escuchó. Iba a estar acompañada y, además, la habían escogido para organizarlo. Empezaron a llegar mensajes de todas partes del mundo confirmando que ese día miles de seres se unirían a ella con una misma idea, con una misma oración de paz y amor para el planeta. 
En esos días Paloma derramó muchas lágrimas. Unas de alegría al ver la respuesta, y otras de pena y soledad por la energía de su propio grupo y por el desapego de Juan. 
Cuando su hijo y Juan se iban a la playa, Paloma se quedaba sola y entonces daba rienda suelta a sus miedos e inseguridades... - ¡Dios mío!, ¿tendré la suficiente capacidad para no perder los nervios y poder transmitir todo el amor que puedo dar? ¿Por qué me habéis elegido a mí? 
Soy nerviosa, insegura y demasiado perfeccionista. 
Si no salen las cosas como creo que deben salir me enfado y mis enfados hacen que mi entorno se desarmonice. Además, no tengo tacto y lo que pienso lo digo y eso no lo perdonan las personas que toda su vida van con máscaras. Pero todo esto hace que, quizás, yo sea la causante de que la energía del grupo no sea la deseada... Por favor, ¿qué puedo hacer? - Paloma, no te angusties. Da lo mejor de ti, no se te pide lo que no puedes dar. Tú elegiste esta misión y estás preparada para llevarla a buen fin. Todo lo que tú ves como cosas negativas son debilidades humanas, insignificantes al lado del auténtico amor y del deseo de servir. 
Estas dos últimas cosas las tienes. 
Tu amor está haciendo que se muevan muchas conciencias. Para poder hacer lo que se te ha mandado se te están abriendo centros nuevos. Por eso estás tan sensible. Aún no controlas estas nuevas energías. Pero no te angusties, todo saldrá como está previsto. 
Piensa que hasta el momento de la transmisión energética y conexión con otras gentes, todo estará en tus manos pero a partir del momento de la conexión, tendrás mucha ayuda por parte de otros seres en otras dimensiones de tal forma que tú serás un canal por el que esas energías transmitirán el amor. Por eso relájate, confía, valórate más y, sobre todo, déjate fluir. 
Piensa en que tu principal trabajo, especialmente en estos dos últimos días, es mantener tu cuerpo limpio de impurezas, tu mente en armonía y tu corazón generando amor, lo demás se dará sólo. Y así fue. 
El día 8-8-1998 Paloma estuvo toda la mañana pidiendo ayuda a sus Maestros porque le dio una descomposición intestinal (no paró de ir al baño desde las 10:00 de la mañana hasta las 2:00 de la tarde). 
Había pedido a su gente acudieran a las 4:00 p.m., aunque el evento comenzaba a las 6:00 p.m. para poder organizarlo todo. 
Ella pensó, que no lo lograría. Estuvo sin comer todo el día, sólo bebiendo líquidos y sus nervios eran cada vez mayores. 
A las 4:00 de la tarde pisó el Pabellón de la Paz, lugar donde se iba a realizar el acto. 
Iba con un vestido de algodón blanco estrenado ese día y que le recordaba la época del Maestro Jesús, pues más que vestido parecía una túnica. Se veía guapa, pero se sentía muy angustiada. Lo había previsto todo y, si nada fallaba, sería un acto precioso. Pero, tan pronto Paloma llegó se dio cuenta que no había nadie en el lugar como se había acordado para recibir el camión que traía las sillas que se utilizarían en la actividad. 
Juan, su hijo, una amiga y ella tuvieron que colocar todo en su sitio. Además, un mes de agosto al lado del mar, a esa hora en el trópico y sin una brisa de viento hizo que Paloma comenzara a sudar, no sólo de calor sino también por la decepción de su gente, ya que, no estaban siendo puntuales y esto no le permitía dedicar el tiempo antes del evento, a meditar y relajarse. 
Poco a poco fueron llegando, tanto de su grupo como los que iban a colaborar con ella en ese día. El primero en hacerlo fue un anciano llamado Manuel, maestro terrenal de Paloma a quien conoció en su primer viaje a Puerto Rico. Este maestro humano le era muy familiar y le dio su amor tanto a él como a su familia, desde el primer día. Él era para ella el ser más bueno y humilde que había conocido y, junto a su esposa Herminia, formaban la pareja que Paloma soñaba tener. 
Manuel admiraba y amaba a su mujer. Ella era de carácter fuerte, luchador y tenaz. 
Entró en el mundo espiritual después que él pero, a lo largo de toda su vida en común, lo acompañó, respetó, amó y defendió de toda la gente que quería aprovecharse de sus conocimientos y su buena fe. 
Desde el primer momento, ellos formaron parte muy importante de su vida y pasaron a convertirse en su familia en la tierra. 
Eran ese padre y madre de los que había carecido toda su vida. Don Manuel, su mujer y Carmen, una amiga, fueron los primeros en llegar, antes incluso que la gente de su grupo. Tan pronto Paloma los vio su corazón se llenó de amor y agradecimiento. 
Los sentó en la primera fila delante de donde ella estaría. Sabía que si Don Manuel y su esposa estaban cerca, ella no debía sentir temor. ¡Todo saldrá bien!, se decía. Por fin, se pudo retirar a orar. Se fue al coche y no habían pasado cinco minutos cuando la reclamaron para salir en el programa de noticias de televisión en directo en el canal más importante de Puerto Rico. 
Ya eran las 6:00 pm y los músicos empezaron a tocar. Paloma se resistió pues no le gustaba salir en televisión porque rápidamente se haría conocida y nunca le gustó, quizás porque intuía que la gente popular paga un alto precio por su popularidad y su libertad. 
Ella no estaba dispuesta a pagarlo. 
Necesitaba ser y sentirse libre. 
Pero se dio cuenta de que el evento estaba por encima de ella y cedió. Salió en el programa de noticias y eso supuso que mucha gente acudiera rápidamente y otras lo hicieran desde sus casas. Gentes, ajenas al mundo espiritual o grupos, ese día se unieron a Paloma en un deseo común: MANDAR AMOR AL PLANETA TIERRA. No tuvo tiempo para relajarse, ya era el momento. Subió al escenario donde estaban los músicos tocando y pidió a Dios y a sus Maestros que la ayudaran y, a partir de ese momento, tomaran el mando de la situación. Y así fue. Paloma, descalza y con un nudo en la garganta, se puso delante de cerca de 400 personas para, al principio, decirles algo de lo que representaba ese día para millones de humanos. Pero nada de lo que tenía previsto salió y casi no le dio tiempo a decir todo lo que sabía de ese día. Estaban sonando las 8:00 pm y era el momento de conectar mental y amorosamente con todos los seres que estaban realizando el mismo evento. 
Cogió un cuarzo precioso que tenía y lo puso delante de su corazón empezando a generar amor. Al principio, sintió como una gran energía que le recorría todo su cuerpo y todo su Ser se estremecía ante una oleada de amor que iba entrándole por todos los poros de su piel. Ella no veía a los Seres de otras dimensiones allí presentes pero los sentía y notaba la diferencia de energías. Sintió como un Gran Ser se había puesto detrás de ella y empezó a notar cómo por el séptimo chacra, el de la coronilla, le entraba una energía tan poderosa, fuerte y caliente que sintió en algunos momentos no lo podría resistir. 
El calor era sofocante y mentalmente pidió... - Maestros, por favor, dadme un poco de brisa. 
Y antes de acabar de decirlo, se movió tal brisa que al menos uno de los papeles que tenía delante de ella cayó al suelo, pero lo tenía previsto y utilizó una copia con lo cual pudo continuar. 
Comenzaron los allí presentes encendiendo una vela que les había sido entregada a su llegada. Ella quería representar físicamente lo que minutos después pasaría en el espíritu de todos los que, en cualquier lugar del mundo, participaran. Su ser sería alumbrado y brillarían con luz propia. 
Tanto que, por primera vez en el planeta tierra, habría más luz que oscuridad según habían dicho los Maestros. El sol estaba escondiéndose, era en ese momento mágico en el cual el novio Sol se está acercando a la novia Luna. 
Era un momento muy especial pues Paloma siempre meditaba y le hacía sentirse muy sensitiva. En ese maravilloso momento se encendieron cerca de 400 velas y mientras lo hacían se dejaba escuchar una canción que le hizo derramar las primeras lágrimas a Paloma, quien se sentía muy identificada con ella, era como su religión. El estribillo decía: Sea la paz Y en libertad triunfe el amor Amada Gaia Planeta azul Tierra sagrada Sólo un camino la presencia del espíritu en nosotros Sólo una casta La Humanidad Sólo un lenguaje el del corazón Sólo una religión La del poder del amor Cuando acabó la canción Paloma tuvo que volver a pedir ayuda para no llorar. 
La imagen que tenía delante de ella era increíble. Allí estaban 400 personas, cada una con sus velas y los ojos cerrados. 
Algunas llorando, pero todas con el corazón encogido de tanto que estaban sintiendo y también porque como ella, en este planeta tierra se habían sentido muy solas. 
Y ahora toda esta gente y miles de grupos en todo el mundo estaban sintiendo lo mismo. 
Allí se encontraban muchas clases de grupos espirituales, budistas, Iglesia Universal, Metafísica, católicos y de otros grupos desconocidos para ella. 
Era hermoso ver como todos se unieron con lo único que se podían unir, con el corazón. Paloma empezó con la meditación, entregando todo su amor y cuando acabó dejó el cuarzo y cogió una paloma blanca. 
En ese día estaba previsto soltar 13 palomas blancas, así que, junto con ella, en los laterales del escenario, habían 12 personas y cada una de ellas echaría a volar una paloma blanca luego de que Paloma soltara la que ella tenía en sus manos. Cuando ella cogió la paloma, el pobre corazón de ésta parecía iba a estallar. 
Durante unos segundos se dedicó a relajarla mientras explicaba cuál era su significado. Hasta ese momento, Paloma se había sentido águila, un ave depredador, pero a partir de ese día, ella y muchos trabajadores de la luz pasaban a formar parte de la legión de la luz de las palomas. Ellas simbolizan la conexión con el Espíritu Santo, por lo tanto es el ave que representa más alta espiritualidad. 
Ya no es necesario, siendo paloma, el ser agresiva y cuando se llega a este nivel se genera un amor inmenso. 
Esa es la clave para transmutar ya que no se puede dar a luz al Cristo si antes no se ha pasado ese escalón y, metafóricamente hablando, formar parte de la legión de las palomas. Ella no explicó esto. Tampoco en esos momentos ella lo sabía. Sólo se le permitió conocer el significado de la “paloma” pues todos los que habían hecho la meditación en ese día, subirían sus vibraciones como el vuelo que iba a tomar aquella paloma. 
Así, subió sus brazos al cielo y mirando la paloma que tenía en sus manos le ordenó... - Vuela, vuela y sé libre Pero seguramente se olvidaron los Maestros de decirle a la paloma lo que debía hacer pues no quería volar y se quedó entre sus manos, sin intención de moverse. 
Paloma insistió diciéndole nuevamente... - Vuela, preciosa, vuela Pero la testaruda paloma no se movía así que, como no sabía con quién se la jugaba, Paloma no se lo pensó y la echó hacia arriba para obligarla a volar, lo cual hizo en unos pocos metros, cayendo luego al suelo. 
En ese momento tan especial era de suponer que nada era por casualidad y todo tenía un porqué, y la testarudez de la paloma también. Luego se dieron cuenta de que tenía un ala rota. Pero antes de saberlo, los Maestros le habían comunicado a Manuel y su esposa de que serían los primeros en abrazar a Paloma cuando todo concluyera y la paloma que ella soltara la cogiera Manuel y se la llevara. 
El no quiso hacerlo porque quería pasar desapercibido pues es una persona muy discreta. Paloma ya no tenía nervios. 
Cuando su energía conectaba con la de los Maestros se le iban todos sus males. 
Todo el mundo se cogió de la mano y escucharon el Ave María de SCHUBERT acabando con el ALELUYA. 
Llegado ese momento, Paloma ya no podía aguantar más, su corazón parecía que le iba a estallar pero de alegría y de su alma le salió dar un gran salto y con el puño en alto dijo... - Bien, ¡lo hemos conseguido! Parecía que todo el mundo estaba esperando esta contraseña porque todos empezaron a gritar y llorar a la vez que se abrazaban. 
Paloma se fué directamente al centro del escenario y ayudada por Manuel y su esposa bajó y les dio el primer abrazo. 
Si en ese momento le hubiesen preguntado que sentía, seguramente hubiese dicho... - Dios mío, ¡lo he conseguido!, he podido hacerlo. Yo, que siempre me he sentido tan poca cosa, he podido hacer que miles de personas en todo el mundo puedan sentir lo mismo en estos momentos. Gracias Padre, gracias Maestros, gracias a todos los que habéis confiado en mí, gracias a todos los seres humanos que estuvieron conmigo ese día. 
Jamás lo olvidaré, ha valido la pena vivir y sufrir tanto sólo por un momento como éste, incomparable a la mayor o maravillosa experiencia que pueda tener algún ser humano. Esto es un EXTASIS. ¡Gracias Dios mío, gracias por permitirme vivirlo, gracias por permitirme serviros! 
Las lágrimas le seguían corriendo por sus mejillas mientras abrazaba a todos los que así quisieran hacerlo, fueron muchos. Pero esas lágrimas eran de felicidad y de alegría. Tenía una aureola que no pasó desapercibida. 
Estaba agotada, sudada, con toda la cara mojada por sus lágrimas, pero ella se sentía, y los demás la veían, más guapa que nunca. Cómo no estarlo con toda la energía recibida de los Maestros. Pero, a pesar de todos los desengaños y desilusiones, lo había conseguido y eso lo pudo llevar a fin gracias a todo el AMOR que puso en ello. 
Cuando, posteriormente, vio las fotos tomadas de la actividad, ella misma se asombró porque había hecho cosas de las que no fue muy consciente cuando las estaba haciendo. 
Una de estas fotos la impresionó mucho pues, estaba haciendo el saludo del Maestro Jesús y no fue consciente de haberlo realizado.

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De lo humano a lo divino (Capitulo 8º La vuelta a sus Origenes)


Capítulo 8º 

LA VUELTA A SUS ORIGENES: 
Esa mañana Paloma decidió reunir a sus hijos junto con Juan y habló con ellos.
Sentaos. Quiero deciros algo muy importante. Mi tiempo en esta ciudad ha acabado. 
Voy a vender la casa y marcharme a Granada. Allí comenzaré una nueva vida. 
Quien quiera seguirme que lo haga, y quien prefiera quedarse está en su derecho. 
Yo me voy contigo dijo Juan. 
La casa se vendió rápidamente y así, un día Juan, ella y su hijo (con lágrimas en los ojos) salieron rumbo a Granada, después de treinta y siete años de haber salido de su ciudad natal. Paloma no sabía qué iba a hacer pero cuando llegó, una tristeza infinita se le apoderó. Comenzó a sentirse cansada, enferma y sin ganas de seguir luchando con los humanos. Todo esto hizo que tomara una decisión.
Ángel, necesito tomarme un año de descanso, no puedo más, me falta ilusión y fuerzas para seguir adelante. Estoy cansada de la raza humana, me agotan sus egoísmos y su falta de amor. 
He llegado al límite de mis fuerzas y si no descanso no podré seguir adelante. 
Paloma, tú eliges el camino a seguir y la velocidad con la que caminas por él. 
Si en este momento quieres parar hazlo, pero déjame decirte algunas de las razones por las que estás tan agotada. 
Desde que empezaste a ser consciente de tu proceso espiritual y te preparabas para ser guía y ayudar a otros, tu trabajo se convirtió en lucha. 
Luchaste contra tu madre que no entendió y no compartió el hecho de que tuvieras el centro. Eso hizo que definitivamente, os alejarais la una de la otra. Luchaste con cada una de las personas que entraron en el centro. 
Tú querías aprendieran rápido como tú y vieran las cosas como tú las veías. 
Querías evitar cometieran tus mismos errores y sufrimientos sin darte cuenta no era cuestión de luchas sino que simplemente, dándoles amor, comprensión y ayudándolos dentro de tus límites, era suficiente. No se te pedía más. 
Pero como tú decías… querías que cada ser que se cruzara en tu camino estuviera en la recta final. 
Olvidaste que ese no era tu trabajo sino que eso correspondía a cada uno de ellos y por lo tanto, una decisión que no te correspondía. 
Quisiste ayudar a quien no quería ser ayudado, dar lo mejor de ti a quien no te lo pedía y en esa entrega suicida dejaste mucha energía que ahora te hace falta para continuar. 
Te has volcado demasiado en los demás, olvidándote de ti misma, cuando tu primera misión eres tú. 
Tu misión es tener CONCIENCIA, GENERAR AMOR Y DAR A LUZ A TU CRISTO INTERNO. 
Duro y laborioso trabajo supone todo esto y llegar a conseguirlo te puede llevar muchas vidas. Ahora tienes la oportunidad de hacerlo en ésta. 
No malgastes tus energías en batallas quijotescas. 
No luches contra molinos de viento imposibles de ganar. Cárgate de tus nuevas energías pues aún te quedan por pasar dos pruebas muy duras y necesitas de todas ellas para superarlas. Habían alquilado una casa enfrente de las montañas de Sierra Nevada en Granada, con un paisaje precioso, a 1,200 metros de altitud donde no se oía más que el trino de los pájaros. La casa tenía mucho terreno con árboles frutales y una gran piscina. 
Paloma veía que no iba a haber problemas con el pago de ésta gracias a la venta de la casa, así que, durante un año, se iba a retirar de hacer cursos, terapias y echar las cartas. 
No quería tener contacto directo con la gente durante ese tiempo. Aquel sitio alejado del mundo y rodeado de un parque nacional lleno de árboles le daría la paz que tanto estaba necesitando. 
Todos los días se iba con su hijo a pasear por la montaña. Para ella eran unos momentos de paz únicos. Siempre habían estado muy unidos y a pesar de que ya tenía 25 años, lo seguían estando. Pero Paloma empezó a darse cuenta de que su hijo no estaba a gusto en ese lugar. 
El invierno se había echado encima y hacía un frío increíble. Un día Juan los despertó muy excitado porque, por primera vez en su vida, había visto la nieve. Cuando salieron al jardín parecía una alfombra blanca. 
La imagen era preciosa y disfrutaron como tres críos en el jardín. 
Hicieron un muñeco y comenzaron a hacer batallas de bolas de nieve. 
En realidad, disfrutaron como hacía tiempo no lo hacían. Pero el hijo de Paloma seguía quejándose del frío. 
Realmente sí hacía frío ya que la casa tenía muchos años de construcción y se hizo con el fin de pasar el verano y no estaba preparada para el frió. No tenía calefacción. 
Así que se pasaban día y noche alimentando el fuego de la chimenea. 
Se dio cuenta que con aquella situación su hijo no iba a aguantar mucho tiempo y cedió a los deseos de él enviándolo por un año a Estados Unidos a estudiar inglés. 
Por primera vez, Paloma se sintió sola. 
Nunca se había separado de su hijo y eso le supuso muchas lágrimas. Lo echaba de menos, se preocupaba por él y no se fiaba que en una ciudad como Los Ángeles su hijo estuviera a salvo de peligros. Ella seguía viéndolo como un niño y temía que algo le pudiera pasar y, unido a esto, recibió un escueto mensaje: 
Paloma, despídete de Juan, tu tiempo con él ha acabado. No podía creérselo. Ella se había dado cuenta hacía tiempo de que él no era la pareja ideal para ella, pero lo amaba aunque no como esposo. Su amor era más impersonal, más puro, pero el demostraba no poder pasar sin ella. Juan le decía constantemente que la amaba. Era cariñoso, detallista y desde que dejaron el centro, no discutían. Él estaba volcado a crear cursos de medicina natural a distancia y ella a meditar, pasear por la montaña y hablar con sus Maestros. 
Todo iba muy bien, o por lo menos, aparentemente. Entonces, ¿por qué este cambio tan repentino? Con el dinero obtenido de la venta de la casa de Valencia habían comprado una casa preciosa al lado de la montaña donde en poco tiempo esperaba mudarse. 
Aún no estaba acabada, pero Paloma estaba poniendo todo su amor en ella. 
Se estaba haciendo la casa de sus sueños, la que siempre soñó con tener, con todas las comodidades y en la montaña. 
Tenía hasta una bañera de hidromasaje y en la parte de abajo habían previsto hacer una clínica de medicina natural. 
Todo estaba organizado y comprado y ahora, le decían que se olvidara de Juan. ¡No era posible! Ángel, no lo puedo dejar ahora. 
No tiene a dónde ir, se quedaría en la calle, sin casa, sin dinero y solo. No puedo hacer eso. Dadme tiempo hasta que encuentre trabajo y tenga dinero, eso me parece más justo. 
No obtuvo respuesta y dio por hecho que sus maestros estaban de acuerdo con ella y aprobaban la decisión tomada. 
Ése fue su error. Por ese tiempo empezaron a venirle ideas mientras dormía, de crear un aparato de cromoterapia. 
Con esas ideas y dinero de Paloma empezaron a crearlo. Estaba segura de que, una vez se perfeccionara, revolucionaría el mercado. Pasado un tiempo, se mudaron a la casa nueva y para Paloma aquello fue su recompensa a tantos años de sufrimiento. 
Era su paraíso terrenal, se sentía el ser más agradecido del mundo. 
La casa era el regalo que había soñado. Gracias a Dios ya la tenía y ahora vivía y disfrutaba de ella. Desde la cama podía ver las montañas nevadas, el bosque y los pájaros que, en más de una ocasión, entraron por la ventana de su habitación, en aquel lugar de ensueño. 
Paloma soñaba con un mundo mejor, con lo afortunada que había sido siempre al tener la compañía de Ángel y se sentía agradecida por aquel hogar. Pero no todo eran alegrías dentro de lo bien que se sentía en aquella casa. 
En su interior sabía que no viviría en ella mucho tiempo. 
Lo hablaba con Juan y le contaba de su tristeza al tener la casa de sus sueños y saber que iba a ser por poco tiempo. Durante toda su vida daba la sensación de que había sido preparada para no apegarse a nada material. 
Ella tenía que sentirse libre para volar en cualquier momento. Sentía como si le dijeran: Ya has conseguido tu sueño de tener una hermosa casa, en un lugar ideal, disfrútala día a día que te queda poco tiempo en ella. 
Los aparatos de cromoterapia y cursos a distancia empezaron a generar dinero pero no el suficiente, y en más de una ocasión tenían lo justo para ir a comprar comida. 
Le habían entregado la casa en el mes de junio y en agosto Paloma tuvo que irse a Puerto Rico a trabajar, regresando al cabo de dos meses con mucho dinero. Con este dinero que trajo tenían para comer todo un año. Paloma le dijo a Juan que no cogiera ese dinero que trajo (en dólares) pues intuía los iba a necesitar y no los quería cambiar todos. Sin embargo, a los dos días no quedaba un solo dólar. Cuando Paloma se dio cuenta de ello se enfadó, pero no podía discutir porque su tensión arterial le jugaba malas pasadas y en cuanto se enfadaba o se ponía nerviosa se le disparaba. 
Por eso, se callaba muchas veces, aún cuando había cosas que no le gustaban de él, pero esta vez no entendía cómo en dos días podían gastarse $5,000.00. Él le decía que eran muchas las deudas y como no entraba dinero se iban acumulando y además, el crear los aparatos de cromoterapia tenía un coste muy elevado. Paloma no se lo creyó pero, no quería ni podía discutir. Ya quedaba poco para separarse de él y no lo iba a hacer con discusiones y malas energías. Pasaron los meses y en el mes de julio Paloma volvió a Puerto Rico. Esta vez no iba sólo a trabajar sino que tenía una misión muy importante que hacer. Su Maestro le había dicho...

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De lo humano a lo divino (Capitulo 7º Aprendiendo a Ser Consciente)


Capítulo 7º APRENDIENDO A SER CONSCIENTE: 
Poco a poco Paloma iba amándose un poco más, dando y recibiendo. 
Hizo muchos viajes a América y cada uno le supuso un enriquecimiento personal, tanto espiritual como humano. 
Conoció a mucha gente, pero desde la primera vez que puso los pies en Puerto Rico, sintió que estaba en su lugar ideal. 
A partir de ese momento y siempre que se iba de Puerto Rico lloraba. La primera vez que fue tuvo que romper las cadenas que le impedían fluir y dejarse llevar. 
Luego, con el tiempo, aprendió. 
Todo empezó un día haciendo una meditación. Le dijeron: - Paloma debes ir a Puerto Rico a buscar a una señora con la que aprenderás muchas cosas. Su nombre es Salli. 
Llama al padre Antonio y vete... Este mensaje se repitió durante tres meses. Aún no entendía que las cosas del Universo están todas planificadas. Es como un rompecabezas. 
Cada pieza encaja en su lugar perfectamente en el tiempo adecuado. 
Y esa primera visita a Puerto Rico formaba parte del rompecabezas. 
Quizás, era la pieza más importante. 
Con el padre Antonio existía desde hacía años un distanciamiento. Él quiso cortar el cordón que le ataba a Paloma. No quería sufrir más y lejos de ella pensó, “ojos que no ven, corazón que no siente”, y así estuvieron muchos años sin contacto alguno. Pero Paloma, cuando daba su amor a alguien lo daba para siempre y ella seguía acordándose de él y amándolo. 
Así que, se atrevió a llamarlo por teléfono y pedirle si podía estar en la parroquia con él un tiempo. 
No hubo inconveniente, claro está, cómo iba a haberlo después de todo lo que habían vivido juntos y del amor que los unía. 
Paloma fue a Puerto Rico, hizo las paces con el padre Antonio y conoció a la señora anunciada por Ángel. 
Era muy conocida, tenía un programa de radio por lo que le fue muy fácil encontrarla. 
Las experiencias fueron únicas. Conoció a gente estupenda y recibió mucho amor. A partir de ese primer viaje, todos los años ella volvía y si no lo hacía era como si le faltara el oxígeno para seguir viviendo. 
Aquella isla se convirtió en su paraíso terrenal. Deseaba vivir allí aunque sus apegos, sus hijos, amigos, casa y cosas materiales le impedían tomar esta decisión. 
Pero el Universo se encargaría de ayudarla. Entre viaje y viaje seguía con el centro. 
A él acudía un chico de 27 años aunque siempre había pensado que tenía treinta y tantos años. Juan, así se llamaba, se fijó en ella desde el primer momento. No era el único pues Paloma tenía un magnetismo especial y resultaba muy atractiva para los hombres y a ese magnetismo se le sumaba el papel que hacía de guía espiritual. 
Ella había aprendido a transmitir su amor por todos los poros de la piel, ojos y manos. Abrazaba con amor puro. Pero la persona a la cual abrazaba debía responder a su transmisión energética, porque de lo contrario Paloma le decía: - ¡Oye, no te siento! Abrázame sin miedo. ¡No tengas miedo que no me voy a romper! Estos comentarios se unían a alguna palabrota propia de Andalucía, donde hasta en la TV dicen palabras mal sonantes, sin pudor, pues es su lenguaje habitual. 
No importa de qué estado social sean, ricos o pobres, altos o bajos, todos los andaluces dicen palabrotas, y Paloma no podía ser menos. 
En los momentos en los que ella quería tener los pies en tierra soltaba una. 
Al principio podía chocar pero poco a poco se iban habituando a su manera de ser y se convertía en parte de su encanto personal. 
Ella era capaz de hacer llorar con todo el amor que te transmitía y, de pronto, salía con una de las suyas. 
Juan tenía problemas con su compañera y se lo contó a Paloma. Ella quiso intentar arreglar esta situación. 
Un día él y su compañera acudieron y junto con un grupo de amigos del centro, se fueron a cenar. Desde el primer momento, Paloma se dio cuenta de que no había solución pues la relación de aquella pareja estaba rota. 
Y así iba pasando el tiempo. Juan iba todos los días a ver a Paloma y participaba de todas las actividades. Un sábado por la mañana Paloma recibe una llamada de él. Ese día ella estaba muy nerviosa, no sabía lo que pasaba pero no conseguía controlarse. 
Por eso cuando Juan la llama ella tenía sus defensas muy bajas. Había luchado toda la noche contra un sueño en el cual aparecían los dos y ella lo empujaba por una puerta diciéndole, “atrévete, sigue adelante”. 
Después de soñar tres días seguidos con él, lo tenía al otro lado del teléfono y con una voz encantadora le estaba diciendo: - Paloma, te amo, quiero compartir mi vida contigo... Paloma se echó a llorar, no quería más relaciones. 
Por primera vez en su vida era feliz, no necesitaba hombre y menos uno que tenía compañera y además, era muy joven. 
No le gustaban los hombres tan jóvenes pues ella necesitaba sentirse protegida y eso lo conseguía estando con hombres mayores que ella. Por eso, ella le dijo que no iba a vivir en España y no podía tener amarras. 
Pero ella no lo conocía bien. No sabía que, como un buen Aries, era testarudo y no era fácil convencerlo de lo contrario. 
Por la tarde cuando lo vio entrar por la puerta del centro supo que algo muy fuerte estaba a punto de pasar. Juan aparentemente era un chico con una cara de santo muy modoso, casi no hablaba en grupo y todo el mundo pensaba de él que era un buen chico, que atraía a las mujeres porque despertaba en ellas el instinto maternal. Tenía una aureola como de estar pidiendo a gritos ¡AMAME! y ¿quién rechaza ese grito? Cuando, con un aire que no admite duda, le dijo:
Paloma, vamos al salón que quiero hablar contigo. Y ella fue como un cordero al matadero, asustada, intuyendo lo que le venía después no era bueno para ella pero sin poder resistirse.  ¿Qué te pasa? - dijo Paloma - ¿ocurre algo? 
Siéntate aquí frente a mí, tengo que hablar contigo de algo muy importante. 
Paloma se sentó en el suelo frente a él, en postura de loto, cruzando sus piernas y le miró a los ojos... - 
Paloma, he dejado a mi compañera. 
Le he dicho que estoy enamorado de ti y me ha echado a la calle. Yo quiero estar contigo toda mi vida, te amo... Paloma se levantó de un salto y con gran nerviosismo empezó a hablar. 
No sabía lo que decía, no entendía esta nueva situación. Ella no había hecho algo para que esto pasara. Precisamente al darse cuenta de cómo Juan la miraba no le daba abrazos, ni siquiera se ponía a su lado. 
Nunca se habían cogido de la mano y su relación había sido como la de cualquier otro. No era el tipo de hombre que le atraía y no se había fijado en él como hombre. 
Entonces, ¿qué estaba pasando? Paloma le dijo que no lo amaba y no quería tener pareja, quería seguir como estaba hasta ese momento. Pero dentro de su nerviosismo estaba molesta con él porque se daba cuenta de que manejaba la situación a su antojo. 
Ella no lo quería pero al mismo tiempo sentía que algo inevitable estaba a punto de suceder y no podía evitarlo. Siete años después encontró la respuesta. 
Paloma, te quiero pedir un favor, ¿puedo dormir en el centro? Es que no tengo donde ir le dijo Juan. A esa solicitud ella no se podía negar, y se lo permitió. 
Le había tocado la parte del corazón que aún no había trabajado. Se dejó llevar por la pena y no podía dejarlo en la calle. 
Una cosa era acostarse con él y otra dejarlo en la calle. La pena por él hizo se nublara su sensibilidad, la cual le estaba advirtiendo del peligro que ese ser suponía para ella y abrió la primera puerta para que él se colara. 
Y claro, él la aprovechó y a partir de ese momento Juan dormía en el suelo del centro. Su trabajo lo había descuidado. Casi no iba. Cada vez estaba más horas en el centro y como sabía de leyes y de papeles de despacho, algo desconocido para ella, fue haciéndose cada vez más imprescindible. 
A los tres meses de estar durmiendo en el centro, Paloma se enfermó y él la llevó de emergencia al hospital. 
Allí permaneció con ella y al traerla de regreso a su casa, con una voz que no admitía dudas, le dijo: - Yo no te dejo así como estás. 
Voy a dormir en el sillón, al lado tuyo. 
No te voy a dejar sola. Paloma lo agradeció y a partir de ese momento él no salió de su casa convirtiéndose en sus manos, sus ojos y sus pies. Se hizo imprescindible. 
Dejó su trabajo anterior y a partir de ese momento él llevaba las cosas terrenales y Paloma las espirituales. 
Se creó una asociación y luego una federación. Paloma y Juan se integraron al mundo de la medicina natural formando así una escuela. 
La seriedad con que lo hacían y el nivel de enseñanza impartida fueron suficientes para ser reconocidos en su mundo. 
Ya vivían juntos y a pesar de que Paloma no sentía atracción por él como hombre y no le gustaba, para nada, que fuera tan joven. 
Fue cediendo terreno poco a poco. 
Al principio, Juan decidía sobre pequeños detalles y luego fueron grandes decisiones sin contar con ella. 
Un día Paloma llegó al centro y se quedó muy sorprendida. Había dos despachos y, por supuesto, el mejor era el de ella. 
También descubrió que Juan se había adueñado de su despacho cambiando todas sus cosas al que era de ella y dejándole él más pequeño. 
Estas pequeñas cosas se fueron acumulando y llegó un momento en el que sintió como si el centro no le perteneciera. 
Su misión con él había acabado. 
No sabía quién era el culpable, si él, quien poco a poco y despacio pero sin pausa la había despojado del lugar que ocupaba como directora y de ser su guía espiritual. 
Ella se daba cuenta pero, había discutido mucho cuando estaba casada y, no estaba dispuesta a hacerlo otra vez. 
Por otra parte, estaba tan cansada de arrastrar toda su vida el carro que ya era hora de que alguien cargara con él. También en su vida personal diaria él se comportaba muy bien, la mimaba, le compraba cosas, de vez en cuando llegaba con unos ramos preciosos de flores, hacía la cena y se repartían los trabajos de la casa, en fin, eran una pareja que a mucha gente le despertaba envidia porque él siempre estaba besándola, acariciándola, le decía constantemente que la amaba y que era su vida. Mucha gente en más de una ocasión le escuchó decir que él estaba en la tierra sólo para cuidarla. 
Esa era su misión y si no la tenía porque ella se fuera antes que él su vida no tendría sentido y se iría detrás de ella. Estas cosas no le gustaban a Paloma, quien agradecía sus atenciones pero había algo que no le gustaba de él. Sabía que le ocultaba algo aunque quizás no quiso verlo. 
Se sentía atrapada en la malla de la araña y este en cualquier momento podía comérsela. Esa era la sensación que ella sentía respecto a Juan. 
También, por primera vez, tenía a alguien que la amaba, cuidaba, respetaba y mimaba. 
Por otra parte, él la conocía muy bien y sabía que era libre como un pájaro y nada ni nadie la podía tener encadenada. 
Ella por sí sola podía encadenarse pero no se lo permitía a nadie más. Él lo sabía y aceptaba el juego, de tal forma que ella se levantaba un día y sentía que tenía que ir a Puerto Rico y, a los dos días, se iba sola. Para Paloma el irse de vez en cuando era como llenarse de nuevas energías capaces de ayudarla a proseguir su camino. Desde el primer momento confió en él y puso su casa, dinero y todas sus pertenencias en sus manos. 
Era lógico que fuera así. 
Un hombre el cual decía que si no podía estar con ella se mataría, ¿cómo no iba a confiar en él? El tiempo seguía pasando y Paloma le daba día a día lo mejor de ella. 
Pero a pesar de que lo amaba como ser humano, nunca lo sintió como su pareja ni estaba enamorada de él. 
A pesar de estar haciendo ese papel. 
Por primera vez en su vida tenía a alguien que se ocupaba de ella en todo. 
Se hizo imprescindible. 
Ella se acostumbró a él, aunque dentro de su corazón había un hálito de tristeza. ¿Por qué?, se preguntaba ella. 
Ángel, ¿por qué siento este vacío dentro de mi corazón? El despierta en mi todo lo mejor que tengo, como la ternura y el amor desinteresado. Siempre pienso más en él que en mí misma. Entonces, ¿por qué este vació? ¿Por qué siento que me oculta algo? 
Pero sobre todo, no entiendo que si él me saca los sentimientos más hermosos, ¿por qué en los momentos en que me siento mejor o cuando debo de estar más armonizada él hace o dice algo que me desarmoniza? A veces siento como si estuviese siendo dirigido por algún ser negativo para sacarme del camino o, por lo menos, para que caiga enferma. ¿Por qué estas contradicciones en su comportamiento? A veces parece un ángel y otras un demonio. 
Querida niña, no has perdido tu sensibilidad. Cada vez lo eres más, aunque las necesidades o deseos humanos a veces os impiden que captéis los mensajes que os envía el Universo. 
Eso forma parte de vuestro aprendizaje. 
No puedo responder a tus preguntas, pero habrá un tiempo en el que tú sola responderás a todas las preguntas porque las respuestas las tienes dentro de ti. 
Sólo tienes que prestar atención a tu corazón ya que él nunca te engañará. 
No permitas que nada ni nadie te saque de tu armonía. Eso es un trabajo muy duro especialmente en estos momentos por los que pasa la raza humana. Las energías que están entrando en el planeta son tan fuertes y aceleradas que muchos humanos, incluso los Trabajadores de la Luz, se están desquiciando y están perdiendo la cabeza. 
Confunden la realidad con la fantasía y a esta mezcla tan peligrosa añaden sus deseos personales. 
Ya tenemos la mezcla perfecta para que un humano pierda la noción de su realidad. 
Este peligro quizás en estos momentos está en el puesto número uno, por lo que muchos Trabajadores de la Luz se alejan del camino. 
Se alejan de la Luz y de la Verdad. 
Por eso, Paloma, quiero advertirte de ello y te pido que siempre estés con los pies en la tierra. Siempre vive el presente minuto a minuto porque hay mucha gente que se pone metas y nunca llegarán a alcanzarlas porque se olvidan de vivir el presente y para llegar a la meta tienes que recorrer todo el camino. 
Eso ocurre cuando te olvidas de VIVIR EL MOMENTO PRESENTE, en depositar tu mente y con ello tu energía en el presente, en el aquí y ahora. 
Ese es el primer paso que te puede llevar a tu meta. El segundo paso es no ponerte una meta imposible de alcanzar. 
Por ejemplo, a ti no te gusta hacer deporte, ¿verdad? - No para nada -dijo Paloma- poniendo cara de horror sólo ante la idea de tener que hacerlo. - No te preocupes que no te voy a pedir que lo hagas si tú no quieres, pero lo voy a utilizar como ejemplo. 
Pues bien, a ti no te gusta pero imagínate que te pusieras por meta llegar a conseguir una marca olímpica, podría ser en natación. 
¿Crees que esa meta la podrías lograr si tan siquiera te gusta nadar? ¿No crees que sería ilógico, incoherente y poco inteligente que te propongas esa meta? ¿No sería más sencillo que tu meta fuese simplemente hacer todo lo posible porque te guste nadar y, después, que lo hagas de vez en cuando porque es bueno para tu salud? Mira Paloma, muchos seres han fallado porque se han puesto metas imposibles de alcanzar. No cometas ese error tú también. Alcanza tus metas diariamente, una a una, que por simples que sean van formando parte de esa herencia espiritual con la que te presentarás ante Papá Dios. Tu meta, en este momento, es sanar tu cuerpo contaminado por tantos años de cigarrillos. Cuida tu alimentación ya que si sigues comiendo cadáveres, en cadáver te convertirás. 
No comas más carnes putrefactas, purifica tu cuerpo, bebe mucha agua y cuida tus pensamientos que son motivo de desarmonía y enfermedad. 
En lo que pienses y como pienses, en ello te convertirás. Mientras Paloma escuchaba todo esto se sentía el ser más agradecido del Universo por tener esa ayuda extra. 
Pero ella sentía que tenía una gran responsabilidad. No podía fallar, no podía cometer error alguno, no podía alejarse del camino de la Luz y no podía perder tiempo. Más que nada esto último la martirizaba y la desarmonizaba porque cuando pensaba en todas las cosas que quería hacer y el tiempo se le iba acabando se sentía muy mal y no se daba cuenta de que estaba cometiendo el error de pensar en el futuro y no en el presente. 
Su angustia se fue incrementando cuando se dio cuenta, a los tres años de tener el centro y dirigir a 40 personas, ya no era imprescindible y el hecho de que ella dirigiera las meditaciones hacía que los demás estuvieran muy cómodos. Y entonces se cuestionó... - ¿Realmente he hecho algo positivo por estas personas? ¿Les ha servido de algo, en sus vidas, el hecho de venir aquí a meditar, a hablar y a discutir sobre cualquier tema? La respuesta que se dio a sí misma fue, ¡no! Estas personas seguían con sus odios, rabia, celos, injusticias y con sus enfados hacia sus maridos e hijos. O sea, sus vidas no habían cambiado. 
Pero se dio cuenta que su vida sí había cambiado. Se había ido enriqueciendo en los tres años que llevaba con el centro y, mientras creía estar enseñando, era ella quien aprendía. Este descubrimiento la hizo entrar en una tristeza sin llegar a la depresión. 
Sintió que el mundo creado por ella se venía al suelo. Comenzó a ir al centro sólo los jueves, cuando se reunían y, el resto de la semana era Juan quien se encargaba de todo. 
Pensó que quizás él tuviera la culpa de su desapego, de esa sensación de que su tiempo en el centro había acabado y ya no le pertenecía. Pero, ¿cómo era posible, con tanto amor como había puesto en ese proyecto? Desde que Juan llegó a su vida fue como si su energía se la chupara y siempre se sentía cansada. 
Empezó a tener problemas de hipertensión y, después de hacerse todo tipo de pruebas, nunca se supo a que se debió, pues su cuerpo estaba sano. La gente del centro empezó a criticar a Juan y creerle autor de todos los males de Paloma. Empezaron a darse cuenta de que Paloma no los escuchaba. Sentían que lo elegía a él en vez de a ellos y así ella se fue quedando sola. Al final, se quedó con un grupo muy reducido. Se sentía tan cansada de su lucha con el mundo que prefería quedarse en la casa y dedicar su tiempo a escribir libros de sus vivencias. 
Pensaba que por lo menos su sufrimiento le serviría de ayuda a otros que estuvieran en sus mismas o parecidas circunstancias. 
Una mañana se levantó con la idea de que no sólo el centro ya no significaba lo mismo para ella sino que su vida en la ciudad que la acogió a los 12 años, ya había acabado al igual que su cometido con esas personas y la realidad que había vivido hasta ese día.

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De lo humano a lo divino (Capitulo 6º Contacto con el Mundo Espiritual)


Capítulo 6º 
CONTACTO CON EL MUNDO ESPIRITUAL: 
Aunque Paloma nació con una gran sensibilidad para ver y sentir cosas, durante estos años de sufrimiento, aprendizaje y soledad no dedicó mucho tiempo a su desarrollo espiritual conscientemente (o por lo menos eso era lo que ella creía). 
Le atraía todo el mundo esotérico, todo lo que fuera paranormal y estudiaba la METAFISICA. 
En todos estos años había acumulado muchos conocimientos sobre el tema. Estando aún el padre Pedro, Paloma hizo un curso de control mental y fue ese el principio para ella de su entrada consciente al mundo espiritual. 
En ese curso se enseñaba cómo hacer un viaje ASTRAL. Paloma lo hizo y por primera vez, sin estar dormida, pudo ver a Ángel. 
Ella no supo que ese Ser majestuoso lleno de Luz y Amor era el Ángel que durante toda su vida la había acompañado, ayudado y aconsejado... 
Pero aún sin reconocerle su parte física, su alma sí. Esta experiencia la marcó tanto, que a partir de ese momento entró de lleno en el mundo espiritual. 
Se le desarrollaron sus sentidos, especialmente el olfato y sobre todo, su oído. 
Ese oído que la hacía oír a seres de otras dimensiones. Poco a poco fue contactando con nuevos Maestros espirituales y poco a poco Paloma se iba puliendo. 
Sus Maestros le pedían que dejara su actual trabajo y se dedicara a echar las cartas. 
Ese era el principio del camino. 
Paloma no estaba muy dispuesta a hacerlo. 
No podía dejar un buen sueldo para dedicarse a echar las cartas ya que ni siquiera sabía cómo hacerlo. Aquello le parecía una locura. 
Fueron pasando los meses y Paloma se resistía. Pero como cuando hay rigidez a la larga hay ruptura, Paloma la tuvo. 
Sorpresivamente no le renovaron el contrato de trabajo y se encontró sin trabajo y con dos hijos a quienes mantener. 
De esta manera, a los 40 años empezó una nueva etapa de su vida. Al final y después de pensarlo mucho, Paloma se decidió a echar las cartas teniendo un gran éxito y ayudando a mucha gente. 
Su vida se desarrollaba en su hogar, casi no salía a la calle y todo el día lo dedicaba a ayudar a otros. 
Por las tardes acababa agotada pero feliz ya que, por primera vez en su vida, se sentía en paz con ella y con su entorno. 
Nada echaba de menos y se sentía llena y completa. El contacto diario con sus Maestros le brindaba una paz que hasta ese momento no había tenido. Viajó por América. 
Primero fue a México donde trabajó con un chamán que la introdujo a la medicina natural. Mediante él recibió muchos mensajes de sus Maestros y Paloma supo que ella venía con una misión especial y que durante toda su vida había sido preparada para ello. 
Ya era el momento de empezar a realizar su misión y el primer paso era precisamente el de echar las cartas. Eso le estaba dando mucha seguridad en sí misma, algo de lo que carecía, sobre todo después de la experiencia de estar casada durante 22 años con su ex-marido. Ángel no sólo hablaba con ella cuando estaba dormida pues ahora los contactos eran directos y siempre que era necesario. 
Mi niña - dijo un día Ángel - ya es el momento de que sepas algo de tu pasado. 
Vamos a iluminar las sombras del ayer para darle luz al mañana. Has pasado por muchas vidas, pero antes de ello tú hiciste un pacto y se creó un plan entre tus Maestros y tú para que estuvieras en esta época, aquí en el planeta tierra. 
Es un momento muy importante para el planeta y los humanos que lo habitan. 
Este planeta ha sido un planeta inferior al que se le ha dado un tiempo para que evolucione. Digamos que se le puso en CUARENTENA. Según la evolución de su gente, el planeta subiría de vibración o definitivamente se quedaría como uno de los planetas de expiación. 
Al ser el planeta un ser vivo y estar conectados los humanos con él, lo que le pase a uno repercute en el otro. 
Quiero decir que sí la raza humana sube sus vibraciones a su vez la sube la tierra. 
Pues bien, en este momento se ha cumplido la cuarentena y si hay una masa crística suficientemente despierta y lo suficientemente grande, la tierra se graduará y con ella los humanos subirán de vibración. 
Serán seres mucho más evolucionados. 
Tú junto con otra mucha gente ayudarán para que esto se dé. Ayudarás a que la tierra suba sus vibraciones y a abrir conciencia en muchos humanos. 
Tienes un duro trabajo porque si quieres ayudar a que nazca el Cristo en el corazón de los humanos primero tiene que nacer en el tuyo y para eso se te está preparando. 
Por eso estás pasando por tantas experiencias. Serás la prueba de cómo cualquier ser que quiera y lo desee pueda abrir su conciencia, subir su vibración y dar a Luz al Cristo. 
No te va a resultar nada fácil, pues en el mundo espiritual no se hacen regalos, no hay favoritos. Todo lo conseguirás a base de tu trabajo personal diario y con mucho esfuerzo. Recuerda que CUANTO MÁS EVOLUCIONADO ES UN SER, MÁS SE LE EXIGE. 
Esta es la respuesta a esa pregunta que tantas veces nos has hecho de... 
¿Por qué a mí me tienen que pasar tantas cosas negativas? Nada es negativo si sirve para que evoluciones y tú has sabido aprovechar todas las oportunidades de crecimiento que se te ha presentado. 
Pero aún tienes que pasar dos pruebas muy difíciles. Las demás las podrás ir superando día a día pero, en éstas te lo jugarás todo. 
Pasarán muchos seres por tu vida. 
Unos te enseñarán, a otros les enseñaras tú y con otros acabarás con los karmas que tenías pendientes. Pero tanto unos como otros son imprescindibles para tu evolución. 
Por eso no desprecies a ningún ser que se cruce en tu camino. 
Tendrás que aprender la PACIENCIA, virtud necesaria en el camino espiritual. 
Al ser tan sensitiva te adelantas a los acontecimientos y eso es peligroso porque se vuelve en tu contra y puedes romper relaciones bruscamente. 
Cada ser que acabe su etapa en tu vida aléjalo con amor y armonía no con dolor, rabia o ira, porque si es así esa relación no estará terminada y en esta vida no puedes dejar ningún cabo suelto, o sea, nada por terminar. La Luz que tú eres tiene que brillar con mayor intensidad en este momento cuando el planeta está pasando por una franja oscura de falta de amor y armonía. Paloma se estaba preparando para ser una guía espiritual. Su vida había sido muy rica en experiencias de todo tipo. 
Fue abandonada en un orfanato, se crió sin familia y conoció lo más bajo de la sociedad por su madre. Sintió el auténtico amor impersonal por medio del padre Pedro, conoció lo que era estar en las puertas de la muerte con el cáncer de pecho, sufrió el desprecio por parte de su ex-marido, disfrutó del lujo y las comodidades que puede dar el dinero por medio de un amante, sufrió el engaño y la traición de amigas, el desamor, la soledad, la ira, rabia, celos... 
Ella era rica en haber vivido emociones y haber pasado por muchas experiencias gratificantes y enriquecedoras, y ahora ya era el momento de empezar su camino como guía espiritual. 
Abrió un centro donde llegaban a reunirse muchas personas compartiendo todas ellas sus penas y alegrías. 
Las experiencias allí vividas fueron para Paloma muy importantes. En principio ella creyó que el centro era para ayudar a gente. Con el tiempo comprendió que era la primera en ser ayudada y se convirtió en una preparación para ella. 
Aprendió a dar lo mejor de sí misma pero también a recibir. Su vida había estado llena de momentos y oportunidades de dar. 
Había aprendido a hacerlo quizás gracias a la necesidad que tenía de recibir, pero nunca recibía tan siquiera el diez por ciento de lo que ella daba. 
A lo largo de su vida, con casi todas las relaciones, se sentía vacía. 
De niña las amigas la buscaban porque jugaban con sus juguetes que eran los mejores y Paloma lo sabía. De mayor, cuando estaba casada, tenía un nivel social medio-alto y materialmente no tenía carencias. Su ropa se la daba a las amigas y Paloma sospechaba que, a no ser por lo que le sacaban, algunas no estarían en su vida. 
De hecho, cuando se separó de su marido, mucha gente dejó de ser “amiga” de ella. 
Las decepciones con sus congéneres eran continuas, pero ella seguía siendo abierta y confiada con todo el mundo. 
Hola mi niña, quiero hablarte hoy de tu relación con las personas que te rodean. 
Hasta ahora te has sentido decepcionada al no recibir de tus amistades lo que esperabas y ese ha sido tu error. Todo el que está en tu mundo te da continuamente aún cuando no sea lo que esperas. La necesidad de que te den amor y protección es tan grande que piensas que lo que recibes no es suficiente. 
A veces has amado a alguien más por necesidad tuya que por el hecho de amarle y eso se vuelve contra ti. 
Nunca te sentirás llena si sigues actuando así porque te desilusionas de todo el mundo. Aguantas situaciones y comportamientos de otros que no van contigo moralmente y humanamente. 
A esas personas no las apartas de tu vida porque tienes miedo a la soledad y de que no te amen. No te das cuenta, pero esa gente te está perturbando, está contaminando tu energía. 
O acaso cuando estás con ellas y las miras y ves que no tienen algo que ver contigo, no te entienden, malinterpretan hasta tus palabras, ¿no te sientes más sola?  Sí Ángel, cada vez me siento más alejada de la raza humana, que no actúa o piensa como yo. 
No tiene que ser así -dijo Ángel- La evolución no es apartarte del mundo y ser como un ermitaño, o sólo tener trato con aquellos que piensan como tú. La actitud correcta está en amar, comprender y aceptar a los que no entiendes, no actúan como tú o te hacen daño. Eso no quiere decir que soportes a tu lado a personas de otra vibración, educación o formas de pensar distintas a ti. No, no es eso, es más. 
A partir de ahora tienes que ser selectiva y no mezclar tu energía con personas de energía inferior porque la oscuridad tiene mucha fuerza y te puede arrastrar a ella. 
Por eso, selecciona, pero selecciona por vibración. Déjate llevar por lo que te diga tu corazón. A veces él te dice, ¡aléjate de ese ser que te va a hacer daño! y tú no le haces caso. 
Es verdad Ángel, pero es que en ese momento empieza a funcionar mi mente y me dice: todos somos hijos de Dios, parte de Él. Y yo no puedo rechazar a nadie aunque sienta que esa persona me va a hacer daño. 
¿Y tú no has pensado alguna vez, si tu corazón te ha advertido de ese peligro es porque no era necesario que pasaras por él? 
La verdad es que no, nunca lo he pensado. Siempre he creído que si yo me ponía a la defensiva con esa persona era porque no era lo suficientemente buena. 
Pero ahora me doy cuenta. Cada vez que he sentido esto y no he hecho caso a mi corazón he acabado al final mal con esa persona y además con el corazón dolido. 
Ves, tienes que aprender de tus errores y no caer continuamente en ellos. Selecciona a la gente con la que quieres estar, ama a toda la humanidad pero tu círculo de amistades tiene que ser afín con tus vibraciones. 
¿Verdad que no te sentirías bien en un grupo de drogadictos?  No, claro que no, a mi no me gustan las drogas. Pero si algún drogadicto te pidiera ayuda, ¿se la darías? 
Por supuesto, ojalá mi capacidad fuese tal como para ayudar a un drogadicto. 
De la misma manera que prestarías ayuda a un drogadicto pero no te sentirías bien sintiendo que forman parte de tu círculo de amigos, tampoco te sientes bien cuando estás con gente poco evolucionada. 
El instinto de protección y maternidad que tienes atrae a personas que necesitan de tu amor maternal. Pero esas relaciones nunca te satisfacen porque no son enriquecedoras para ti. ¿Sabes por qué?  No, y no lo entiendo. 
Si tú mismo dices que en toda relación se da y se recibe y aprendemos de todo y todos. 
Ahora no entiendo lo que me dices. 
La diferencia con este tipo de personas es que te necesitan, pero no quieren aprender. 
Por eso algunas relaciones se han roto bruscamente cuando vas a enseñarles algo. Ellos, sólo pretenden absorber tu energía amorosa, conocimientos o algo tuyo que quieren o necesitan, pero no permiten que los saques del mundo que han creado con tanto esfuerzo. 
Si son víctimas no puedes decirles que dejen de hacer ese papel ya que ellos no son conscientes de que el ser víctimas es una elección personal. Por eso, cuando se lo dices se sienten alejados de ti porque piensan que no los entiendes o, en el peor de los casos, eres muy dura o no te importan como personas. 
Por cierto, he empleado la palabra CONSCIENTE y quiero explicarte la diferencia entre consciente e inconsciente. 
Ser CONSCIENTE es tener conciencia y significa estar más cerca de Dios. 
Ser inconsciente es no tener conciencia, estar alejado de Dios. 
Por eso es muy importante para la raza humana en estos momentos ser CONSCIENTE de su propia evolución y del papel que ocupan en la evolución del planeta Tierra. 
Después de este pequeño paréntesis sigamos con lo que estábamos hablando antes. 
Paloma, has quemado mucha energía a lo largo de tu vida intentando ayudar a gente que no quería ser ayudada pero que además no te la habían pedido. 
Recuerda, todos tenemos derecho a elegir y tú no puedes hacerlo por ellos. 
A partir de ahora, no ayudes a quien no te lo pida. Aléjate de los que contaminen tu energía. Cuida tu energía y no la desperdicies con cosas o personas que no se la merecen. 
Recuerda, ¡NO DAR PERLAS A LOS CERDOS! 
Aprende a distinguir la diferencia entre amar por necesidad y amar de verdad. Eso te evitará muchos disgustos. No te comportes como los demás quieren que tú seas. SE TU MISMA EN CADA MOMENTO, con tus potencialidades y debilidades. Eres un ser digno de ser amado y sólo por ello te tienes que amar y aceptar, y si alguien no lo hace, no te preocupes pues esa persona no está en tu vibración. 
Aléjate de ella aunque te duela. 
Y por último, NO JUZGUES A LOS DEMAS. Ámalos por lo que son, CHISPAS DIVINAS que en algún momento de su evolución serán CONSCIENTES.

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